Él era una persona importante en el mundo.
Ella era solo la hermana de su mayor rival.
Ambos eran diferentes y lo sabían, pero al no conocerse no pudieron pensar eso.
Dos personas diferentes en dos equipos diferentes.
¿Que podría pasar?
graphic by b...
¡Ay! Esta imagen no sigue nuestras pautas de contenido. Para continuar la publicación, intente quitarla o subir otra.
XIX:
Dos días.
Dos días habían pasado desde aquel momento en la entrada de mi casa.
Desde ese momento no hablé con nadie sobre ese tema y pude sentir la presión de Tori Martin. Había dicho que no iba a caer en su trampa y mucho menos en sus amenazas, pero estaba en buenos términos con toda mi familia, especialmente con Wes y no quería arruinar eso logrando que se filtren las fotografías.
Sí, mi mamá ya sabía de nuestra relación, pero mi hermano y mi padre no. Y sabía que se iban a sentir traicionados al enterarse de esa forma, por eso iba a encontrar la forma perfecta para contarle primero a mi papá y luego a Wesley, ya que tampoco quería ocultar mi relación con Lander.
Intenté no decirle a Lan nada de lo que me había dicho Tori, pero ahora me arrepiento de no haberle dicho nada. Por eso, hacía tres segundos le envié un gran mensaje, pero con poca información porque hasta podría tener el celular hackeado o algo así.
Muchas películas de espías, Gea.
De esta loca se puede esperar hasta lo peor.
Yo. Buen día, amor. Necesito hablar contigo sobre algo importante, pero tiene que ser en persona. Si estás ocupado podemos hablarlo en otro momento cuando estés desocupado, no quiero manejarte tus horarios. Ten un buen día.
Técnicamente no le había dicho nada del tema, pero solo porque lo conocía y iba a lograr que termine contándole todo por teléfono, cosa que estaba mal.
Tenía planeado hablar con él hoy. Si era posible ahora mismo, ya que en menos de dos horas llegaban Greta, Wes y Nick de Alemania para festejar el cumpleaños de Nicholas esta noche.
La cena se iba a organizar en mi casa porque mis padres querían dedicarle una gran fiesta de cumpleaños por el hecho de que para ellos se trataba de un hijo más.
Levanto mi vista de mi celular cuando veo entrar a mi papá a la sala de estar donde me encontraba sentada. Tenía una gran sonrisa en su rostro y me comenzó a buscar con la mirada, cuando me encontró dijo:
—¿Qué haces aquí, mi corazón?
Me encogí de hombros y comencé a armar una sonrisa intentando ocultar todo lo que estaba sucediendo.
—Tu madre te está buscando.
Frunzo el ceño y pregunto: —¿Pasó algo, pa?
No creía que había sucedido algo grave, lo más probable era que me estaba buscando para ver algo de la cena o para terminar de organizar los platos que comeremos.