NARRA JUSTIN:

Estaba dándome una ducha, los chicos salieron con los demás, dejando mi habitación solo para mí, era mucha tranquilidad.

Aunque estoy aburrido me siento bien solo, mañana comienza todo este ajetreo de intercambios de mercadería con otros franceses.

Espero que todo esté bien allá en Los Ángeles, Danna me dijo que todo iba bien, pero las cosas pueden cambiar de un momento a otro.

Por algún motivo que creo conocer extraño estar allá, ver a mi familia y a mi hijo, incluso a Danna también.

Es decir, no se supone que debería estar así pero lo estoy, espero regresar pronto y ojalá dejar este maldito trabajo.

Estaba tan concentrado pensando en todo eso, sintiendo el agua caer sobre mi cuerpo cuando sentí dos manos femeninas abrazándome.

Me dí la vuelta de inmediato viendo a Maryse completamente desnuda mordiéndose su labio inferior.

-"¿Qué demonios estás haciendo aquí?" pregunté con mi ceño fruncido y molesto de que me haya interrumpido.

-"Aproveché que los chicos salieron, aunque Robert y Max están encerrados en su oficina; me arriesgué a venir a verte" respondió con su típica sonrisa de picardía.

-"¿Y qué quieres? ¿Por qué no mejor fuiste con tu noviecito a ese lugar al que fueron?" Maryse siempre de ofrecida.

Cando yo quiero sexo, yo lo busco y lo encuentro, no me gusta que las mujeres me busquen a mi cada que se les pega la gana.

-"No quise salir sola con chicos, además quería estar un rato a solas contigo" dijo acercándose más a mí.

-"¿Y para qué?" pregunté, ya conocía la respuesta pero sólo quería escucharla de su parte.

-"Bueno, hace mucho que no estamos juntos y me preguntaba si..." hizo una pausa poniendo su mano sobre mi pecho y deslizándola hacia abajo.

-"No sé... ¿Tu también quieres estar conmigo?" dijo esto último muy cerca de mis labios, yo sólo sonreí al ver su cara de deseo.

-"Lamento decepcionarte querida, pero ahora no, alguien puede venir y encontrarnos" dije sonriendo de lado.

-"Nadie va a encontrarnos, además, se que tienes muchas ganas, no has estado con nadie desde que llegamos a Francia".

En eso tenía razón, ya tenemos tres días de estar en Francia y nada de sexo para mí, no es nada, creo que puedo resistir más.

-"¿O me vas a negar que estás que te mueres por cojerte a alguien? Porque, yo estoy disponible" que puta es Maryse, es una ofrecida.

-"Deberías de estar disponible para Louis, no para mi" ella alzó sus hombros restándole importancia a eso.

-"¿Sabes? Tengo dos amigas, las cuales quieren conocerte, les platiqué un poco sobre ti y están deseosas de conocerte".

-"¿Ah sí? ¿Y para que quieren conocerme?" seguramente eran un par de zorras como su amiga.

-"Quieren estar contigo" respondió dejando un beso en mis labios -"Dile a tus amigas que no estoy interesado en conocer más perras" dije saliendo de la ducha y dejándola ahí adentro.

-"Ni si quiera las conoces" dijo saliendo con su ceño fruncido -"No y ni me interesa" respondí colocándome una toalla en mi cintura.

-"Recoge tu ropa y sal de aquí" Maryse se acercó a mí y me arrojó a la cama de un empujon -"Quiero estar contigo y punto" sentenció subiéndose sobre mí y besándome.

THE COLDEST¡Lee esta historia GRATIS!