Capítulo 1

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Me encuentro en una playa sola, mis pies están en la arena, el agua los acaricia y mis manos están apoyadas en la fina arena.

Son las cuatro de las mañana, y ante mis ojos solo veo la nada, una densa niebla me engulle, estoy sola en el silencio pensando en lo ocurrido hace solo unas semanas, ese momento en que me di cuenta cuan tonta puede ser una persona cuando cree que  de verdad ama alguien, también en las mentiras, las traiciones y las falsedades de las que estado rodeada durante estos dos años. Noto que de mis ojos caen lagrimas saladas como el mar, lagrimas de coraje por haber sido tan estúpida y no haberme dado cuenta de lo estúpida que había sido y lo ciega que había estado durante tanto tiempo... suspiro, y decido no seguir llorando por algo que no merece la pena y de lo que no tiene remedio...

Suena mi móvil, y hace que salga de mis pensamientos. Lo saco de mi bolsillo del pijama y lo cojo sin mirar quien es.

-¿Quién es?

-¿Quién voy a ser? Tu madre, se puede saber donde te has metido, deberías estar durmiendo mañana tenemos un viaje muy importante y tu estas se en sabe donde...

-Mama estoy en frente – durante esa pequeña regañina me he puesto de pie y empezado andar en dirección a la casa – ya voy para ya a si que tranquila ¿Me ves ya?

-¿Cómo te voy a ver? Con esta niebla no se puede ver nada y además hace frió.¿Se puede saber para que has salido? – Como yo si la vea a ella decido colgar yo primera, ya que no merece la pena que hablemos ya que casi estoy llegando hacia donde esta ella, antes de llegar me detengo y la miro muy bien.

Aunque es mi mama y tiene treinta y siete años no los aparenta para nada. Tiene la tez blanca y el rostro perfecto sin ninguna arruga, el pelo negro largo y ondulado cayendo le por los hombros y la espalda sin ninguna cana, un cuerpo fuerte pero muy femenino y voluptuoso, sus ojos son de una mezcla entre verde y azul precioso y tiene una de las sonrisas mas perfectas y radiantes que he visto en mi vida, aparenta totalmente a una chica de veinte y veinticinco años, ya que habla como ellas pero con experiencia y viste como una persona joven pero a su estilo, es alguien de confianza y con quien se pueda hablar ya sea cualquier problema, es sincera y siempre te va ser honesta y justa en cualquier tema, es divertida pero cuando quiere puede convertirse en la persona mas seria y que te de mas miedo en el mundo, para mi, mama es como una amiga que sé que pase lo que pase siempre va a estar ahí para mí.

-¿Qué pasa cariño? ¿Por qué has salido?

-No podía dormir estaba nerviosa por lo de mañana.

-Entiendo... – me mira me quita un mechón de la cara y sonríe – todo va a salir bien esta vez. Te lo prometo.

-Vale mama – le devuelvo la sonrisa, y empezamos a andar en dirección a las escaleras que dan al piso de arriba y a nuestras respectivas habitaciones.

Llego a la puerta de mi cuarto y me quedo parada unos segundos, después decido entrar, abro la puerta y miro dentro de la agitación desde mi puerta y veo todas las cajas y maletas que hay, y que solo esta mi cama como único mueble, ya que los demás estarán llegando a la que será mi nuevo hogar


12:15 de la mañana.

Jet privado de la empresa internacional Kirim // Dirección EEUU, Texas

-Bueno... ¿Qué tal el viaje por ahora?

-Aburrido

-Estúpido

-Prefiero no comentar lo.

-Emocionante – dijo yo con la mejor sonrisa que tengo y que va dirigida a mis padres, mis hermanos en cambio ponen unas muecas de asco por mi reacción y yo les saco la lengua a los dos, y vuelvo a sonreír a mis padres.

Un Viaje al Corazón¡Lee esta historia GRATIS!