8. poem

590 106 9
                                        

Cuando finalmente bajé todo el mirador, Lily ya no estaba

¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.

Cuando finalmente bajé todo el mirador, Lily ya no estaba.

El vacío que dejó me apretó el pecho más de lo que quería admitir.

Suspiré, decepcionada, y caminé hasta mi bicicleta...Estaba a punto de subir cuando lo sentí.

Alguien...o algo mirándome. No fue imaginación ni nervios.

Era una presión silenciosa, como si algo se hubiera detenido a observarme con demasiada atención.

Se me erizó la piel, volteé de golpe hacia los lados.

Luego detrás de mí, después hacia el camino donde lily se habia ido y nada.

Absolutamente nadie, tragué saliva y sin pensarlo más subí a la bicicleta y pedaleé lo más rápido que pude, sin mirar atrás y con el corazón golpeándome las costillas como si quisiera huir de mi cuerpo.

Cuando llegué a casa, el lugar estaba en silencio, como siempre.

-¿Mamá? -llamé por costumbre y no hubo respuesta.

Dejé la bicicleta apoyada afuera y entré, la cocina estaba limpia, las luces apagadas.

Supuse que tenía doble turno otra vez para mi ya era costumbre.

Subí a mi habitación y dejé la mochila en el suelo, sin darle demasiada importancia.

Lo único que quería era bañarme y dejar el día atrás aunque sabía que no sería tan fácil.

Mientras el agua caía sobre mí, las palabras de Lily regresaron una y otra vez... la seguridad en su voz y la forma en la que dijo que Matty estaba vivo.

Que había tenido contacto con él... después de meses de su desaparición...al menos para mi o sonaba como alguien inventando algo.

Cuando finalmente terminé de bañarme, me sequé y me puse la ropa de dormir, el estómago me daba vueltas, así que no tenía ganas de cenar.

Solo quería que todo se detuviera un poco. Al salir del baño dejé la ropa sucia en el cesto y regresé a mi habitación.

Tomé la mochila con la intención de adelantar tareas, pero en cuanto saqué la libreta una hoja cayó al suelo. Fruncí el ceño.

No recordaba haberla puesto ahí. Me agaché y tomé la carta entre mis dedos.

Desdoblé la hoja con cuidado...La letra era ordenada, demasiado prolija para ser mía... y definitivamente no era de Lily.

No tenía firma solo unas líneas escritas con tinta oscura.

Hay personas que no gritan cuando se rompen,
solo aprenden a caminar con el ruido dentro.
Tú miras al suelo,
pero aun así sigues avanzando.
No eres el desastre que dicen,
eres lo que queda cuando todo arde
y alguien decide no desaparecer.

Has llegado al final de las partes publicadas.

⏰ Última actualización: Jan 23 ⏰

¡Añade esta historia a tu biblioteca para recibir notificaciones sobre nuevas partes!

𝐋𝐨𝐯𝐞 𝐦𝐞 || 𝓣𝓱𝓮𝓸𝓭𝓸𝓻𝓮 𝓤𝓻𝓲𝓼Donde viven las historias. Descúbrelo ahora