Capítulo 1

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Como siempre, ignoré los gritos y amenazas del otro lado de la puerta. El dolor de mi brazo era lo de menos, era la primera vez que hacía esto... aunque no me interesó nada. Solamente quería sentirme mejor de alguna forma.
Mis lágrimas salían una tras otra... lo único que deseaba además de poder desahogarme, era que mi mamá se sienta culpable por lo que estaba haciendo. Aunque ni enterada estuvo.

Había roto una botella de vidrio que tenía guardada en mi habitación, era de un refresco. Tenía tanta rabia que la tire al suelo, ocasionando que se rompiera. Tomé el pedazo que parecía más filoso... y comencé... mi brazo izquierdo estaba que derramaba sangre descontroladamente.
Me había dolido en absoluto... ya no lo recuerdo, solo recuerdo el dolor de mi pecho.

Al terminar y quedar satisfecha, limpie mi herida con alcohol. Pensé: "Qué asco", cerré los ojos, y seguí.
Al terminar de curar la herida, comencé a limpiar el desorden que había hecho. Me di cuenta que mi blusa tenía sangre y la frustración se hizo presente.
Mi habitación había quedado impecable... me di un baño y al acabar me sentí invisible.

Es lunes, primer día de clases. Extraño tanto esto, lo único bueno de la escuela es que veo a mis amigos todos los días. Ya me harte estar encerrada en mi casa todas las vacaciones.
Por lo que ocurrió hace una semana... estoy totalmente arrepentida, ya no lo haré más. Me hago daño a mi misma y creo que dejar de hacerlo será mejor. Además, las cosas con mis padres están mejorando...
Luego de una ducha, me alisté para mi primer día { http://www.polyvore.com/un_día_más/set?id=58409607 } y bajé para desayunar. Lo hicimos mirando televisión, como siempre hasta que se hizo la hora de salir.

Tu: Peter, vámonos que se hace tarde - le susurré sin ánimos.
Peter: Oh, que molesta... yo llego temprano - murmuró lo suficiente para que lo oiga.

Agarré mi mochila, y salí de casa gritando un "ADIÓS", mamá me deseo buena suerte.
Dos cuadras. Tomamos el bus extrañamente sin hablar de nada, a causa de toda la gente que viajaba y no paraba de hablar. Eran como millones de susurros insoportables. Había olvidado el fastidio de viajar en las mañanas.

Llegué a mi destino y me sentí extraña... como una sensación de aviso de que será un año diferente en su totalidad.
Me sentí extraña en todo el día, más porque había llegado tarde (luego del acto de bienvenida) y tuve que ir directo a recepción por mis horarios nuevos. Y me tocaba Química, sola, fue horrible... solo tenía a Jan, pero a él lo había visto muchas veces en las vacas.
Las primeras horas no fueron tan buenas, lo que fue bueno fue haber estado con él todo el tiempo hasta que me encontré con mis amigas.

Matilde: ¡_______! ¡Te extrañé tanto! -gritó y comenzó a abrazarme. Ella y Jade son mis mejores amigas.
Jade: Yo también te extrañé hermosa -opinó.

Nos abrazamos y nos contamos todo lo que hicimos en el verano... yo no tuve mucho qué contar, ya que mucho no hice.
Luego me reencontré con Jacob y James, otros amigos.

Un nuevo año de escuela... espero que sea mejor que el año que pasó. Aunque siempre cuando se comienza un año nuevo se dice lo mismo y termina siendo peor que el anterior.
El año pasado fue complicado comenzar... ya que mi antigua amiga, Verónica, se cambio de escuela ya que repitió el año. A veces la veo... pero entristece mucho saber que nada es como antes.
A ninguno de mis amigos les gusta que yo tenga contacto con ella, más ahora que cambio demasiado su forma de ser.

Jade y Matilde no estaban enteradas que me corte la semana pasada, si se enteran, me asesinan. Nah mentira, pero igual no pienso decirles nada. Total, ya no lo volveré a hacer jamás.

Entramos al aula... ya era la última hora. Recuerdo que me senté con Jade, y adelante estaba Matilde con Ana, atrás Jacob con James y los demás distribuidos por ahí.
En la hora adicional intentamos integrar a los nuevos y demás... pero fue imposible ya que nos concentramos en nosotros y nuestras tonterías.

Lo intrigante comenzó cuando:

Mau: Ey _______ ¿no me prestas un bolígrafo? - me dijo de repente.

Se lo di, y puse cara de "eres un idiota Hernandez". Teníamos buena relación gracias a Jan.

Pero... cuando me di la vuelta para entregarle a Mau el bolígrafo, me encontré con la mirada fija de alguien en particular.
Lo miré medio segundo, pero me hice la estúpida. Consideré molestarme, o no darle importancia. Opte por lo segundo.

Matilde: Me parece a mí o Mario Bautista está bien bueno este año... - opinó.
Tu: Es un tarado.

Y la verdad es que me caía mal, no sé porque, pero me caía mal. Y al caerme mal, me parecía feo.

En fin, la hora terminó rápido... eso creo que fue bueno. Me despedí de todos y fui hasta la parada del bus. A cada uno los fueron a buscar sus padres... a mí no me gusta que me vaya a buscar.
En la parada, estaban; Mau, Mario, Jan y Josh. De ese grupo, tengo contacto con todos menos Mario. Pero con Jan tengo confianza.

Tu: Hola maricón -le dije sonriente.
Jan: Hola zorrita - respondió sonriente.

Debería no gustarme que me hablara tan así, pero por alguna extraña razón me encanta que me hablé de una forma diferente que todos los demás.
Caminé esos dos pasos de distancia, hasta terminar a su lado. Hablamos de estupideces mientras reíamos y esperábamos el bus que no llegaba. Sentí, por ratos, la mirada del tarado de Bautista.

Mau: Jan nosotros nos vamos en este. ¿Tu que harás? -preguntó. Jan me miró.
Jan: _____ ¿vas en este?
Tu: No, no me lleva - respondí.
Jan: Vayan ustedes, yo voy en el próximo -les dijo para no dejarme sola.

En ese momento Jan se puso a jugar con mi anillo, es un estúpido, porque Juanpa nos quedó mirando y yo no me dí cuenta a tiempo.

Cuando llegué a casa, mi mamá preparó mi merienda... por que era justo la hora. Me preguntó cómo me había ido, le respondí que bien sin pensarlo.
Al llegar, me moría de hambre. Mi madre es la mejor del universo. Créanme, solo esta eso... de que no me deja salir. Pero es buena y comprensiva, me da todos mis gustos. Lo que ocurre es que ella no quiere darme tanta libertad, como lo hizo con mi hermana Selene.

Bueno, en resumen, así fue mi primer día de clases, agh un fastidio. Lo único bueno es que vi a mis amigos que no había visto en todas las vacaciones.
¿Porque? Porque mi madre no me dejó salir. Es muy sobre-protectora, por eso fue la última pelea y por eso fue la cortada. Ni un miserable día me dejo salir, ni si quiera al parque. Pero sé... que algún día eso cambiara.

Y espero poder acostumbrarme a contarte mi vida diaria... cómo el quería.

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