Encuentro en el callejón

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"murder... with a gun."

Dicho esto, Unamigoloco sacó una pistola de su bolsillo. Apuntando a su rival, éste sólo podría defenderse con memes.

Pero Doge tenía un as bajo la manga. Sacando Pepes raros de su chaqueta, consiguió desviar la trayectoria de la bala, salvándose. Sin embargo, Doge no contaba con la astucia de Unamigoloco. Éste sacó una segunda pistola por sorpresa, sonriendo.

"murder... with 2 guns."

Y volvió a disparar. Un gran "wow" se oyó por todo el callejón, mientras Doge empezaba a desangrarse. Pero esto no había terminado. Si bien Doge no era bueno en combate, sí era buen previsor. Los refuerzos empezaban a llegar. La palabra "banana" se oía desde la lejanía.

Esa palabra es la que heló las venas a Unamigoloco. Los brazos dejaban de responderle. Sus armas cayeron al suelo. Estaba aterrorizado.

Las pequeñas criaturas amarillas entraron en el callejón. Armados con el más peligroso shitpost, Unamigoloco parecía estar perdido.

Unamigoloco estaba solo. Sólo él sabía dónde estaba. No tenía forma de pedir refuerzos. Nervioso, intentó recordar su entrenamiento mememilitar.

Y entonces lo recordó.

Recordó la estrategia para casos de emergencia.

Dispuesto a salir de este aprieto, Unamigoloco se preparó. Murmuró una pequeña melodía para afinar la voz, y después de esto el himno de su ejército empezó a salir de sus cuerdas vocales.

"THIS IS GARNET, BACK TOGETHER."

Los Minions gritaron al oír la melodía. Al ser criaturas horribles, la belleza del canto les hacía sufrir.

Unamigoloco había dado en el clavo. Los Minions que se habían acercado más empezaban a a caer, uno a uno. Sus tímpanos agonizaban.

Empezaron a correr. Pero era demasiado tarde.

"I AM MADE O-O-OF LO-O-O-OVE..."

Con sus pistolas de nuevo en sus manos, ni uno pudo salvarse.

Una vez terminó la canción, Unamigoloco estaba a salvo. Entonces recordó que el cadáver de Doge estaba justo detrás suyo. Se acercó a él. Sin pensárselo dos veces, revisó la chaqueta del meme difunto, hasta que encontró la tarjeta azul. Había cumplido la primera misión.

Shitpost Corporation estaba sólo a un centenar de metros de distancia. Con la tarjeta de acceso, Unamigoloco ya podía infiltrarse...

"No te preocupes, comandante", pensó. "Ahora es cuando empieza la acción. Te salvaré de esos malignos monstruos, Shrek..."

CONTINUARÁ

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