Capitulo 45ღ

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Honestamente, creo que mis gritos se escuchaban hasta en Italia. Mi mente solo procesaba el hecho de que parecía que había comenzado una película de terror de esas realmente malas que solo vez cuando de verdad no hay anda bueno en la tv, solo que no era una puta película de terror, era la puta vida real, de igual manera no importaba, uno de los dos tenía que sobrevivir al menos. Comencé a correr por toda la cocina con todas las fuerzas que podía reunir sin importarme si el jodido hombre vaciaba el cartucho sobre mí. Tenía que hacer algo para que al menos pudiéramos salvarnos.

Mis cortas piernas parecían como las de esas personas que hacían saltos olímpicos mientras corría hasta la sala, podía sentir la presencia del hombre tan cerca de mí que el pánico aumentaba a cada segundo, por momentos mi largo pelo hacia que no pudiera ver y me daban unas ganas inmensas de arrancármelo para poder ver mejor.

Nunca pensé que estaría tan agradecida por ser bailarina, enserio.

Salte sobre uno de los gran sofás de Justin tan perfectamente que hasta mi antigua profesora de ballet se sentiría orgullosa si me viera, gritando el nombre de Justin como una desgraciada y preguntándome si el maldito rubio enserio se había ido por el retrete.

Mis lágrimas se habían secado y la desesperación no estaba dejándome pensar correctamente, aun así, una pequeña vocecita en mi cabeza seguía preguntándose cómo demonios es que aun corría y porque el hombre no me disparaba o algo, sin embargo mi instinto de supervivencia solo decía que corriera y corriera hasta que bueno, hasta que me caiga o me agarre, quien sabe.

Me dirigí ni siquiera sé por dónde a alguna parte en la casa de Justin donde me pudiera esconder, estaba comenzando a odiar la maldita casa porque todo era espacio abierto y las únicas puertas que veía en la planta baja eran las de la entrada y del jardín trasero. Mis piernas estaban comenzando a cansarse, mi respiración estaba siendo rápidamente arrancada y mi corazón se sentía como si fuera a salir de mi pecho por mi boca y empezar a brincar en el suelo.

-¡Para, joder, para! – Ni siquiera me había dado cuenta de que el intruso estaba gritándome, tampoco era como que le iba a prestar mucha atención en realidad.

El pánico comenzaba a llevarse mi parte racional, comenzó a pensar en detenerme, en dejar que el tipo me tomara y distraerlo para que Justin pudiera buscar a alguien, si es que aún seguía vivo, en realidad todo tipo de locura se había pasado por mi mente hasta que lo escuche.

El hombre gritaba de rabia y desespero detrás de mí, pero el sonido comenzaba a alejarse, eso quería decir que él se había parado así que con el corazón en la mano me pare, volteándome y no pude evitar que mi boca jadeante cayera abierta al ver como Justin golpeaba al intruso.

Con un bate.

Con. Un. Jodido. Bate.

-¡Hijo. De. Puta. No. De. Jare. Que. Nos. Ha. Gas. Nada! – Si mi mandíbula hubiera tocado el piso honestamente no me hubiera parecido raro. Justin estaba sobre el hombre, literalmente sobre el estrellando el bate contra su espalda como un loco endemoniado. Su cabello se movía a todas las direcciones mientras que con los dientes apretados seguía lanzando el bate hacia el ladrón.

-¡Justin, jodeeeeeeeeeer, soy yo, Alfredo, estas destrozándome la espalda!

Esperen... ¿Qué?

El hombre seguía gritando una y otra vez que era Alfredo, que reconociera su voz y todo lo que podía hacer era ver con la boca aún abierta del asombro como Justin seguía golpeando con desesperación. Su cara era un poema, siendo honesta, parecía algún psicótico loco asesino que le sacaba a sus víctimas la piel.

Pero aún seguía siendo sexy.

¿Por qué demonios estoy pensando algo como esto en este momento?

-¡Justin! ¡Justiiiiiiiiiin! ¡JUSTIN! – Parpadee un par de veces antes de llegar a la conclusión de que tenía que dejar que el hombre hablara y evitar que Justin lo terminase matando. Debía verme bastante patética aquí parada en un short y una blusa echas desastre mientras veía como el rubio le sacaba la mierda a un pobre intruso.

¿Por qué jodida mierda es que estoy divagando tanto?

Jodida mente.

-¡Justin, espera! – Me acerque un poco a ellos al ver que Justin tenía intenciones de golpearlo en la cabeza.

Okay, esto me estaba creciendo a algo de película.

-¡JUSTIN! ¡ESCUCHA A LA CHICA, JODER!

-¡NO LO GOLPEES EN LA CABEZA BIEBER, ESPERA, JUSTIIIIIIIIIN! – Justo cuando pensé que el bate iba a estrellarse contra la cabeza del hombre y su cerebro iba a volar por toda la sala, Justin detuvo el bate y me miro como un maldito psicópata.

-¡¿Qué?! – Grito, sus ojos como platos agrandado y asustados mientras el hombre en el suelo gemía y se quejaba.

-¡No puedes matarlo Justin! – El me miro como si estuviera loca.

-¡Quería matarte estúpida! – Quise reírme ante su apariencia. Parecía un trastornado, de verdad. El bate seguía alzado por sus brazos sobre el chico dándole una apariencia de película de terror de clase B.

-¡Está tratando de decirte algo!

-¡No me importa! ¡Joder! ¡Llama a la maldita policía!

-¡NO LLAMEN A LA POLICIA! – Justin ignoro el grito del hombre en el suelo.

-¡LLAMA A LA POLICIA JENNA!

-¡NO LLAMES JENNA! – El hombre volvió a gritar.

-Justin....

-¡SOY ALFREDO JODER, ALFREDO,TU AMIGO, LA PUTA MADRE!

Ahora sí que mi mandíbula estaba totalmente en el suelo.

El hombre se había quitado la máscara y aunque aún seguía en el suelo, encogiéndose y jadeando de dolor, podía ver completamente su hermoso rostro moreno.

Alfredo Flores.

Él era el puto Alfredo Flores.

-¿Alfredo? – Ahora Justin había bajado el bate y miraba a su amigo con más calma, su pecho se movía furiosamente al estar agitado luego de la paliza que le propino. Creo que Alfredo jadeo un sí o algo así por que vi a Justin arrodillarse ante el para ver bien su rostro.

-¿Qué demonios amigo? ¡¿Por qué mierda hiciste eso?! – Sus ojos mieles miraban con alivio y confusión a su amigo mientras Alfredo se tiraba en el suelo de espaldas y jadeaba como si hubiese corrido una maratón.

-¡Quería darte un susto, maldición! Resulta que el susto me lo has dado tú, pensé que una fan se había colado en tu nueva casa – Jadeo el mirándome y Justin se rio levantándose y quedándose frente a él.

Yo simplemente estaba allí parada con la boca abierta sin poder creer lo que había pasado los últimos cinco minutos.

¿Cómo demonios es que estas cosas locas y sin sentido solo me pasan a mí? Quiero decir, ¡Joder!, necesito nuevos amigos normales. Urgente.

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Belieber Dream ღ {JustinBieber} ©¡Lee esta historia GRATIS!