❝Después de un mes en un campamento de ciencias con Dustin, Will Byers regresa ansioso por retomar sus partidas de Dungeons & Dragons y pasar tiempo con sus amigos. Sin embargo, en el sótano de los Wheeler, hay una cara nueva: Jake Blake, un chico q...
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CHAPTER NINE.
❝No he dejado de pensarte.❞ strange things — season three | acto one.
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Jake detuvo el vehículo a una distancia prudencial de la casa de los Byers, maniobrando con una cautela casi imposible para evitar que el rugido del motor rompa el silencio del bosque que rodeaba la propiedad. Al apagar el contacto, se llevó las manos a los costados de su cabeza, presionando con fuerza para intentar contener el latido punzante que amenazaba con partirle el cráneo tras los excesos de la noche.
Tras unos segundos de lucha interna, decidió salir del auto y empujó la puerta con una lentitud, asegurándose de que el cierre apenas emitiera un clic casi imperceptible.
Comenzó a avanzar por el sendero, con un paso dudoso que delataba su falta de equilibrio. Sus ojos, nublados por el alcohol y el cansancio, se fijaron en la estructura de madera que se alzaba frente a él. Casi todas las ventanas estaban sumidas en una oscuridad absoluta, devoradas por las sombras de los árboles, a excepción de las bombillas del porche.
Estas proyectaban un resplandor amarillento. Al alcanzar la entrada, Jake extendió una mano temblorosa. En su estado, había perdido cualquier noción de lo inapropiado de la hora o del riesgo de ser descubierto por la familia de Will.
Pero, justo cuando sus nudillos estaban a punto de impactar contra la madera, la puerta se abrió sin emitir un solo chirrido, abriéndose desde el interior.
Allí, frente a él, apareció Will. Se veía pequeño y adormilado bajo el marco de la puerta, con el cabello castaño totalmente despeinado por las sábanas. Llevaba una pijama de algodón blanco con bordes en un tono azul suave, una prenda que lo hacía ver aún más adorable y tranquilo en comparación con el caos que Jake traía encima.
—Jake... —susurró apenas, y su voz salió como un suspiro lleno de preocupación.
Will se quedó quieto, sujetando la puerta con fuerza mientras lo observaba. Sus ojos recorrieron el rostro de Jake, notando de inmediato el cansancio y el fuerte olor a alcohol que lo rodeaba.