Capitulo 1 - From Yesterday

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Un chico pelinegro se encontraba recargado en una esquina remota de un local de comida, suspiro mirando a todas las personas simplemente tomar su orden y marcharse, la vida para el era como tomar algo y no mirar atrás, vagamente recordó que debía darle una mirada a su hermano Iker Patterson cuando este saliera de la universidad y fuera a su dormitorio. El nombre de nuestro protagonista es Alexandre Patterson, un chico algo alto, delgado, de 17 años, cabello negro y ojos azules con una bella mirada de "quítate de mi camino" encantador, ¿no? su actual vida se basaba en vigilar a su gemelo "menor" y trabajar, dejó los estudios hace tiempo atrás, cuando su madre murió y su ebrio padre no pudo hacerse cargo de ellos dos, suspiro vagamente, miró su reloj y entro al gran y prestigioso edificio en busca del laboratorio, por su rostro lograría pasar desapercibido, como un estudiante mas. Al entrar al lugar miro un chico de suéter verde con camisa de cuello blanca debajo, lentes y cabello negro alborotado aunque con ojos grises muy distintos a los suyos.

-¡Enano!- Llamó su atención, el chico dejo de jugar con distintos tubos de ensayo y fue a la puerta mirando hacia arriba al chico mas alto.

-Alex- Sonrío -¡Te eche de menos!-

-Austin dijo que te viniera a ver y, aquí estoy, ¿necesitas algo?- Metió sus manos en los bolsillos de su sudadera roja restandole importancia al asunto.

-Uhm...- El mas pequeño ladeo la cabeza -Sabes que papá odia que lo llames por su nombre...-

-No discutiré esto aquí, ahora, ¿necesitas algo?- Volvió a preguntar un poco mas fastidiado que antes.

-Quizá, ¿dinero?- Dijo titubeante el mas bajo -Un chico me invito una malteada después de su partido de fútbol, aunque quizá de nuevo me metan a un casillero, quizá sea solo una broma de mal gusto...-

-Enano...- Sacó su billetera entregándole un par de billetes -Si algo pasa, llámame, hoy me toca turno nocturno así que dudo no estar ahí rápidamente- Le dedico una leve sonrisa golpeando su hombro levemente escuchando su teléfono vibrar mirando la hora -Me voy, adiós Einstein- Dio la media vuelta mirando un par de chicas mirándole emocionadas, aunque lo ignoro, coquetear sería involucrarse, cosa que odiaba, se dio prisa cruzando la calle de salida casi sin fijarse tropezando con un chico que al parecer, lucia bastante confundido, al levantar la vista noto un castaño mas alto que el, si eso era posible -¿Me permites?- Dijo de la manera mas amable que pudo al chico que solo lo miró curioso.

-Woah, me ves...- Dijo este con una mirada de confusión aún mas fuerte.

-¿Estas ebrio?- Se burló el ojiazul moviéndose al lado de este sintiendo como el castaño le tomaba el hombro.

-¿Te importa? debo irme- Quito su mano bruscamente mientras esté lo miraba con una sonrisa.

- Amber- Estiró su mano en forma de saludo mientras el pelinegro la tomaba -Amber Silver-

-Vaya nombre de mujer- Le dio un apretón fuerte de manos -Alexandre Patterson-

El mas alto le dio una rápida mirada mala por burlarse de su nombre aunque eso cambio a una risita -Te veo después Alex, voy tarde- El tipo simplemente se fue sin mas, por un momento el mas bajo se quedo curioso mirando, uno no simplemente saluda y se presenta a los demás como si nada -Universitarios ebrios- Murmuró cruzando la calle hacia su trabajo, al entrar se coloco su delantal limpiando las mesas del bar.

-Hey- Dijo un chico castaño claro con una chaqueta negra y cabello ligeramente largo mientras se colocaba un delantal igualmente.

- Hey, Blake- Sonrío mirando a su compañero mientras esté abría la puerta y prendía las luces.

-Creí que tu turno no sería hasta mañana- Sonrío yendo a la barra junto a este.

-Quise...adelantarme- Río mirando a un montón de universitarios entrar celebrando el partido que había pasado esa noche, pareciendo que ganaron, comenzó a mezclar los tragos, servirlos, limpiar vasos, lo común.

Eran las 11 de la noche, y no supo porque sintió que quizá su enano hermano se hubiera metido en problemas, decidió llamarlo, el tono de llamada sonó con la horrible contestadora -Blake, ¿podrías cubrir mi turno?-

- Solo unos minutos- Le miró preocupado, mas que nada por la cantidad de clientes. El pelinegro salio disparado a la cafetería mas cercana, donde pensó, seguramente estaría el menor. Al llegar, lo vio salir en compañía de un chico, en forma cariñosa, lo que solo lo hizo reír.

Vaya que su hermano había resultado todo un marica, vaya vaya.

La madrugada cayó; con todo lo que había pasado ese día, estaba muy agotado, sin embargo su día no acaba aquí, Alexandre no es lo que aparenta, y lo sabía bien mientras suspiraba subiendo el volumen a la música, el era todo, menos fuerte, soltó un par de lagrimas tan solo pensándolo, parecía y tenia la actitud del perfecto tipo que te rompería la cara en dos si hablas de el; sin embargo no lo era, era muy débil, sin nadie apoyándolo, ayudándolo o si quiera tomando cuidado de el, tuvo que valerse por si mismo a la corta edad de 7 años cuando su madre falleció. La música retumbaba en las paredes, aunque había un inmenso silencio en su mente, su hermano era el orgullo, un prodigio, entro a la universidad con apenas 15 años, no faltaba mucho para que se graduara, será exitoso, la familia entera se enorgullecerá, ¿quien pensaría en un don nadie como el? Nadie, nadie en absoluto.






A lullaby to the endDonde viven las historias. Descúbrelo ahora