𑣲𝗔𝗿𝘃𝘆𝗮 𝘆 𝗟𝘂𝗸𝗲 𝘀𝗲 𝗲𝗻𝗮𝗺𝗼𝗿𝗮𝗻 desde el primer momento en que se vieron, pero orgullosos como la sangre que corre por sus venas, 𝗽𝗲𝗹𝗲𝗮𝗿á𝗻 𝗰𝗼𝗻 𝘀𝘂𝘀 𝘀𝗲𝗻𝘁𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼𝘀...
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─ 𝖯𝖾𝗋𝖼𝗒 𝖩𝖺𝖼𝗄𝗌𝗈𝗇 𝖿𝖺𝗇𝖿𝗂𝖼...
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Según los estoicos, los celos no provienen del otro, sino del juicio que hacemos sobre nuestra carencia.
La noche había llegado y, con ella, el castigo de Arvya.
¿Cuál castigo?, se preguntarán. El señor D la había sancionado por unos problemas en el campo de fresas y, entre sus castigos, estaba hacer guardias nocturnas.
Por eso, Arvya caminaba por el campamento mientras tarareaba una canción, ajena a todo.
Estaba tan perdida en sus pensamientos que no se dio cuenta de que alguien la seguía.
Luke sonrió al verla tan distraída y, sin pensarlo, la tomó por la cintura para llamar su atención.
Arvya reaccionó rápido al sentir las manos ajenas, girándose y soltando un puñetazo directo a la persona
━━ Buen golpe ━━ alaga el hijo de Hermes con una mueca de dolor.
La castaña abre los ojos de sobre manera al reconocerlo y se acercó rápido. ━━ Lo siento... pero ¿por qué apareces de la nada?
Luke ríe levemente mientras pone la mano en su mejilla para cambiar el tema ━━ ¿Las estrellas se ven hermosas, no lo crees?
Ella solo lo ve con una ceja levantada ━━ Idiota.
━━ En vez de insultarme deberías ayudarme ━━ dice él con una media sonrisa.
Arvya no responde al creer para dónde iba la conversación.
━━ Se una forma muy buena... ━━ murmura el acercándose.
━━ ¿Cuál? ━━ pregunta ella conectando miradas con él.
Luke ríe y la besa; el beso, que es rápido, es correspondido por la chica inmediatamente.
Entre besos, caminaron torpemente hasta quedar detrás de un árbol.
Él toma el rostro ajeno para dejar varios besos cortos en sus labios. ━━ Espere esto todo el día... ━━ murmura.
Arvya no logra responder cuando sus labios volvieron a unirse en un beso desesperado, casi como si fuera el último.
Luke la sujetó con fuerza por la cintura, acercándola más, como si temiera que se desvaneciera.
Tras varios segundos, los besos descendieron hasta el cuello de ella. Arvya sonrió, pasando las manos por el torso ajeno.
Pero el momento es interrumpido por el sonido de algo rompiéndose, como una explosión.