Oh, Megan, en que diablos te metiste!. En ese momento sentí que me llamaban.

-Disculpa ¿me estas escuchando?.- Diciéndolo con un tono arrogante.

-Lo siento, ¿qué me decía?.- Dije, aunque un poco molesta por la manera en la que me hablo.

-Quiero que te cases conmigo.

-¿¡Perdón!?

-¿Estas sorda?

-¡Eres un arrogante!- Estaba tan enojada y confundida, ¿¡quien diablos te pregunta eso!?, ¿tan puta me veo?, no aguante y salí de ese lugar, es un idiota.

Cuando estaba saliendo del café, y me encontré con una llamada de alguien, no lo tenia agregado.

-Hola.

- Siempre te va mal en el amor, Meg, pero conmigo no.

Escuche esa voz, Jace, regreso.

Sentí miedo, pánico, tenia que salir corriendo de ahí.

                                                                                        Christian.

Soy CHRISTIAN EVANS, nadie me dice que no, menos una modelito que tienes los humos de diva. 

"¿Y donde esta mi cuñadita, mi amor".

No entendí nada


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