4.Tu niñero está muy bueno.

1.3K 64 1

Bendito lunes, y bendito examen de historia, nunca pensé que me fuese a salir tan bien y encima ¡Conie no ha venido! Nótese la ironía en todo lo anterior.

Ya estaba en tercera hora. La mañana había sido una auténtica mierda. Empezando por que tuve que desayunar con Grayson, el simplemente pasaba de mi y me observaba, ni me dijo Buenos días, Alex ni hostias, simplemente me miraba en silencio. Esos si, fue salir por la puerta y gritarme: A LAS 3 EN CASA.

Salí al recreo y me encontré con Robert, uno de mis amigos, aunque la verdad casi nunca hablamos. Es capitán del equipo de fútbol, y se junta con los cool aunque solo ellos piensan eso. Sus labios se volvieron rectos cuando me vieron.

-¿Pasa algo? -dije confusa.

-Sí, ¿qué hacías el sábado con Grayson en su coche de noche? -dijo cabreado. Una rubia se puso a su lado. Su cara me sonaba, y sé de que.

-Me llevaba a casa ¿algún problema con eso?

-Sí, que era mi novio, y me dejo por ti, puta -dijo la voz chillona de la rubia.

-¿O quizás fue porque la pillamos a ti y a Nash? -dije cruzándome los brazos. Ella me miró mal y abrió la boca, confusa miró a todos lados y se fue de allí.

-No me puedo creer lo que estas haciendo Alex -dijo este para después darme la espalda. Le agarré el hombro y lo giré.

-¿Hacer qué?

-Irte acostando con todo lo que se mueve. -mucha gente estaba a nuestro alrededor y gritaron un uhhhhh

-Que mal me conoces...

-¿Y porque Grayson duerme en tu casa?

-Porque mis padres lo han contratado para que me vigile, listo.

-Sigues siendo una puta -dijo este riéndose con sus amigos. No aguanté más y mi rodilla fue a parar a su entre pierna, y mi pie a sus costillas.

-Tu sigue yendo de guay, que vas a acabar muy mal.

Me giré para encontrarme con la directora, jeje.

-Alex, a mi despacho. -dijo esta cruzándose de brazos.

Me hizo esperar en unas sillas de fuera, iban a llamar a mis padres, pero les iba a ser en vano porque no le llegaban llamadas.

-¿QUÉ HAS ECHO ALEX? -gritó ¿Grayson?

-¿Qué haces aquí? -dije fría.

-Pues que me han llamado diciendo que le has pegado una paliza al capitán de fútbol -dijo alterado.

-Y también le hubiese pegado a tu ex putisima novia, pero se fue... Todos piensas que tenemos una aventura querido Grayson. -dije pasando de todo.

-¿Enserio le pegaste por mi? -dijo calmándose y sentándose.

-No, le pegué porque me llamó puta por acostarme contigo -dije riendo.

-No nos hemos acostado, Alex -dijo volviendo a su tono frío.

-¡JÚRAMELO! -dije riendo. El solo me miró mal. La puerta de la directora se abrió y de ella salió la putísima rubia sangrando por la nariz.

-¿Algo que decir a esto, Alex? -dijo la directora apuntando a la rubia.

-Sí, ten cuidado la próxima vez que te choques con una puerta -dijo una chica pelirroja detrás de mi. Sacó su móvil y se lo enseñó a la directora. -aquí se ve perfectamente como se da con la puerta hasta sangrar. -no podía aguantar la risa, pero no podía reírme, me giré a Grayson y estaba mirando al suelo, casi llorando. Le di un empujón y levantó la cabeza, estaba llorando.

La directora metió en el despacho a la rubia, y me dejó irme. Grayson se levantó y salió lo más rápido que pudo. Corrí detrás de él y le agarré el brazo.

-Deja de llorar -amenacé.

-Deja de comportarte como una puta cría y así no tendré que venir y ver a Becky -dijo zafándose de mi agarre.

-Grayson espera. -el solo me hizo un corto de manga y siguió caminado. -SUBNORMAL -grité, pero el ya había desaparecido por la puerta.

[...]

Había sido un día bastante largo, después de todo eso, conocí a la chica pelirroja, se llama Ana, y es nueva. Hemos quedado esta tarde para estudiar y así conocernos mejor ¡es súper mona! Ahora me encontraba de camino a casa, las 2:44, en 16 minutos debería de estar en casa, pero creo que comeré fuera. Caminé hasta una hamburguesería y entré. Una bofetada con olor a grasa y patatas me tocó. Me senté en la mesa más alejada de la puerta y esperé a que la camarera me atendiese. Un grupo de personas entró en el bar, Robert estaba agarrado de la mano de Becky, al verme la soltó rápidamente.

Gemelo amargado: ¿dónde narices estás Alex? Son las 3:04, te quiero en casa ya!

Puta cría: Estoy comiendo en una hamburguesería, quizás no volveré hasta más tarde, te diría donde estoy, pero esta Becky y no quiero que llores ;)

Gemelo amargado: Voy para allá, sé donde es. Me debes una Alex, me la vas a pagar ;)

En menos de 5 minutos Grayson estaba allí, y Dios mío, venia con unos vaqueros negros ajustado con una raja en la rodilla, una camiseta blanca, y su chaqueta verde y sus botas militares. Hoy hacia frío, pero mi chaqueta vaquera me estaba sobrando. Peinó su pelo y se sentó a mi lado.

-Hola princesa -dijo besando mi cabeza.

-¿Princesa? -dije confusa.

-Te dije que me debes una, princesa -dijo sonriendo.

-Okay, adelante. -dije riendo.

Nos sentamos en una de las mesas que tenía un banco forrado de imitación a cuero. Se sentó y yo a su lado, pasé mis piernas por encima de él quedando más cerca de él. Puse mis labios en su cuello y deje pequeños besos en él, su mano se posó en mi pierna y me apretó. Dejé de besarlo y lo miré.

-Me sigues cayendo mal -dijo el sonriendo.

-Y tu a mi, mi amor -dije guiñándole un ojo.

Después de comer y se hacer el tonto salimos de allí, agarrados de la mano. Me ponía nerviosa el tacto de su piel, aunque en sus ojos seguía habiendo odio, Becky nos miraba desde lo lejos, y cuando la perdimos de vista, soltó mi mano.

-Ugh que asco, no volveré a fingir así -dijo limpiándose la mano en sus vaqueros. Yo no fingía. Mierda Alex que haces con tu vida.

-Ni yo -dije para caminar, 5 minutos más y podré encerrarme en casa.

[...]

A las 6 en punto el timbre de mi casa sonó. Bajé corriendo y le abrí la puerta a la pelirroja más guapa que había visto en mi ¿vida?

-¡Ana! -dije abrazándola.

-¡Hola enana! -desde que se enteró que era 3 meses más pequeña que ella, me llama así.

-Pasa, estas en tu casa -dije abriendo la puerta y dejándola entrar.

-¿Qué hace ella aquí? -dijo Grayson.

-Estoy en mi casa, puedo hacer lo que me da la gana. -dije cerrando la puerta y subiendo las escaleras.

-Alex, estás castigada -dijo Grayson gritando.

-Clllllaro que -dije alargando la L.

Entramos en mi habitación y Ana se tumbó en mi cama.

-Tu niñero está muy bueno -dijo riendo.

-Asco Ana, asco -dije riendo... Si, está muy bueno.

Viviendo con la ruina, Grayson Dolan.¡Lee esta historia GRATIS!