Capítulo 14.

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Estuvimos besándonos por un buen rato

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Estuvimos besándonos por un buen rato. Me perdí en alguna dimensión cuando Julián presionó con fuerza sus dedos en mi cadera. Caminó por el lugar totalmente a oscuras como si lo conociera de memoria. Se sentó en lo que parecía ser una caja y de un ágil movimiento me subió a horcajadas a su regazo.

Mierda.

Mi pollera se fue totalmente de lugar y de esta forma podía sentirlo más cerca que nunca.

Dejamos de besarnos para respirar. Gimió en mi cuello y yo pasé mis brazos por el suyo, para acercarlo más a mí y acariciar su pelo.

Nos quedamos en silencio por unos segundos.

¿Qué se suponía que debía hacer? ¿Era yo la que tenía que decir algo o...? ¿Estaba esperando a qué diga algo?

—Me encantaría terminar esto pero no acá —dijo, interrumpiendo mis pensamientos. "Bueno, no es una mala idea...". Sonrió aún en mi cuello y por un momento pensé que había hablado en voz alta—. Aunque suena tentador, no sería una buena primera vez para unos novios.

Mi piel estaba completamente erizada y odiaba que él pudiera sentirlo. Podía sentirme temblar entre sus brazos. Quise levantarme pero no me lo permitió.

—Hey —me llamó para que lo mirase. Eso hice, aunque por primera vez con un poco de pudor. No había dicho una palabra en un largo rato, algo bastante raro en mí—. ¿Qué ocurre? —preguntó inquieto corriéndome el pelo de la cara.

Se encargó de bajar mis piernas y, luego de asegurarse de que podía mantenerme de pie, juntó su cuerpo con el mío para mirarme. ¿Por qué me trataba como si fuese una muñeca de cristal? Así no iba a sacármelo de la cabeza nunca.

—Nada —exclamé rápido completamente avergonzada.

—No te tortures. Solo tenemos que tener cuidado y ser prudentes.

Bajé mi mirada, ¿por qué razón naturalizaba todo?

No iba a acostarme con él. "Al menos no esta noche", pensé. No después de lo incómoda que me sentía. No debería ni haberlo besado.

Estábamos mezclando todo. Todo.

¿Por qué no podríamos habernos propuesto hacer esto en serio, el primer día? No hubiera sido tan complicado si en lugar de preocuparme por la repercusión y las tapas de revista, me hubiese preocupado por empezar una relación natural y real con él.

Gustarnos, conocernos, y todo lo demás.

Ahora estaba todo increíblemente jodido y no había otros culpables.

—Salgamos de acá. Ya estoy empezando a quedarme sin aire —exclamó divertido.

No había dudas de que él se estaba divirtiendo y sólo quería un polvo más cómo los que tenía todas las noches, probablemente en ese mismo lugar, antes de que su representante y el mío empezaran con esta estúpida idea.

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