Capítulo doce

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Harry salió de la habitación sin decir nada, y Anne se quedó parada en la puerta observando al chico sonrojado mirando a la nada.

"¿Qué haces en el suelo?" Preguntó la mujer "¿Me he perdido de algo?"

Oh, pues, al parecer, su hijo me ha dado un beso.

Niall sacudió la cabeza y miró a Anne con una tímida sonrisa.

"No, no, de nada" 

Minutos más tarde, Niall bajaba las escaleras junto a Anne, quien miraba al rubio con una ceja alzada. El sonrojo en las mejillas del irlandés no había desaparecido, y sus piernas parecían gelatina cada vez que daba un paso. ¿Qué habría pasado para que Niall actuase así de un momento a otro?

No le dio más vueltas al asunto, y se dirigió hasta la cocina siguiendo al rubio (todavía muy nervioso de ver a alguien en particular)

Entraron y a Niall casi se le cae el alma a los pies. Todo lo que había estado pensando minutos antes sobre Harry, fue borrado de inmediato. Sus teorías de que podría ser gay. De que al rizado podría gustarle. De que el beso no había sido un error para el castaño.

Todo eso fue gracias a la imagen frente a él; Harry, con una sonrisa en los labios, de esas que derretían al rubio, se encontraba abrazado a una chica un poco más baja que él. Los dos sonreían y no decían nada, era como si se pudieran comunicar por la mente.

La chica y Harry se separaron al escuchar la puerta de la cocina abriéndose. Entonces, Niall pudo apreciar mejor a la muchacha.

Delgada como un palo, de ojos café oscuro, cabello casi negro y piel un poco oscura, pero no demasiado. Interminables piernas adornadas por un pantalón ajustado color blanco, y arriba, una camisa transparente color lila.

La chica era hermosa. Parecía una de catálogo de revista, de esas que Niall compraba cuando iba al supermercado. Obviamente, ella sabía como aprovechar su hermosura, porque la camisa no dejaba mucho para imaginar.

Luego, por acto de reflejo, Niall se miró la ropa. Los pantalones blancos que llevaba no eran los mejores. Su suéter rosa pálido le quedaba grande, haciendo que las mangas fueran más largas que su brazo y viéndose como un chico tierno. Pero a Niall no le importaba ser tierno. Le importaba la forma en que Harry lo mirase, y no se comparaba de ninguna manera a la forma que miraba a la chica.

"¡Hola!" Saludó la castaña aproximándose al rubio "Soy Marina"

La muchacha empujó el cabello que le molestaba hacia atrás, sacando en cara a Niall que tenía unas uñas de muerte.

"Un gusto conocerte"

"Yo... Soy Niall" Murmuró el irlandés sin quitar sus ojos de ella "También es un gusto conocerte"

"¿Eres amigo de Harry?" Preguntó Marina, inclinándose a Niall. La chica era extremadamente alta "Supongo que te ha hablado de mí"

"De hecho, no"

Niall casi quiso sonreír por su respuesta. Se controló.

"¿Eso es en serio, Harry?" Marina apretó los labios cuando miró al rizado, y éste asintió "Me siento traicionada"

Anne entró a la cocina, sacando a los tres adolescentes de la charla incómoda. Movió sus pies por la habitación y luego de unos segundos, abrió el horno y sacó el pollo con cuidado.

"Harry tampoco me ha hablado de ti" Marina sonrió "Así que creo que los dos deberíamos sentirnos traicionados"

"Ni siquiera me has contactado, por lo que no puedo conversar contigo y contarte sobre Niall"

Feminine [NARRY, AU]¡Lee esta historia GRATIS!