☘️

1K 121 6
                                        

Y justo cuando creo que no puedo apartar la mirada de lo que está pasando, lo veo

Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.

Y justo cuando creo que no puedo apartar la mirada de lo que está pasando, lo veo. Markie sale del salón con prisa, como si no pudiera estar ahí un segundo más. Algo se me mueve en el pecho. No entiendo por qué se va justo ahora, cuando todo parece tan importante. Quiero quedarme y seguir en este momento que se siente tan especial, pero la incomodidad no me deja tranquila. No puedo ignorarlo. 

Corro detrás de él.

Afuera, el aire frío me golpea en la cara y el ruido del salón se apaga de golpe. Entre las cabañas hay un silencio casi pesado. Lo encuentro junto a una de las piscinas, lanzando piedras y pateando todo lo que tiene cerca.

—¿Markie? —mi voz apenas se oye.

No responde. Solo patea con más fuerza. Algo está mal. Muy mal.

—¡Markie! —repito más fuerte.

Se gira despacio, y cuando veo su rostro, la rabia y el dolor que tiene en los ojos me dejan helada. Nunca lo había visto así.

—¿Viste eso? —escupe las palabras con mucho dolor—. ¿Viste lo que pasó allá adentro? Dios haciendo milagros, tocando corazones. ¿Y yo? ¿Dónde quedé yo cuando...?

No sé qué decir. Lo que acabo de presenciar y lo que tengo delante parecen dos realidades incompatibles.

—¿De qué hablas? —intento sonar tranquila, pero ni yo me creo mi propia calma.

Él ríe. No es una risa feliz, es una risa áspera y amarga.

—¿De qué hablo? —repite, dando un paso hacia mí—. Hablo de que Dios hace milagros con todos... menos conmigo. Yo no importo. Nunca he importado.

Siento un nudo en el estómago. No es solo enojo, es otra cosa, algo profundo y viejo. Algo que ha estado ahí desde mucho antes de esta noche. Mucho antes siquiera de conocernos.

—Eso no es cierto —digo, dando un paso hacia él e intentando alcanzarlo, aunque sea solo con palabras—. Markie, no puedes pensar así, yo-

—¿Ah, no? —me interrumpe. Su voz se quiebra—. ¿Sabes dónde estaba Dios cuando mi hermano murió?— preguntó, como si en mí fuese a encontrar una respuesta. No sé que vio en mis ojos que lo hace dar otro paso atrás. Respira profundo antes de darme la espalda. — Claro que no. Nadie lo sabe. Él... lo dejó solo y  a mí también. Nos abandonó cuando más lo necesitabamos.

Siento un hormigueo en la espalda ante tal revelación. Él sigue moviendose inquieto por el lugar, mientras yo permanezco helada en mi sitio. 

 ¿Su hermano? ¿Tenía otro hermano además de Leo? Nunca escuché nada al respecto.

—¿Tu hermano? —pregunto en un susurro.

Su risa se vuelve más amarga, casi un gemido lastimero.

—Sí, Cata. Mi hermano mayor. Murió hace seis años. ¿Verdad que nadie te lo dijo? Así es esto por aquí, prefieren actuar como si nunca hubiera pasado.

 ¿Verdad que nadie te lo dijo? Así es esto por aquí, prefieren actuar como si nunca hubiera pasado

Oops! This image does not follow our content guidelines. To continue publishing, please remove it or upload a different image.
CDUCP 1: Confesiones de una fe quebrantada...🌿✏️📖Where stories live. Discover now