Capítulo 22

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Ha Ni llegó a casa a la hora de comer, por suerte dos de sus clases habían sido canceladas y la última clase que tenía no era presencial por lo que pudo saltársela  y volver a casa. Era finales de Abril , la temporada favorita de Ha Ni, ya no hacia tanto frío y los árboles estaban llenos de colores, toda la ciudad estaba llena de color y eso a Ha Ni le encantaba porque era el momento perfecto para ir a los parques a pintar. Eso es lo que hacia todos los domingos por la tarde, cogía su caballete, su lienzo y sus pinturas y dejaba que la mezcla de colores inundara su mente. Sin embargo esa primavera no estaba siendo tan brillante y colorida como siempre. 

Ha Ni se pasaba el día pegada al móvil, de vez en cuando lo dejaba en el salón y se encerraba a estudiar pero a la hora de estar frente al libro se encontraba así misma sentada en el brazo del sofá y revisando sus mensajes, entonces se regañaba así misma y volvía a encerrarse a estudiar. Cada vez que miraba sus mensajes y veía que ninguno era de Jackson su corazón se encogía un poquito. Ya llevaban casi un mes sin verse y se había convertido en el mayo plazo de tiempo que habían estado sin verse. Aunque para Ha Ni era el triple de complicado poder estar con su novio que para su amiga So Nyeon, ya que Jackson tenía el horario completo la mayoría de los días mientras que Jae Bum tenía más tiempo libre o más posibilidad de buscar momentos en el día para ver a So Nyeon. Relación que por cierto iba viento en popa; después que Jae Bum le diera su teléfono comenzaron a hablar todos los días durante semanas y un día, después de tres semanas incluso se presentó, cuando ambas salieron de la universidad, a recoger a So Nyeon, esa noche Ha Ni vio a su amiga en el momento más feliz de su vida y desde entonces ella y Jae Bum habían estado juntos. No hay que malinterpretar, Ha Ni estaba contentísima por la relación de su amiga y más que fuera con un chico como Jae Bum que por Jackson sabía que era una gran persona, pero eso no quitaba que en el fondo tuviera envidia de como So Nyeon y Jae Bum podían verse más a menudo o de como Jae Bum estaba más pendiente de So Nyeon de lo que ella sabía de Jackson. Sin embargo lo entendía, intentaba entenderlo porque sino sabía que las cosas acabarían mal. 

Ha Ni estaba volviendo a su habitación para sumergirse de nuevo en sus apasionantes apuntes cuando escuchó el timbre de la puerta. Volvió sobre sus talones con un resoplido creyendo que era su amiga quien no había leído el mensaje de que había cambiado el código, tenían la costumbre de cambiar el código cada tres meses. Cuando abrió la puerta se encontró con todo lo opuesto a So Nyeon.

- ¡Sorpresa! - Jackson abrió los brazos y puso delante de él un DVD y un paquete de palomitas.

- ¿¡Jackson!?- exclamó tan sorprendida que no fue capaz de actuar- ¿Cómo...? ¿Qué...? ¿Por qué no me avisaste? - consiguió decir una frase completa. 

- Vaya...no era esa la reacción que me esperaba - dijo el chico algo contrariado mientras entraba y cerraba la puerta. 

- No...yo...- sin saber que decir y al ver la cara de decepción de Jackson sonrió y se lanzó a sus brazos. Ha Ni sintió como el pecho del chico se deshinchaba en cuanto le abrazó y le rodeaba con sus brazos apretándolos alrededor de la cintura de  Ha Ni - Te he echado tanto de menos - dijo antes de besarle - No podemos estar tantos días sin vernos, ¿eh?

- Yo sí que te he echado de menos - susurro contra sus labios- Lo siento mucho, he hecho todo lo posible pero no sabes la de cosas que he tenido que hacer en estas semanas. 

- Me lo imagino - encogió la nariz mientras le acariciaba el rostro- ¿Me lo cuentas todo ahora? Y luego vemos la peli. 

- Claro - el chico sonrió dándole otro beso. 

Se sentaron en el sofá, Ha Ni dispuso refrescos para ambos y se sentó con las piernas cruzadas mirando a Jackson y regalandole toda su atención. Tenía ganas de escuchar todo lo que él tenía que contarle, tenía ganas de oír todo lo que había hecho en esas tres semanas, de escuchar su voz y verle sonreír, de escuchar las bromas que hacia que no tenían apenas gracia pero que aún así le hacia sonreír, de besarle y de abrazarle todo lo que no le había podido abrazar y besar en las últimas semanas.  Tenían tantas cosas por contar que estuvieron cerca de cuatro horas hablando sin parar. Ha Ni no podía dar crédito a todo lo que Jackson había hecho en solo tres semanas, le entraba el cansancio solo de escucharlo y ni si quiera quería imaginarse lo cansado que tendría que haber sido para él porque le ponía mal. Sin embargo le encantaba ver con la ilusión que hablaba de todo, con la alegría con la que contaba cada una de las anécdotas que tenía o le enseñaba las fotos de su móvil. Ha Ni sin embargo no tenía nada emocionante que contar, de hecho lo más emocionante que le había pasado en las últimas tres semanas había sido parar al autobús en mitad del trayecto y evitar llegar tarde a clase, así que apenas tardó en contarle todo lo que había hecho que se podía resumir en estudiar, trabajar y perder el autobús. 

Un amor inesperado [Jackson GOT7]¡Lee esta historia GRATIS!