No one noticed ᢉ𐭩

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La familia de Kageyama llegó esa misma noche cuando la madre de Shoyo se hizo presente, su madre estaba preocupada al ver a la familia del novio de su hijo.

Aunque sí era honesta, se daba ya una idea de lo que pasaba... Las madres no eran tontas, a veces las ocupaciones tanto laborales como personales les hacían no ver muchas cosas.

Ambos chicos estaban simplemente nerviosos, sus manos sudaban frío y no dejaban de mover sus pies.

Iba a ser o un caos o un caos.

Mandaron a la hermanita de Hinata a jugar en su cuarto para que los adultos pudieran hablar, bueno; los casi adultos.

La mirada de la madre de Hinata era suave a comparación de los papás de Kageyama... Y eso que estaban tranquilos.

Hinata quería hablar pero no sabía cómo y Tobio tampoco era el mejor hablando... Sabía que su chico le costaba hablar.

Se levantó y Kageyama hizo lo mismo como un niño obediente.

—B-bueno, agradezco que hayan venido mis suegros y agradezco la atención que están dando.—Hinata habló y les hizo una reverencia.—Yo y Kageyama necesitamos decirles algo, no sabemos cómo hacerlo realmente porque no hay una buena forma de hacerlo... No sé cómo se sentirán al respecto pero espero puedan perdonarnos.—Los padres estaban preocupados. La mamá de Hinata se dio cuenta de inmediato de lo que se trataba y lo que estaba pasando solo que guardo silencio para que ambos jóvenes hablaran con sus propias palabras.

Kageyama agarró la mano de Hinata para darle apoyo en este momento que estaba siendo tan tenso para ambos, pero sabía que su Omega no tenía que recibir emociones tan fuertes ya que esto podía afectarlo tanto a él como a su hijo.

—Hinata y yo...—Tomó una pequeña pausa para tomar aire y mentalizarse mejor d lo que iba a decir, podían hacer emociones demasiado fuertes y escuchar palabras hirientes.— Hinata y yo vamos a ser padres.

Un silencio tan cortante como una cuchilla se hizo presente en la sala, juraban que sentía el peso del mundo sobre sus hombros y eso les provocaba que los latidos de sus corazones fueran aún más fuertes.

Los adultos se vieron entre sí pero los padres de Kageyama tenían una mirada demasiado filosa y criticona.

Hinata se sentía demasiado pequeño al lado de ellos, eran aterradores.

—Ah. Bueno.—Los papás del Alfa hablaron.—¿Cómo estamos seguros que es de nuestro hijo? Es muy raro que justo que cuando a Tobio le está yendo muy bien salen con esto.—Hinata se sintió ofendido, ¿cómo podían pensar eso de él sabiendo que ambos deseaban lo mismo?

¿Dónde quedaron los suegros que parecían quererlo?

—Disculpen pero, ¿Qué insinúan de mí hijo?, Hinata jamás sería capaz de hacer algo así.—La mamá del pelinaranja se levantó para defender a su hijo, las acusaciones de los padres de Kageyama eran graves.

—No digo nada, solo que no creo que la criatura sea de Tobio.—La mujer pelinegra mencionó mientras se ponía frente a la madre de Hinata.

—Son una pareja, son jóvenes y lamentablemente hicieron cosas sin pensarlo pero, no veo por qué hacerle esos comentarios a mi Hinata.—Su madre empezaba a enojarse, no le gustaba que hablaran así de su cachorro.—Les pido que guarden respeto ambos y sean más conscientes... Hay que responder como adultos a todo esto y no dejarlos solos.

Los padres del Alfa no se convencieron, eran demasiado cabezas duras y bastante groseros a pesar de tener al Omega de su hijo en frente.

—El hijo que Hinata está esperando es mío, no tengo ningún tipo de duda y ustedes tampoco deberían tenerla.—Kageyama habló de manera firme pero sus padres solo lo vieron decepcionados.

Punto de quiebre  .ᐟ.ᐟDonde viven las historias. Descúbrelo ahora