POV Infinite
La habitación estaba envuelta en penumbras, iluminada únicamente por la luz de la luna que se colaba a través de las cortinas. Rookie descansaba sobre mi pecho, con una expresión tranquila y esa sonrisa que siempre me derretía. Mi brazo estaba envuelto alrededor de su cintura, sosteniéndolo como si fuera la única cosa que me anclaba a este mundo.
Acabábamos de hacer el amor, y su cuerpo aún se sentía cálido contra el mío. Todo parecía perfecto en ese momento, pero mi mente estaba sumida en un caos. Sabía lo que se avecinaba, y me odiaba por lo que tendría que hacer.
—¿Estás bien? —preguntó Rookie, con un tono suave mientras levantaba la mirada. Su mano acarició mi mejilla con ternura.
Mi corazón se encogió. Quería ser honesto, pero las palabras simplemente no salían. Lo último que quería era ver desaparecer esa sonrisa.
—Estoy bien, cachorro. —Le mentí con una voz que intenté mantener firme.
Rookie me miró con una mezcla de duda y preocupación, pero no insistió. Yo, en cambio, me incliné hacia él y lo besé profundamente.
—No quiero dormir esta noche —le susurré contra sus labios, fingiendo una sonrisa traviesa. —Y no pienso dejarte descansar tampoco.
Sus orejas se movieron nerviosas mientras su rostro se ruborizaba, y no pude evitar disfrutarlo. Esa inocencia suya siempre lograba calmar mi tormenta interna, al menos por un momento.
—¡I-Infinite! —protestó con timidez, aunque no hizo ningún esfuerzo por apartarse.
La noche pasó entre caricias y risas ahogadas. Todo lo que quería era detener el tiempo, quedarme así para siempre. Pero el amanecer finalmente llegó, y con él, la cruda realidad.
Rookie estaba profundamente dormido, su cabeza apoyada sobre mi pecho, su respiración suave y rítmica. Lo observé, memorizando cada detalle de su rostro, desde la curva de sus labios hasta la forma en que sus orejas se movían ligeramente incluso en sueños.
Una semana. Eso era todo lo que me quedaba antes de partir al Reino Este.
No podía decirles la verdad todavía. No quería arruinar los momentos que nos quedaban juntos. Haría lo que fuera necesario para aprovechar cada segundo con Rookie y Nova.
Esa misma tarde, me aseguré de pasar tiempo con mi hijo. El pequeño estaba emocionado, corriendo de un lado a otro mientras me contaba historias sobre cómo quería aprender a luchar y ser tan fuerte como yo. Su entusiasmo era contagioso, y por un momento, logré olvidar lo que me esperaba.
Cuando la noche llegó, Rookie me esperaba en nuestra habitación, con esa mirada llena de confianza que me hacía sentir como si pudiera enfrentar cualquier cosa. Quería mantener esa mirada en su rostro por siempre. Pero sabía que, cuando llegara el momento, tendría que romper su corazón.
POV Rookie
Había vuelto de visitar a Lady Nimue y a Tails en Camelot, a Infinite no le agradaba que saliera tanto ya que según él siempre habían peligro en los caminos, la paranoia era parte de él, aunque lo negara.
Pero últimamente… Infinite comenzó a actuar extraño.
Al principio, no quise darle importancia. Escuché rumores entre los sirvientes sobre su reunión con la princesa del Este, pero cada vez que preguntaba, se callaban o fingían no saber nada. Infinite, por su parte, se volvió más cariñoso, más atento.
Pasaba más tiempo conmigo.
Más tiempo con Nova.
No me molestaba, pero la duda persistía en mi mente.
ESTÁS LEYENDO
Rookinfinite
FanfictionHe visto muchas historias románticas de sonic con la temática de caballero y rey, pero ninguna con Infinite y Rookie, así que es hora de tomar cartas sobre el asunto. No soy experta, pero espero disfruten de mi historia.
