❝Después de un mes en un campamento de ciencias con Dustin, Will Byers regresa ansioso por retomar sus partidas de Dungeons & Dragons y pasar tiempo con sus amigos. Sin embargo, en el sótano de los Wheeler, hay una cara nueva: Finney Blake, un chico...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
FORTY - FIVE. ❝Dejarte ir es el último acto de amor que me queda por darte.❞ strange things — season four | acto two.
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
La noche anterior se había transformado en una interminable sucesión de horas de espera. Durante ese tiempo, su mente se esforzó por rescatar de todos los rincones de su memoria cada pequeño recuerdo que atesoraba junto a la persona que estaba a punto de dejar. Si era honesto, realmente sincero, entendía que no tomaba esa decisión por falta de amor; al contrario, la razón de su partida era mucho más compleja de explicar de lo que cualquiera podría imaginar.
Era plenamente consciente de que su determinación podía interpretarse como un acto egoísta, ya que estaba decidiendo de manera unilateral el futuro de ambos. Sabía que el camino a seguir era algo que los dos debían elegir juntos, y en el fondo le dolía reconocerse así: como un egoísta. Sin embargo, conocía a Will lo suficiente como para entender que no tenía otra opción viable. Sabía que él era una persona sumamente terca cuando se proponía algo y que, bajo ninguna circunstancia, daría su brazo a torcer si intentaban discutir la situación.
Y él, sencillamente, no quería enfrentarse a otra discusión, porque ese solo acto de confrontación lo destruía un poco más cada vez.
De todas formas, no podía negar que tomar esta decisión había sido el desafío más complicado que había enfrentado en muchos años. Luego de pasar horas de madrugada sin lograr conciliar el sueño, atormentado por las alucinaciones que no le daban esa calma esperaba sentir, terminó sentado en un rincón de la cabaña, sumido por completo en sus pensamientos. Con la mirada perdida en el vacío, observaba los destrozos en el interior de aquel lugar que alguna vez fue su refugio junto a Will; un sitio que ahora solo albergaba fragmentos de recuerdos olvidados que, muy pronto, serían demasiado dolorosos de evocar.
No supo con certeza en qué momento exacto lo decidió; fue simplemente un instante en el que su mente se nubló bajo una oscuridad absoluta. Una vez que la determinación quedó sellada, las voces que lo atormentaban finalmente guardaron silencio. Fue entonces cuando el efecto de lo que había consumido comenzó a desvanecerse lentamente, devolviéndolo de forma brusca a una realidad que ya no quería enfrentar.