Capítulo 8 - El Cambio

4.3K 406 27

Drug estaba nuevamente hablando con Lygal el viernes por la noche mientras Fok lo observaba. Él y Drink solo se mensajeaban y se preguntó por qué, a pesar de que Lygal era de llamadas, Drink prefería escribir.

-Estoy muy feliz por él- Drug estaba hablando de alguien, aunque no sabía de quién y ya que ellos estaban hablando quizá podría salir a la azotea para hablar un poco con Drink. Iban a verse al día siguiente y esperaba poder crear algo de expectación. Ellos se vieron el martes de esa semana, pero si tomaba en cuenta que no tenía sexo desde el viernes anterior, entonces llevaba ya una semana célibe, sin fiestas y sin intentar llevarse a nadie a la cama, eso era un récord. Aún así debía cuidar sus movimientos, no quería que a Drug se le escapara nada comprometedor por error, según tenía entendido, Drink no le había dicho que habían comenzado a salir pero era mejor no arriesgarse.

Fok salió de la habitación en silencio mientras Drug continuó hablando con Lygal.

-Esa es la razón por la que son tan cercanos- Lygal le explico y Drug se levantó de su asiento para tirarse en la cama.

- ¿Cuál, mi pequeño genio?- le provocó pero Lygal no pescó el anzuelo. Parecía que poco a poco se iba acostumbrando a sus comentarios y ya no se molestaba, lo que era algo decepcionante, cuando se enojaba era adorable.

-"Cualquiera puede simpatizar con las penas de un amigo, simpatizar con sus éxitos requiere de una naturaleza delicadísima"- le respondió. A Drug la frase le sonó de algo.

- ¿Quién dijo eso?- Lygal sonrió tirado en su cama al otro lado de la línea, sabía que Drug conocía la respuesta a eso y sólo buscaba molestarlo.

- Qué cruel ¿No me crees capaz de pensarlo por mí mismo?-aunque agregó enseguida- fue Oscar Wilde.

- El hombre podía decir algunas cosas buenas de vez en cuando- Lygal se rió.

- ¿Algunas cosas buenas? - Drug asintió.

- ¿No fue él también quien dijo "Es terriblemente triste eso de que el talento dure más que la belleza"?-Lygal volvió a reír.

- Creo que muchos simpatizarán con la idea- Drug se recostó de lado.

- ¿Tu qué opinas?- Lygal miró el techo.

- No tengo eso que llaman belleza, así que agradezco mis talentos, tú deberías apreciar más la tuya, cuando llegue el momento te abrirá muchas puertas- le aseguró y Drug sabía que era cierto.

- Puede que sea así, pero también me cerrará otras, de cualquier modo será mi talento el que me mantenga dentro de las que me sean abiertas y logre que abran las que han sido cerradas- Lygal se mordió el labio inferior.

- He pensado en mi futuro últimamente...- Drug levantó las cejas interesado en el ligero cambio de tema.

- ¿Qué has pensado?- Lygal se encogió de hombros como si Drug pudiese verlo.

- Ahora que Drink ha conseguido un empleo...ya sabes, estoy muy feliz por él, pero me ha hecho pensar en el nivel en que ha puesto el listón a vencer o al menos igualarlo- Drug cerró los ojos, no le gustaba cuando Lygal mostraba lo mucho que le acomplejaban los éxitos de Drink. Era triste que no pudiese festejar en su totalidad cada uno de ellos, aunque entendía de dónde venía el asunto. Por lo que sabía, los padres de Drink le presionaban bastante, en especial su madre. Para ella cualquiera con un nivel por debajo del de su hijo mayor no era merecedor de halago alguno. Lygal había pasado la vida siendo el "hijo normalito" de casa cuando en realidad era un chico brillante, también tenía un buen rostro, una buena altura, en realidad tenía muy buenos atributos.

Una Adicción Peligrosa¡Lee esta historia GRATIS!