NUEVO: Tap - Historias en forma de chat para tu 📲 . Disponibles en español
Obtenlo ya

07 Sótano de amor y verdades

29 4 2

Llegó la hora. La humanidad había estado esperando ese momento por más de cinco años. Ese día, allí, en Sinsal-sinna, Kuenta y Live se besaron. Fue muy romántico y yo pude ver la escena sin perderme detalle alguno.

Una semana atrás, el capitán le había declarado su amor, pero ella le rechazó. Ese acontecimiento nos la contó CPU una noche en el campamento, cuando nos dirigíamos a mi distrito natal.

Aunque ya lo sabíamos, no le queríamos decir ni preguntar nada a Live. Él era muy tímido para estos temas y pensamos que, puesto que ella le había dado calabazas, todo se olvidaría.

Nada más lejos de la realidad. Él trató de olvidarse de lo sucedido, aunque en el fondo seguía enamorado de Kuenta. Ella, por su parte, empezó a darle vueltas al tema en su cabeza. <<¿El capitán? Es atractivo, pero...>>

Bueno, no puedo saber con exactitud qué estaba pensando, pero me hago una idea teniendo en cuenta los hechos que ocurrieron a continuación.

De una forma u otra, ella cambió de opinión y decidió darle una oportunidad, así que la noche que pasamos en Sinsal-sinna, refugiados en el sótano de Edem, mientras esperábamos que se hiciera de día para cerrar la grieta, le confesó a Live su deseo de intentarlo, y él, obviamente, aceptó la propuesta.

Pensaban que los demás estábamos durmiendo, se suponía que así era, pero yo me desperté y lo vi todo.

Él le dijo algo así como: <<No sabes el tiempo que he esperado esto>>

Y entonces la besó.

No podía haber esperado mucho porque han pasado solo un par de meses desde que se unió a la tropa, pero aún así, la escena fue de lo más romántico que se ha visto en el ejército desde que Rizo confesó su atracción por mí, obviamente. Eso sí que fue un espectáculo. Os lo contaré algún día, ahora lo mejor es volver a la historia, que me entretengo demasiado y no quiero que el capítulo se alargue más de la cuenta.

La cuestión es, que aquella noche estrellada, estando escondidos bajo tierra el amor verdadero triunfó, como dirían en las películas de Disney.

Ahora yo estoy con Rizo y Live está con Kuenta, ¿Quiénes serán los siguientes? ¿Jason y CPU? Estaría bastante bien, sería gracioso, pero, desgraciadamente, no veo a CPU con mucho ánimo para encontrar el amor, y menos con un chico.

Una vez que Live y Kuenta se fueron a dormir (bastante juntos), yo hice lo mismo. Me refiero a que también fui a dormir, no que me pusiera a besar a Rizo, que también.

Por primera vez en años, tuve un sueño muy extraño. Permitidme que me ponga serio por un momento para explicaros este sueño tan poco común. Normalmente en mis sueños todo son fiestas, piscinas repletas de chicos y paisajes de ensueño hechos totalmente con chocolate, pero esta vez fue diferente.

Me encontraba en un prado y yo parecía tener ocho años. No me acuerdo bien, estaba muy borroso. Un hombre se me acercaba con algo en la mano. Algo parecido a un estuche o una caja. La abría y de ella sacaba una corona, que dejaba caer en mi cabeza. En ese momento todo cambió y yo ya no estaba en un prado, sino en el castillo del rey, y desde allí podía ver el último muro de la humanidad, cayendo en manos del mayor gigantés que jamás he podido imaginar.

Parecía más una premonición que un sueño, por eso lo cuento ahora, por si acaso algún día ocurre poder decir que lo soñé. Aunque yo soy republicano. No aceptaría la corona ni aunque me la regalasen, y los sueños, sueños son.

Cuando desperté me encontré a Rizo babeando encima de mí. Noté que en los otros sacos de dormir faltaban Live, Kuenta y CPU. Aparté a Rizo de una patada y, tal y como pensé que habrían hecho los demás, salí a mear. No los encontré por ningún lado, pero los caballos seguían fuera atados. Teníamos miedo de que algún gigantés se los comiera, pero, tal y como decían en la escuela de soldados, los giganteses ignoran a los animales, solo matan humanos. Les parecerá más divertido, no sé.

Ataque a los Giganteses¡Lee esta historia GRATIS!