Las personas corrían de un lado a otro con grandes regalos en las manos. El día de San Valentín no tenía mucha relevancia en su vida, por supuesto que había conseguido varios regalos de sus amigos más cercanos e incluso un par de los pretendientes, pero nada se podría comparar si Louis le sorprendiera ese día pidiéndole ser su novio, caía claramente en una de las cosas más cliché, pero sería una forma correcta de hacerlo.

Su forma de cortejo en los últimos días le había dejado en claro que no estaban muy alejados de la gran propuesta, sin embargo este ni si quiera se había presentado cerca.

—Te lo dije, solo está jugando contigo —habló Kaya mientras buscaba en una enorme bolsa qué podía servirle de los tantos regalos que había recibido.

—Estoy seguro que debe estar por ahí pensando en cómo pedirme que sea su novio —trató de no entrar en desesperación—. O quizá no vino —susurró.

—Harry, ¿cuándo has visto que Louis haga algo grande con sus "conquistas"?

—Puede que sea yo el primero —insistió.

—No debería decirte esto y menos cuando sé que estás ilusionado, pero escuché los rumores de que él y su amigo idiota han estado invitando a personas a una gran fiesta —dijo—, ya sabes de qué tipo.

Harry se sentía traicionado incluso aunque no hubiera una relación formal, Louis había pasado las últimas semanas invitándolo a citas e incluso coqueteado más de lo debido con él, debía darle puntos al comentario de su mejor amiga sobre que el famoso Louis Tomlinson era el que recibía regalos y sorpresas, nunca el que las hacía.

Cabizbajo abandonó la mesa del jardín donde estaba con Kaya, su 14 de febrero había sido suspendido y realmente no estaba con ánimos de si quiera salir con alguno de sus amigos, regresaría a casa, compraría unos cuantos botes de helado y malvaviscos, y por su puesto pondría una de sus películas favoritas, "The Notebook".

Dentro de estacionamiento y algunos metros antes de llegar a su automóvil, visualizó varias hojas pequeñas de colores pegadas sobre todo el exterior. La mayoría de ellas tenían palabras o frases que adularan su persona, como "Tus hoyuelos son lo más lindo cuando sonríes", "Tu cabello huele a flores", otras simplemente se veían como si el ingenio de la persona se hubiera acabado y solo hubiera querido cubrir con lo primero que se le viniera a la mente "Estoy muy ebrio para recordar si ya repetí algo sobre ti" y otras simplemente tenían algunos dibujos como la forma de un pene o caritas felices mal dibujadas.

—No creo que sea lo suficientemente romántico para alguien tan lindo como tú —la voz le hizo flaquear al instante las rodillas—. Me disculpo, no sé cómo hacer estas cosas.

—¿Así que tú lo hiciste? —se giró para enfrentar a Louis—. Tendrás que pagarme la pintura del carro. Y tienes razón no es muy romántico ver post-it con dibujos de penes pegados en mi carro.

Louis lucía desconcertado y arrepentido, nunca había hecho algo tan grande para otra persona, mucho menos en un San Valentín, probablemente debió haberle hecho caso a Zayn y solamente ignorar la importancia del día.

—Arruiné mi oportunidad de pedirte ser mi novio, ¿no? —habló titubeante.

Harry realmente era pésimo fingiendo la emoción que le desbordaba su alma, ver a Louis realmente triste por la sorpresa le hacía llenarse más de júbilo. Louis Tomlinson había mencionado las palabras claves "mi novio". Ese momento debía enmarcarlo y sacarle más provecho si el castaño estaba interesado en él.

—Espero que cuando me lo propongas sea realmente de ese tipo de sorpresas buenas y sin dibujos de falos —sonrió mientras subía a su automóvil—. Sorpréndeme, futuro novio.

Disenchanted || Larry Stylinson¡Lee esta historia GRATIS!