El 25 de Enero en el que se conocieron, Louis estaba de hecho en algo así como una relación.

Ella era una chica rubia de la facultad de Medicina Veterinaria, y habían estado saliendo desde los primeros días de Diciembre, lo suyo era discreto, pero eso no le impedía a la chica regocijarse en el hecho de que estaba saliendo con el objetivo de todo el campus.

Pero entonces Harry tropezó frente a Louis y él acudió en su ayuda, y eso es lo peor que a ella le pudo pasar.

Tan solo tres días después, en los que Louis incluso estuvo soñando con el rizado, le dijo el típico "no eres tú, soy yo". Ella comprendió, Louis era así, inestable y un alma libre. Pero no era tan tonta como para no darse cuenta cómo inmediatamente después de botarla, él comenzó a frecuentar el edificio de Arquitectura, buscando toparse a todas horas con cierto sujeto alto, cómo le regaló una rosa y le llenó el auto de notitas adhesivas, cosas que jamás hizo por ella, y entonces comprendió: Louis en realidad la había dejado por alguien más.

Por si fuera poco, ella como toda la escuela, también presenció el día en el que el castaño con ayuda de su amigo, escribieron una propuesta con flores. Para terminar de herirla, el resto del semestre tuvo que soportar verlos tan melosos y enamorados como siempre se mostraban, todo el tiempo. Louis nunca la miró de esa manera.

En vacaciones le llegó la noticia de que se iban a casar. Louis, el que jamás buscó estabilizarse con nadie, y Harry, aquél infeliz por el que la abandonó.

Muchas personas en la universidad envidiaron su perfecta relación, pero definitivamente nadie los detestó tanto, como Hannah Walker.

~*~

Era la segunda semana de Marzo, los vestigios del invierno se iban borrando poco a poco para dar paso a la que se veía venir como una brillante primavera, al menos en la casa de los Tomlinson.

Tate les había llevado mucha felicidad, pero también era gracias a ellos mismos que las cosas iban mucho mejor cada día. Seguían haciéndose cargo de él, saliendo a pasear los tres juntos los fines de semana y dejando que se acurrucara en medio de los dos mientras miraban películas y cenaban en la sala. Louis se quejó en algunas ocasiones por lo sobreprotector que podía llegar a ser Harry, según él.

A veces durante la noche Harry se acercaba a Tate mientras dormía y lo miraba con atención para asegurarse de que seguía respirando.

Pero fue Louis quien casi intenta llamar una ambulancia cuando Tate cayó de una repisa de un metro y medio de alto.

Y por supuesto que Harry y Louis seguían haciéndose espacios de tiempo a solas y manteniendo la puerta cerrada de donde estuvieran por un rato.

Era el paisaje rescatable de lo que podría ser lo más aceptable, al no existir la perfección.

Un par de días antes habían recibido dos invitaciones idénticas, tarjetas de cartón color marfil en sus sobres turquesa que habían emocionado en vano a Harry al creer que se trataría de promociones en Tiffany & CO. Sin embargo, los colores del escudo impreso en las esquinas les indicaron de lo que se trataba, incluso antes de leer el texto cuidadosamente redactado.

Una reunión de ex alumnos de la universidad.

Habían creído que no volverían a encontrarse con la mayoría de las personas que dejaron atrás en esos días, todos aquellos que habían jurado que su matrimonio no duraría (¿cómo decirles que tenían razón?), a quienes solo recordaban como rostros conocidos rodeados por los edificios del campus y el ambiente de tareas y proyectos, ¿qué habría sido de ellos?

Disenchanted || Larry Stylinson¡Lee esta historia GRATIS!