Era un invierno helado cuando entendí que ya no era más una niña, de pronto todo parcia estar monótono y distante, siempre fui alegre y de buen humor, tenía más confianza conmigo que cualquier chica de mi edad pero al parecer la rutina me había agobiado
—Morgan, ve por tu mochila es hora.— ordenó mi padre con voz gruesa
Obedecí de mala gana y luego caminé hacia afuera de la casa
—Recuerdo aquello época de último año, era grandioso, para ese entonces era un icono en Owen
Sonreí notando como el hombre se encontraba más ansioso que yo, me puse el cinturón y luego mi padre puso algo de música diciendo así que era para quitarme los nervios y la inquietud algo poco probable pues había asistido a aquella escuela desde pequeña
—Mandale mis saludos a Kendall y también a su mamá .— exclamó coqueto
—¡Papá! .— lo reproche y luego sonreí
Baje del auto ruborizada y luego seguí mi paso por el estacionamiento hasta llegar al pasillo principal en donde salude y me saludaron unos cuantos. Mi padre solía decir que teníamos buena racha con ser reconocidos en Owen pero a mi me daba igual si aquello era cierto
—¿Que tal tu verano Morgan?.— indagó Shelly con entusiasmo dejando en evidencia su gran sonrisa con brakets de por medio, jugueteando así con sus mechones rubios.
—En la casa de campo y con un par de desvelos a causa de los insectos
—Al menos no te tocó ir de pesca con cuarenta grados en la frente.— la rubia se quejo haciendo alucion a su verano
Shelly solía ser de una de mis mejores amigas y consideraba que era la más superficial del grupo pues jamás dejaba de mirarse y retocar su cabello rubio, tenía una gran cantidad de maquillaje sobre la cara aunque ni los ocupase sin contar lo mucho que se perfumaba la mayoría del tiempo y se elogiada así misma cada día que pudiese
—Llegue, tarde pero llegue ¿Lista para el penultimo año.— indagó Kendall cruzando por la puerta
A diferencia de Shelly, kendall no demostraba mucho interés en su apariencia, esta siempre vestía con ropa holgada, zapatillas deportivas y rastas, tenía la tez morena y jamás dejaba de hablar del rugby
—Cariño que sucedió con tus cejas.— Shelly se quejo al ver a la morocha con atención
Kendall sonrió con diversión y terminó explicando que la estilista aún era prácticamente y lo que más quería era salir temprano, tuvimos un pequeño debate sobre las personas que hacían un mal trabajo y después de no llegar a nada la voz de la maestra Marshall se hizo presente
—Niñas buenos días.—anuncio en voz alta y eso solo significaba que teníamos que ponernos de pie para que revisara el corto y largo de nuestras faltas
—Excelente muñecas, jamás me han decepcionado.— comentó sonriendo de oreja a oreja, esta sonrisa estába marcada por un par de líneas de expresión sobre las comisuras de sus labios y mejillas
—Miss Marshall ¿es cierto que tendremos un viaje escolar el siguiente mes?.— cuestiono Shelly con ilusión
La mujer asintió un si con la cabeza y luego posó su dedo índice en medio de sus labios en señal de silencio. Shelly sonrió emocionada y dio un salto pequeño
—Tranquila Shell es solo un viaje.— se quejo Kendall
—No es solo un viaje, podremos salir de nuestros pupitres y rutina, quien sabe inclusive Thommy podría declarar su amor.— contó la rubia con emoción en sus palabras
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Morgan
Teen Fiction¿El amor?¿Que es el amor? Era lo que alguien como Morgan se preguntaba cada que su corazón latía con rapidez y su estomago se revolvía cuando veía a Nate. Ella a simple vista no podía darse el lujo de arriesgarse a lo desconocido pero él, él podría...
