Ella se soltó de los brazos de ese idiota y yo deje de besar a Kennedy no se sentía igual su labios no eran el mismo sabor que me hacían arder.

Entonces salí en busca de ella y efectivamente la encontré saliendo de la fiesta para marcharse.

-¡Nevae! -grite con todas mis fuerzas. Pero ella no volteo.

Corrí hasta ella y la agarre.

-¡Solo dejame de joder, no te intereso! -me grito roja de la ira.

-¡Solo escúchame! - dije desesperado.

-Ahora dirás ¿Que fue ella la que te beso no es cierto? -me quede callado pues eso no era una mentira.-solo dejame tranquila ya bastante has hecho-dijo y siguió caminando.

Volví a agarrarla y me iba escuchar a como diera lugar.

-¡solo...! -Iba a empezar con el discurso de perdoname pero no, por primera vez en mi vida sentí que debía expresar mis sentimientos -¡Si yo fui el que la beso, pero tengo una razón, me ponía mal verte con él, yo era quien debería de hacerlo, sin embargo te dije que no quería bailar ,pero no me gusta que nadie te toque a menos que sea yo, no quiero que nadie te bese a menos que yo lo haga!. ¡Joder! ¡nadie debe de hacerlo a menos que sea yo! -grite en su cara sin embargo ella se mantuvo firme. Sus ojos

-¿Pero yo si tengo que aguantarme que te beses con otra en mis narices? -dijo en un susurro.

-¡Joder!, Nevae, ¡Estaba celoso!, ¿¡Si!?, yo nunca había sentido esto... -dije asustado.

Pues era verdad no había jamás dicho esa palabra y mucho menos sentirla.

Entonces la bese pero este beso era desespera donde descargue mi furia, mis celos, mi todo. Ella debería sentirlo y ella también me respondió con la mismo intensidad. Pero de pronto me puso sus delicadas manos en mi pecho y me empujo haciendo que nos separemos.

-¡No me des discursos baratos para después besarme! - Gritó furiosa.

-¿¡Entonces que quieres!? -dije frustrado ella se quedo estética no debí gritarle.

-¿Sabes que quiero?, Quiero ser alguien importante para ti, ¡Idiota! - ahora yo me quedé paralizado nunca me dí cuenta de lo que quería. Me empecé a reír.

Ella se giró molesta y la seguí y quede delante de ella la tome del rostro y uni mis labios con los de ella, ella tenía lágrimas me separé y le limpié las lágrimas con mis pulgares sus ojos me vieron directo a los míos.

-Evan... Perdón no fue mi intención haber dicho eso e bebido-dijo nerviosa.

-Pero yo no... -me interrumpió.

-Ya sé, esto es muy precipitado y de alguna forma yo no debí decir eso y nuestra amistad va bien - dijo pero yo solo le iba decir que... - ¡Oh! Ni eso quieres.-dijo triste.

-¡Ya!, si no te callas, jamás vas a saber lo que siento «se que esté no es momento preciso pero quiero que sepas que esto es algo nuevo tanto como para mí y para ti, no quiero arruinar nada, soy muy posesivo y celoso, yo jamás lo demuestro delante tuyo, pero eso no significa no poder estar juntos, yo soy malo en las relaciones pero de algún modo quiero intentar algo nuevo, quiero estar contigo el tiempo que dure esto así sean solo 10 minutos...» - se colgó de mi y me beso. Antes de que el tiempo del contrato termine quiero al menos verla feliz se que es hipócrita decir eso pero ella es buena y aunque no le quiera hacer daño ya no hay marcha atrás. Al separarnos sus ojos que en un principio estaba confundido al no saber realmente de que color eran si azules o grises estaban de un brillo muy especial y no era ese tipo de brillo que tenían las personas después de llorar, ese brillo era fantástico.

Maravilloso Engaño ¡Lee esta historia GRATIS!