-¿Quieres dejar de comerte las papas? Cuando cenemos vamos a terminarnos las hamburguesas sin papas, y amigo, tu no quieres eso, no papas, no hamburguesas – Justin soltó una risotada a mi lado mientras continuaba comiéndose las benditas papas fritas que había preparado hace unos diez minutos, estábamos preparando hamburguesas caseras para cenar, pero el tipo estaba empeñado en comerse toda la comida incluso antes de que nos sentemos en la mesa.

-Tengo hambre Castor, y cuando tengo hambre, nada puede interponerse entre la comida y yo – Lo mire con mi cara de pocos amigos haciendo que el siguiera riéndose, mientras el asaba la carne en la sartén, yo me encontraba cortando las verduras y buscando los demás materiales. Éramos un buen equipo en la cocina, sip, sobre todo porque él se comía casi todo lo que preparábamos.

Observe a mi mejor amigo por detrás mientras jugaba a ser chef con la espátula y la carne, seguía con la misma ropa que había llegado, la musculosa blanca se le adhería a su cuerpo de manera que los músculos de su espalda eran notablemente visibles, mi respiración se tranco momentáneamente en mi garganta al notas como los músculos de su espalda se contraían al momento de agacharse para sujetar la espátula antes de que se cayera de su mano.

Esa imagen solo hacía que deseara cosas que probablemente no debería desear, imaginarme su espalda musculosa desnuda, sudada, mientras mis uñas hacían estragos su piel probablemente no debería ser bueno, pero oh, santo Señor, sí que lo era. Mi mirada fue bajando hasta sus estrechas caderas, deteniéndose en su hermoso y perfecto trasero, quien tuviera el derecho de apretar esas deliciosas la...

-¿Castor? – Subí mi mirada rápidamente mientras un extrañado Justin me miraba fijamente pareciendo un poco confundido.

Me aclare la garganta mientras sentía como el calor comenzaba a llenar mis mejillas.

-¿Eh? – Lo mire extrañada también.

El me sonrió burlonamente.

-¿Estabas mirándome el culo? – Su sonrisa pícara estaba comenzando a hacer estragos con mi razonamiento, sus ojos ahora oscuros brillaban con malicia mientras se apoyaba suavemente de la cadera contra la cocina, yo me encontraba en la meseta preparando todo lo demás, así que trate de disimular y lo mire como si se hubiera vuelto loco.

-¿Qué? Claro que no – Puse los ojos en blanco, poniendo mi póker face para que en vedad pareciera como si él estuviese imaginando cosas y continúe picando y preparando las hamburguesas – Solo estaba pensando.

Justin se rio.

-Oh, vamos, sabes que lo estabas haciendo – Él se acercó al otro lado de la meseta con el plato de las carnes de hamburguesa y le agradecí interiormente por mantenerse lejos, no creo que pudiera disimular tan bien si se acercara mucho a mi - ¿Sabes? No me molesta que me mires, me he dado cuenta de que no miras mucho a los chicos, así que me siento bastante honrado de que gastes tu tiempo mirándome a mí, es más, hasta te dejaría tocar un poco si quisieras, ya sabes – Sus cejas se levantaron sugestivamente y me dio una de las miradas más sexys que lo había visto hacer, lo observe totalmente seria como si mi corazón no estuviera a mil y mi boca no deseara soltar un jodido si, le mire como si honestamente hubiera perdido la cabeza aunque todo lo que deseaba era saltar sobre el maldito chico.

-No seas idiota, idiota – Puse los ojos en blanco – Cierra tu engreída boca y trae las hamburguesas acá, rubio idiota – Le espete sonando lo más indiferente posible. Como que la academia debería darme un premio por ser tan buena actuando como que no me interesa este chico.

Habíamos ignorado completamente nuestro espectacularmente bueno y caliente beso, y pretendía seguir haciéndolo hasta que probablemente lo olvidáramos. Voy a ser completamente honesta.

Justin me estaba empezando a gustar... un poco.

Y cuando un chico me empezaba a gustar, aunque sea un poco, bueno... estaba en peligro de enamorarme.

Y enamorarme de verdad de Justin no es nada inteligente, para nada, es probablemente el peor error que podría cometer, porque vamos, ¿Qué clase de esperanza podría tener alguien como yo con alguien como él? Ninguna. Él era una superestrella mundialmente reconocida y multimillonaria, era perfecto de la cabeza a los pies y ni siquiera creo que necesitara ser famoso para enamorar a cientos de chicas. Honestamente, el que fuera mi amigo ya era lo suficientemente asombroso y extraño, Justin era el tipo de chico que podría hacer que te enamores de el sin necesidad de ser un príncipe azul, era esa perfecta combinación de divertido, tierno y pícaro, además de detallista. Este era el tipo de chico que podría romper tu corazón en solo segundos.

Nunca me había enamorado enserio, y no creo que enamorarme de él sea lo más inteligente, no creo que quisiera cometer ese error, porque aunque tenga esperanza, todos sabemos que terminare con mi corazón hecho trizas.

Analizando el asunto, no somos tan diferentes las beliebers que no lo conocen y yo, yo conozco su forma de ser, su forma de actuar, y solo por eso corro el peligro de caer profundamente enamorada de él, las beliebers al menos pueden olvidarlo si se lo proponen, yo nunca podría, y así me enamorara de él tendría que olvidarlo, porque una relación nunca jamás, ni aunque tratáramos, sería posible.

Aunque lo conozca, sigue siendo mi amor imposible.


Belieber Dream ღ {JustinBieber} ©¡Lee esta historia GRATIS!