Él era una persona importante en el mundo.
Ella era solo la hermana de su mayor rival.
Ambos eran diferentes y lo sabían, pero al no conocerse no pudieron pensar eso.
Dos personas diferentes en dos equipos diferentes.
¿Que podría pasar?
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XVI:
Dos días, diez horas y treinta segundos.
Eso había pasado desde el momento en el que Axel entró por la puerta de mi habitación para darme la maravillosa noticia.
Noticia hermosa, en la cual se veía al famoso Lander Laurent, en un yate en Italia, acompañado de una mujer preciosa, podría hasta decir que lucía como una supermodelo.
Vacaciones que nunca me contó y amistad o noviazgo con esa chica que tampoco nunca supe.
En realidad, nunca fueron nada, así que no entiendo de qué debería contarte.
¡Premio al mejor cerebro de todos... primer puesto!
En realidad, en una parte sí tenía razón, ya que no éramos nada, pero si no somos nada, ¿por qué me hizo una escena de celos esa vez en el ascensor cuando vio mis fotografías con Nicholas? ¿O por qué se molestaba cada vez que alguno de sus compañeros intentaba acercarse a mí?
¿No éramos nada de verdad?
Eso no me importaba ahora mismo, lo único que tenía en mente era disfrutar mis días en Inglaterra, bueno, días no, semanas.
Porque sí, me encontraba en Londres desde anoche, ya que mi mamá decidió invitarme inesperadamente y no dudé en usar el avión de Wesley para viajar al país británico.
Luego de los mensajes de mi madre invitándome a volver a la mansión por unas semanas, decidí leer sólo algunos de los cincuenta mensajes que tenía de Laurent.
Ese mismo día en el que se hizo viral la noticia, Lander comenzó a enviarme mensajes como nunca antes, solo leí uno que decía "No es nada mío" y me bastó para saber que no quería leer nada más.
No iba a pedirle explicaciones porque no éramos una pareja, por lo que no me debía nada. Aunque yo quisiera que sí lo hiciera.
Greta se quedó a dormir esa noche en mi casa, lo cual lo hizo más difícil porque le confesé todo lo que estaba sintiendo sobre esa situación. En realidad, yo había pensado que estábamos teniendo algo y de la nada salen esas fotos que me dejan en claro que solo yo pensaba de esa manera.
Así que armé una maleta y crucé de Alemania a Inglaterra en unas pocas horas.
La puerta de mi habitación se abre dejando a la luz el hermoso y joven rostro de mi mamá, que nunca había estado tan feliz de que me encontrara en casa.
Ya había planeado muchas cosas para nosotras dos, entre ellas, tener un día de compras exclusivamente para nosotras dos, ya que papá quería sumarse y ella le contestó algo muy gracioso: "¿Acaso eres una mujer también?"
Nunca me había reído tanto como ayer a la noche en la cena que tuvimos, nuestra última comida los tres juntos ya se sentía muy lejana, por eso tuvimos que revivirla.