Faltaba menos de un cuarto de hora. Sus manos comenzaban a transpirar y la ansiedad le invadía todo el cuerpo. Estaba todo listo, tal y como lo había planeado: Su traje negro estaba reluciente, su cabello perfectamente peinado y sus votos correctamente aprendidos.

—¡Mierda! —saltó del pequeño sillón donde esperaba para el gran momento.

—¿Qué pasa? —su padre preguntó.

—Creo que he olvidado lo que tenía que decir como mis votos —abrió los ojos por completo—. ¡Oh, por Dios! ¿Dónde está mi papel? Ahí lo escribí esta mañana.

—Louis...

—¡Me va a matar Harry! Ni si quiera recuerdo que debo decir, ni cuándo. ¿Qué tal si termina la ceremonia y nunca los dije?

—Louis...

—¿Y qué tal si Harry decide que sí soy un completo idiota y no quiere casarse conmigo? —comenzó a caminar de un lado a otro completamente fuera de sí.

—¡Louis! —gritó su padre sacándolo de su trance—. Solo tranquilízate y si no recuerdas lo que habías planeando solo improvisa, tú eres bueno en eso ¿de acuerdo? De todas formas con votos o sin ellos, Harry es el más emocionado en casarse contigo —sonrió para tranquilizarlo.

Louis asintió tratando de recobrar la postura, no podía realmente creer que en pocos minutos estaría junto a su Harry, estarían en poco tiempo escribiendo la historia de amor que una parte de él siempre anheló y definitivamente quería que Harry fuera el protagonista junto a él.

—Es hora de salir —palmeó su hombro el mayor de los Tomlinson.

La gente estaba acomodada correctamente sobre las sillas en el gran jardín. Su pequeña familia, la de Harry, conocidos de ambas familias, amigos cercanos y algunos otros que no recordaba sus nombres pero que definitivamente Harry debió aceptar para ser invitados, todos y cada uno de ellos tenían la vista fija a él.

Todo iba tan deprisa que el suelo le pareció moverse, las nubes correr demasiado deprisa y su estómago al parecer no lo estaba tomando tan bien. En primer lugar ¿por qué se estaba casando tan joven y con alguien que no tenía más de un año de conocer?, varias preguntas le atacaron la mente, pero la verdadera y única respuesta a sus preguntas apareció en el final del largo pasillo. Parte de su cabello estaba hacía atrás y los risos de los costados le caían tan hermosamente. El traje negro que había comprado lucía increíblemente mucho mejor ese día junto con la rosa blanca puesta sobre uno de los bolsillos, y definitivamente se veía mucho más guapo de lo que alguna vez lo había visto.

Ahí estaba la respuesta, la única persona que le robaba el aire pero al mismo tiempo hacía que todo dejara de moverse, el tiempo se congelara y las náuseas junto con las dudas desaparecieran. El único que le daba estabilidad.

No pudo dejarlo de mirar mientras caminaba hacia él, ni cuando llegó a su lado para escuchar las palabras del juez, ni si quiera estaba consciente del 90% de lo que había dicho éste, lo único que estaba en su mente era "Me estoy casando con el amor de mi vida".

—Espero que recuerdes tus votos o te mataré —murmuró Harry, mientras mantenía esa enorme sonrisa que mostraba su par de hoyuelos.

Louis desconcertado miró hacia el juez y a la gente que trataba de ocultar unas risas sobre la situación. No había escuchado cuando le habían pedido hablar.

—No importa —interrumpió Harry—. Nunca fue una casualidad que nos hayamos conocido, así como que nos amemos. Yo, Harry Styles, te prometo a ti, Louis Tomlinson, ser el centro de mi vida entera, darte todo lo que soy, esperando compartir juntos lo que nos depara la vida.Te prometo ser tu amigo, confidente, amante y esposo fiel eternamente, porque sé que tanto tú como yo, estamos completamente seguros de que juntos somos mejor que separados —acto seguido tomó uno de los anillos que Zayn le había dado y lo colocó en el anular izquierdo de Louis.

Disenchanted || Larry Stylinson¡Lee esta historia GRATIS!