Capítulo 23 🦋

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Son casi las ocho de la mañana y ponemos rumbo de vuelta a casa. No sé lo que me deparará cuando llegué, pero ahora mismo solo quiero disfrutar las últimas horas en este lugar.

Desayunamos en la habitación ya que no teníamos ganas de ir a ningún lado. Entre risas, miradas complices, sonrisas y silencios que dicen máas que mil palabras. Al terminar recogemos todo y cogemos nuestras maletas.

Bajamos y en la recepción dejamos las llaves. Salimos por la puerta y allí nos espera el taxi que nos llevará al aeropuerto.

Nos quedara dos horas o así, a la mente se me ocurre la última actividad que quiero hacer aquí. Me pongo entre los asientos y le enseño al conductor, donde quiero que me lleve. Es una locura, pero quiero hacerlo aquí.

Cuando llegamos me sorprende que no haya nadie. Nos bajamos y le digo al conductor que espere media hora ya que tenemos dentro las maletas, con la condición de pagarle más.

- ¿Dónde estamos? – alza las cejas confuso

- Ya lo verás – sonrío

Abrimos las puertas y entramos. Hay una pequeña recepción donde detrás del mostrador hay una chica. Antes de acercarme a ella busco en el traductor lo que quiero decirle y cuando las tengo me acerco a ella.

- Dos entradas, por favor – digo en francés

- Oui – se va y nos deja allí esperando

Me giro a ver a Asher y este mira el lugar sin saber nada todavía. Cuando me doy la vuelta la chica ya viene con nuestras entradas.

- Merci – sonrio cuando me las entrega

Pasamos por un enorme pasillo y cuando llegamos abrimos las puertas. Allí se encuentra la pista de patinaje. Bajamos las escaleras y entramos por una puerta donde hay unos patines.

- Oye ¿Estás segura, estrellita? – oculta una sonrisa

- Si – sonrío

Desde pequeña siempre quise hacer esto. Poder patinar era uno de mis sueños de niña. Pero nunca llegue a hacerlo. Primero porque no sabía y segundo porque no quería hacer el ridículo.

Sin embargo, desde que llevo aquí una semana he querido hacer cosas nuevas. Transformar todos aquellos miedos en algo con los que conseguirlos. Porque me he de dado cuenta de que, si no vives la vida, nadie lo hará por ti.

Salimos ya con los patines puestos. Debo admitir que Asher me ha ayudado, ya que no atinaba a como se ponía.

Nos adentramos en la pista y justo doy un resbalón que casi me caigo. Pero Asher que iba detrás mía, me sujeta de la cintura.

- ¿Estás bien, estrellita? – pregunta preocupado

- Perfectamente – digo, aunque no creo que lo este

- Bien – oculta una sonrisa

Me sujeto a la barandilla y voy dando pasos poco a poco, eso sí, me agarro fuerte para no caerme. Asher va detrás de mí igual que yo. Aunque bueno, creo que yo voy peor.

Cuando me doy la vuelta para preguntarle algo, me doy cuenta de que no está detrás de mí. Lo busco por toda la pista y lo encuentro al fondo de está, patinando, ¿en qué momento?

- Oye ¿sabes patinar? – pregunto sorprendida

Asher se gira en busca mía y me sonríe. Se acerca patinando y se posiciona frente mía.

- Si, se patinar estrellita

- Wow

- ¿Te sorprende?

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