Capitulo 8

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-Venga, vamos. Mi amiga Sandra es la de la lista. Nos puede meter si queremos.

Billie estaba que daba saltos. Mañana era Axwell^Ingrosso, y como no había ido nunca, quería ir. Costase lo que costase.

-Oye, que yo no estoy de humor para fiestas.
-Venga, vamos! -me empieza a zarandear- Que seguro que conocemos a algunos tíos que nos inviten a copas.
-Si dejas de usarme de maraca, vamos.

Suelta un gritito y me abraza con fuerza.

-Le diré que nos meta en lista. Preguntale a James si quiere venir también.
-Esto... -me rasco la sien- No le va lo de ir de fiesta.
-Oh, en ese caso nada. -se levanta de un salto. Señala a una chica desde lejos y grita:- ¡Sandra! A ti te estaba buscando.

Corre hacia ella y justo llega Lena con un café.

-¿Que le pasa a Billie?
-Esta loca.
-Bueno, eso no es algo nuevo. ¿Algo más? -me mira con esa cara de "vas a acabar contándomelo. Ahorremos tiempo".
-Bueno... El otro día James me besó.

Se sorprende tanto que se levanta y se da con la rodilla en la mesa.

Cuando se sienta de nuevo, ahora a lo lado, me da empujoncitos.
-Venga, cuéntame. ¿Como fue? ¿Sus labios son tan suaves como lo parecen? -dice con una cara de intriga.
-Lena... -la miro y ella se rie- ¿Que?
-Tenía razón. También te gusta.
-A ver... -me froto la cara- Gustarme me gusta. Pero no de la misma manera que yo a él. Creo.

Suena el timbre que nos avisa del fin del receso, y me termino el zumo de una vez.

Ya en clase, recibo un mensaje en el teléfono. Como estaba en vibración, no se entera nadie.

Gigante Pelirrojo - Hey Ruben! Mi hermana me ha dado las crepes. Muy buenas, por cierto.
Yo- De nada. Me lo pasé muy bien el otro día contigo, y bueno...
Pienso en lo que ocurrió. Todo había sido perfecto. Y al final...

G.P.- ¿Bueno...que?
Yo- El beso...
Tuve miedo. Por eso me fui. Pensé que no volvería a besarme.
G.P.- Dije que no sucedería de nuevo si no querías.
No era eso lo que queria. Quería que lo repitiese.

Justo el profesor me llama y dejo el teléfono en el estuche, sin contestar.

Cuando termina la clase, Billie me lanza una goma, pero su famosa mala puntería hace que en vez de a mi, le de a Lena, que estaba delante de mi.

-Rubia, te voy a pisar las gafas. -dice enfadada.
-No era para ti, perdona. -junta las manos como disculpa y una sonrisa tímida.

Pero el gomazo en la frente le quita esa sonrisa. Ahora era Lena quien sonreía, triunfal.

-Vale, lo merecía. -se levanta y se acerca a nosotros, apoyándose en la mesa a mi derecha.- Lena me ha dicho que besaste al pelirrojo.

Abro los ojos y miro a Lena con enfado.

-Es que... -se encoje de hombros- nos vio e insistió tanto...
-Cuenta, cuenta. ¿Como la tiene? -dice Billie con una sonrisa de lado a lado.
-¡¡Billie!! -Lena se tapa la cara.
-¿Que?
-No pienso contestar esa pregunta.

La voz era familiar. Justo detrás. Me doy la vuelta

-Hola James. -dice Lena con una sonrisa.
-Hola machote. -Billie le guiña un ojo.
-Ruben, ¿Podemos hablar un momento?
-Claro...

Me levanto de la silla y vamos al fondo de la clase. La gente que aún había en la clase cuchicheaban y nos miraban.

-Dime. -digo algo seco.
-Quería agradecerte lo de las crepes. Ha sido un detalle bonito.
-Bueno... El otro día me fui de malas maneras y quería pedirte perdón. Quería hablar contigo, explicarte por que me puse así, pero tu hermana me dijo que estabas mal y no quise molestar.

Sonríe y puedo notar en su cara cierto alivio. O eso me parece.

-No te preocupes. Si no me equivoco, tienes un descanso ahora, ¿no?
-¿Me estás espiando? -frunzo el ceño.
-La costumbre de poner un horario en la pared de la clase no cambia. -sonríe y pone una mano en mi hombro.- Entonces, me gustaría que me contases.
-Vale...

Respiro hondo.

-Tu me...Bueno... Me...
-Arranca. -me frota el hombro.
-Tu me gustas. Pero no me siento preparado para empezar algo.
-Entonces, si te parece bien, podemos ir despacio. Es decir, somos amigos, pero si te robo un beso, no salgas corriendo. Por favor. -me pide.

Tardo un poco en contestar, incluso pone cara de cachorrito, y al final me rindo.

- V-Vale... -como no me siento con fuerzas de hablar más, le abrazo. Y él me devuelve el abrazo de forma suave, pero con firmeza. Me siento seguro en ese instante.

-La parejita! -dice Billie- Si habéis dejado de discutir, venid.
Lena le da un golpe en el brazo y la rubia mira a la morena.
-Eres una bocazas. -pero la rubia se ríe.

Yo me río y miro a James.

-No te importa quedarte, ¿no? Después de esto no tenemos nada, ya que la profesora no ha venido.
-En absoluto. Mi hermana esta con una amiga, y mi madre estará con su grupo de "Amas de casa".

Lena coge una silla y la pone a mi lado, entre Bille y yo. James se sienta y mira a las dos con algo de timidez.

-Y bien, James... ¿A que te dedicas? -dice Lena amable.
-Ahora mismo no estudio. Terminé la universidad y me puse a trabajar.

A cada palabra, era cada vez más interesante.

Yours Truly¡Lee esta historia GRATIS!