Llego al apartamento y subo por el ascensor. Al instante en el que se abren las puerta, salgo y cojo las llaves del bolsillo trasero del pantalón.
Al pasar dentro, Asher está haciendo de comer en la cocina, por lo que no me ve. Me acerco lentamente a él, y le abrazo por la espalda. Al principio se queda sorprendido, pero luego sus manos van a las mías.
- ¿Cómo te ha ido, estrellita? – me coje de la mano y me coloca frente a el
- Muy bien
- ¿Has estado llorando?
- Si
- ¿Por? ¿Qué ha pasado ahora?
- He ido hacer lo de la nota
- ¿Y?
- Bueno, ¿te acuerdas que ponía que iba a llegar alguien que me la diese? – asiente con la cabeza – No llegaba nadie, y me fui al cementerio a ver a mi abuela, pensaba que se había terminado todo, pero no – suspiro
- ¿No?
- No – niego con la cabeza – allí me la encontré
- ¿A tu madre? – pregunta confuso
- A la que se suponía que era mi mejor amiga
- Oh, vaya, ¿estás bien? –
- Si estoy bien, hemos estado hablando, necesitaba resolver las dudas, aunque al principio me he negado –río– pero bueno, otro problema solucionado
- Estoy muy orgulloso de ti, estrellita
Me acerco a él y unos nuestros labios. Aquellos que me hacen olvidar todo, lo que me relajan. Pero a la vez, me mantienen a salvo y segura. Porque con él, he encontrado aquel sitio que siempre deseaba.
- ¿Qué estás haciendo?
- Huevos revueltos
- Sii
Justo cuando voy a probarlos alguien llama a la puerta. Dudosa miro a Asher, pero este me niega con la cabeza. A paso lento voy a la puerta y la abro. Pero no me esperaba quien se encontraba allí.
- Feliz cumpleaños, prima – saltan a mis brazos
- Mi niña – sonrío dándole un beso en su mejilla – Muchas gracias guapísima
- Feliz cumple, hermanita
- ¿Hermano?
- Si, ven aquí
Me acerco a él y lo abrazo. Le echaba demasiado de menos, no sé cuánto hace ya desde que me fui desde esa casa, pero tenerlo aquí el día de mi cumple es un regalo.
- Paso, ahora me toca a mi saludar a mi princesa
- Tío – sonrío y salto a sus brazos – Feliz cumpleaños, princesa
- Muchas gracias, tío, te echaba de menos – respondo sonriente
- Oh ¿me echabas de menos? Puf no te creo – ríe
- Tonto – le doy en el brazo suave – pasad
Al pasar todos cierro la puerta y los llevo al salón para sentarnos.
- ¿Qué hacéis aquí? – pregunto confusa
- Celebrar tu cumple – responde mi tío
- Sabes que no me gusta celebrarlo
- Alguien no nos dijo eso
Confusa lo miro, pero al intentar preguntarle mi prima me coje de la mano y se sienta encima de mis piernas.
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Lograr Sanar Heridas
Teen FictionLas heridas no siempre se ven, pero todas, sin excepción dejan una marca, una huella. Algunas son profundas, otras sutiles que parecen que nunca llegaron a estar allí. Pero no importa lo grandes o pequeñas, porque todas ellas tienen algo que contar...
