Pesadillas Nocturnas~Cap 1

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Como lo oyen, las pesadillas nocturnas comenzaron a hacer estragos en Laura desde que éramos pequeños Laura todas las noches se dirigía al cuarto de nuestra madre en busca de consuelo por las constantes pesadillas que tenía por las noches

—¿Laura no crees que ya estas lo suficientemente grande para seguir con tus sueños nocturnos?— le reprochaba mi madre a mi avergonzada hermana.

—Si mama pero no lo puedo evitar y me da miedo lo sabes—dijo Laura con tristeza

—Lose hija pero ya es hora de cambiar eso creo que lo mejor sería que fueras a terapia—

—No nono mama por favor no me hagas ir con la psicóloga—dijo rogándole a su madre

—Lo siento Laura pero esta situación me tiene harta y no lo soporto más iras y fin de la conversación

—Está bien—dijo Laura resignada

Una semana más tarde, nuestra madre decidió llevar a Laura mi hermana a su primera terapia con la nueva psicológica y orientada por la psicóloga, llegó a la conclusión de que lo mejor era prohibirle a mi hermana dormir con ella para que así de esa manera pudiera superar sus miedos y obligarla a afrontarlos por sí sola volviéndola independiente y más segura de sí misma.
Pero al parecer Laura no estaba al tanto de esta nueva medida que la pscologa le había propuesto a su madre, esa misma noche, cuando pretendía ir a dormir nuevamente con nuestra  madre, se encontró con la sorpresa de que mamá había echado llave a su puerta impidiéndole la entrada a su cuarto
Y ahí fue cuando Laura supo que la única opción que tenía era ir a mi habitación en busca de "refugio y protección" y medio minuto más tarde ya se encontraba ingresando a mi cuarto en medio de la oscuridad de la noche

—Ross, ¿estas despierto?— le escuché decir y en ese momento, abriendo los ojos, le vi acercarse a mi cama de manera lenta pero firme.

—¿Qué sucede Laura ?— pregunté y de inmediato me pidió permiso para dormir conmigo.

—¿Puedo quedarme a dormir contigo por favor?

—¿ y qué hay de mi mamá?

—ha cerrado la puerta con llave y tengo mucho miedo de regresar a mi cuarto y no quiero dormir sola.

En un principio estaba enojado pero era tanto mi sueño que decidí dejarla entrar en mi cama a cambio de poder retomar mi sueño lo más pronto posible. Y así lo hice pues medio minuto después ya dormía profundamente como antes.

Habrían pasado un par de horas cuando me entraron ganas de ir al baño me paré y salí de mi habitación. Y al volver, me di cuenta de que Laura se había apoderado casi de toda mi cama dejándome tan solo un pequeño espacio junto a ella. No quise discutir así que, sin decirle nada, me subí a mi cama y como pude, me recosté junto a ella quedando en posición de cuchara con mi polla pegado a su culo.
En ese momento me quedé inmóvil, no sabía qué hacer. Podía sentir el calor de su trasero sobre la punta de mi polla tapado por un bóxer de tela muy ligera.

Nunca antes había pensado de esa forma acerca de Laura si no que solo de una forma fraternal pero ahora, al sentir ese culo tan redondito sobre mi polla, hacía que mi polla comenzara a crecer y crecer hasta quedar erguido y clavado sobre sus dos nalgas. Pero eso no era lo peor, lo peor era que así inmóvil como estaba, podía sentir claramente cada movimiento del cuerpo de Laura que a ratos hacía por pegar más su cuerpo al mío y lo único que ganaba era restregarme el culo en mi polla con mayor claridad

Claramente sabía que, si no hacía algo por evitarlo, tarde o temprano, como estaban las cosas, le rendiría tributo a su culo con una fuerte descarga de semen y eso me aterraba porque temía que Laura se fuera a despertar. Y eso provoco que el restaba de la noche la pase en vela deseando aguantar más tiempo mi descarga.

Finalmente lo logré y cuando sonó mi despertador, la única que faltaba por despertarse en la habitación finalmente lo hizo.

—Buenos días...— me dijo medio avergonzada al percatarse de lo cerca que estaba de mi cuerpo. De inmediato se alejó y, mientras salía de mi cama y se arreglaba un poco el cabello, me dijo: — por favor, no le digas a mamá que estuve aquí o me llevará nuevamente con la psicóloga y realmente la detesto...

Laura no abandonó la habitación hasta que le prometí no decir nada y, en seguida que ella se fue, no tuve otra opción que masturbarme frenéticamente pensando, por primera vez, en ella de manera muy diferente. El resto de la tarde la pase pensando en Laura en si volvería nuevamente a mi habitación para dormir en mi cama de seguro sería lo más probable ya que aún no supera las pesadillas que tenía por la noche deseaba de manera extraordinaria tener mi polla sobre su culo nuevamente y estaba deseoso de que la noche llegara nuevamente.

Pesadillas Nocturnas (Raura)  One Shot Hot¡Lee esta historia GRATIS!