2 dias antes del admin abuse

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El amanecer llegó despacio, filtrándose por las persianas del hospital con una luz suave y dorada. Jandel abrió los ojos sintiendo por primera vez en semanas que el aire no pesaba tanto. Qwel dormía en la silla junto a su cama, con la cabeza apoyada en el borde del colchón y los brazos cruzados.

-Qwel... -susurró Jandel con una sonrisa leve.

La chica abrió los ojos con un sobresalto y parpadeó varias veces.
-¿Eh? ¿Ya amaneció? -murmuró, incorporándose-. Vaya, al fin un día con buenas noticias.

Unas horas después, el médico pasó con la enfermera y, tras revisar los últimos detalles, firmó el alta.
-Todo está en orden, Jandel. Puedes marcharte hoy mismo, pero evita esfuerzos y mantente tranquilo los próximos días -le indicó el doctor con tono amable.

Jandel asintió, aliviado. Mientras recogían sus cosas, Qwel ayudó con los documentos y las maletas.
-Listo -dijo Qwel con una sonrisa-. Vamos a sacarte de aquí antes de que cambien de opinión.

El trayecto al hotel fue tranquilo. Desde la ventana del auto, Jandel observaba cómo la ciudad despertaba, con el sol tiñendo de naranja los edificios y las calles llenándose poco a poco de vida. Le resultaba extraño pensar que hacía apenas unos días lo habían traído en ambulancia, inconsciente y débil... y ahora estaba volviendo por su propio pie.

Al llegar al hotel, Indra y Gigi ya los esperaban en el vestíbulo.
-¡Mírate! -exclamó Gigi al verlo bajar del auto-. Hasta pareces más vivo que todos nosotros.

Jandel rió suavemente, saludando a ambos.
-Supongo que por fin puedo respirar sin cables encima.

Indra lo abrazó con cuidado, como temiendo romperlo.
-Nos alegra verte así, Jandel. Por fin una buena noticia entre tanto caos.

Subieron juntos a las habitaciones. El ambiente del hotel era cálido y tranquilo; ese lugar se había convertido casi en su refugio temporal, un espacio donde podían sentirse seguros pese a todo lo que se avecinaba.

Qwel dejó la maleta a un lado y dijo:
-Nos quedan dos días antes de volver a la ciudad. Por ahora, todo se manejará aquí, y el juicio se presentará en la sala local antes de moverse al tribunal principal. Nikilis ya lo tiene bajo control.

Jandel asintió, aunque en su interior sabía que el día apenas comenzaba.
-Sammy... -susurró, mirando hacia la ventana-. Debe estar ya con Nikilis.

Gigi lo escuchó y respondió con una media sonrisa.
-Sí, partió temprano. Hoy es el primer paso del caso. Pero no te preocupes, Jandel, él está enfocado... y tiene un motivo muy claro para hacerlo bien.

Jandel bajó la mirada, sintiendo ese calor familiar en el pecho.
-Sí... nosotros.

Indra se cruzó de brazos, observando el horizonte por la ventana.
-Entonces será mejor que descansemos y esperemos noticias. Si todo sale bien, pronto podremos regresar juntos a la ciudad.

El grupo asintió, y mientras la mañana seguía su curso, una sensación de esperanza empezó a llenar el aire. Por primera vez en mucho tiempo, todos compartían la misma certeza: el caos no los había destruido, solo los había unido más.

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El reloj marcaba las nueve de la mañana cuando Sammy cruzó las puertas del pequeño tribunal local. Vestía con un traje oscuro que Nikilis le había preparado la noche anterior, pero ni la ropa formal ni la corbata bien ajustada podían ocultar la tensión en su mirada.

El aire del lugar olía a madera vieja y café recién hecho. Todo se sentía demasiado silencioso, como si incluso el tiempo contuviera la respiración antes de que todo comenzara.

¿Que es lo que siento realmente? [Jandel x Sammy]Donde viven las historias. Descúbrelo ahora