4. Te pondrás bien

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 Un mes. Un mes había pasado desde que no veía a Peter. Un mes desde que su padre lo llevaba y recogía al instituto, un mes sin móvil. Un mes sin saber nada de Peter más de lo que decía Cora o hasta Scott. Un mes en el que las pesadillas aturdían su mente todas las noches con horribles recuerdos de Peter y la noche del incendio. Pesadillas que le hacían gritar tan fuerte que los vecinos se despertaban, pesadillas tan fuertes y tan sufridas que hacían llorar hasta a su padre, pesadillas tan horribles que le hacían retorcerse y hasta arañarse mientras las sufría. Pesadillas que le dejaban un horrible olor a carne quemada y cierto sabor a cenizas impidiéndole pasar alimento alguno. Llevaba un mes sin comer. Un mes sin descansar. Un mes vomitando todos los días. Un mes muriéndose.

Aquella mañana, como todas desde hacía un mes, salió de la cama sin poder sostenerse por el cansancio de la pesadilla de la noche pasada. Apoyándose en la pared de la escalera, bajó hasta la cocina donde su padre le puso un plato con el desayuno que, de nuevo, no se comería. Miró con odio a su padre una vez más sintiendo un sudor frío recorrerle. De nuevo no dijo ni una palabra de camino al instituto en el coche de su padre, pero como pasaba desde hacía un mes, cada día era peor que el anterior.

-Para -pidió siendo esta la primera palabra que le dirigía a su padre en un mes-. ¡PARA!

El hombre detuvo el coche, el adolescente abrió la puerta quitándose el cinturón y vomitó. Un vómito que no era como los de antes. Un vómito negro siendo sangre coagulada. Se calmó, respiró y volvió a vomitar, esta vez algo más claro y el procedimiento se repitió unas tres veces hasta que la sangre vomitada salió clara y limpia, nueva. Eso no podía ser bueno. Los dos Stilinski se miraron y lo supieron.

Stiles se estaba muriendo.

-.-.-.-.-.-.-

Conducía mirando a su hijo de soslayo de camino al instituto, aquella mañana había amanecido muchísimo peor que noches anteriores y tenía un mal presentimiento. Escuchó que el adolescente le gritaba que parara, detuvo el coche y vio a su hijo abrir la puerta del coche, caer de rodillas en la carretera y vomitar. Inmediatamente salió él y rodeó el automóvil para encontrarse con su hijo, cada vómito que salía de él era más claro que el anterior, era pura sangre. Su hijo se estaba muriendo delante de él desde hacía un mes y todo por su culpa.

Entonces, y rápidamente recordó la conversación que había tenido con Chris Argent en las oficinas del sheriff. El hombre había entrado más desconfiado de lo normal y con intención de hablar tranquilamente, del mismo modo él había estado reacio a escuchar nada ni a cambiar de opinión con respecto a lo de su hijo y el tío del presunto asesino en serie del pueblo, Derek Hale. Argent le había tendido un libro bastante viejo y le había hablado con voz calmada y cercana, como queriendo convencerle o hacerle entrar en razón.

-Sheriff, comprendo perfectamente su decisión, y yo si hubiera estado en su lugar hubiera hecho lo mismo. Sin embargo, no existe ningún modo humano o sobrenatural para alejarles sin que uno de los dos muera.

-No tengo tiempo tiempo para gilipolleces, Argent.

-Escucha. Detesto a esa raza con todas mis fuerzas así que si estoy aquí lo menos que tendrías que hacer es prestarme atención. Hay diferencia entre los hombres lobo convertidos y los que han nacido así, la más importante es que los primeros pueden llegar a ser completamente dominados por su parte lupina, y los segundos no -respiró tratando de encontrar las palabras para seguir-. Los hombres lobo que han nacido con esa condición, tienen la ventaja o inconveniente de que están unidos a una persona para el resto de sus vidas. A veces la encuentran y a veces no. Puede ser un hombre lobo o un humano, pero la unión llega a más allá de la muerte. Han habido muchísimos casos en los que el hombre lobo ha encontrado un compañero y, sin embargo, este es uno de los pocos que veo decente. Los hombres lobo no están acostumbrados a esperar, a tomar las cosas con calma y a obedecer.

Perfect Combination - Steter¡Lee esta historia GRATIS!