POV Infinite
Adorable. Esa era la palabra que lo describía mejor. Mi cachorro era completamente adorable. Me encontraba despierto, jugando con mechones de su cabello mientras lo veía dormir profundamente en mis brazos. Mi mente no dejaba de repetir lo que había sucedido en esta habitación hace apenas unas horas. Pensé que sería algo momentáneo, un simple juego como en mi oficina, pero él... él lo había dicho.
"Te amo, Infinite."
Y no solo una vez. Lo repitió tantas veces, perdido en el momento, aferrándose a mí, pidiéndome más. Su voz temblorosa y sus quejidos todavía resonaban en mis oídos. Era una mezcla de nervios y deseo que encontraba terriblemente encantadora. Verlo tan vulnerable, tan entregado... era algo que nunca creí posible, mucho menos conmigo.
Rookie estaba completamente envuelto en las sábanas, su respiración tranquila y pausada mientras dormía. No podía apartar la vista de él, de cómo su pecho subía y bajaba lentamente. Nunca me imaginé teniendo este tipo de conexión con alguien. Pensé que el afecto era una debilidad, algo que me haría vulnerable. Pero aquí estaba, con mi cachorro, y lo único que sentía era una posesividad absoluta.
Volví a acariciar su cabello, dejando que mis pensamientos vagaran por nuestra historia.
Mi cachorro era único. Y ahora era mío.
Lo miré nuevamente. La ropa ya no era un obstáculo entre nosotros, y esa idea me arrancó una sonrisa. Me incliné sobre él, pensando en despertarlo solo para besarle otra vez, tal vez dejarle más marcas en el cuello o en algún lugar más visible. Quería que todos supieran que me pertenecía, que nadie podía siquiera pensar en tocarlo.
Con esa idea en mente, me acerqué a su oreja. No pude resistir morder suavemente la punta, lo suficiente para dejarle una pequeña marca. Rookie se removió entre sueños, soltando un suave quejido que me hizo sonreír aún más.
—Adorable... —murmuré mientras lo observaba tranquilizarse nuevamente.
Podría haber seguido. Podría haberlo despertado y reclamarlo una vez más. Pero algo en su expresión tranquila me detuvo. Decidí dejarlo dormir, al menos por ahora.
—Eres mío, cachorro. Lo sabes ahora y lo recordarás siempre —susurré, dejando un beso en su frente antes de recostarme junto a él.
Lo envolví en mis brazos, asegurándome de que estuviera completamente cerca de mí. La sensación de su calor contra mi pecho era más reconfortante de lo que me gustaría admitir. Con una última mirada a su rostro dormido, cerré los ojos, permitiéndome, por primera vez en mucho tiempo, relajarme completamente.
[...]
El amanecer apenas se asomaba por las ventanas de mi habitación. Normalmente no me importaba madrugar, pero al mirar a mi cachorro todavía dormido a mi lado, algo en mí quiso quedarse un poco más. Su cabello estaba desordenado, su rostro relajado... Adorable ya no era suficiente para describirlo. Pero lamentablemente, tenía una reunión importante, y no aparecer no era una opción.
Con cuidado, me removí para liberarme de sus brazos. Rookie soltó un quejido bajo por el movimiento repentino, frunciendo ligeramente el ceño mientras se acomodaba de nuevo en la cama. Pensé que se volvería a dormir, pero me equivoqué. Se incorporó, aún adormilado, con sus ojos entrecerrados y su cabello despeinado, mirándome como si quisiera pedir que me quedara.
—No tienes que levantarte, cachorro —le dije mientras comenzaba a vestirme.
Rookie asintió con un gesto lento, tratando de mantener los ojos abiertos, aunque claramente estaba exhausto. Me giré hacia él, observándolo un momento más. Era imposible resistirme. Me acerqué, tomándolo suavemente por el mentón y besándolo.
—Quédate aquí. Volveré más tarde. —Le sonreí al sentirlo corresponder al beso, aunque estaba medio dormido. Mi cachorro era increíblemente encantador incluso en este estado.
Cuando salí de la habitación, traté de recordar cuál era exactamente el tema de la reunión, pero mis pensamientos seguían girando en torno a él. Ese estado de distracción no duró mucho, porque escuché una voz familiar llamándome.
—¡Papá!
Me detuve y miré hacia el pasillo, donde Nova corría hacia mí con una expresión de preocupación mezclada con enojo.
—¿Qué sucede, Nova? —pregunté, arqueando una ceja.
—¿Dónde está Rookie? ¿Le hiciste algo? ¿Lo mataste? ¿Lo castigaste?
Rodé los ojos ante las exageraciones de mi hijo, aunque parte de mí se divertía al ver su pequeña figura cruzada de brazos frente a mí, claramente exigiendo respuestas.
—Está perfectamente bien, Nova —respondí con calma.
Nova no parecía convencido, así que continuó:
—Fui a su habitación anoche porque no podía dormir, ¡y no estaba ahí! Pensé que le habías hecho algo malo.
Suspiré, pensando cómo explicarle la situación sin romper su inocencia. No podía decirle directamente que Rookie había pasado la noche conmigo.
—Lo necesitaba para algo relacionado con su trabajo, Nova. Nada más.
Eso pareció relajarlo un poco, aunque todavía parecía desconfiar.
—Entonces, ¿puedo ir a verlo después de que terminen de trabajar? Quiero que vayamos a montar a caballo.
Fruncí el ceño ante su petición. No me gustaba la idea de que Nova y Rookie salieran del castillo. Era peligroso, especialmente para Nova, siendo mi hijo. Pero al mismo tiempo, sabía que si me negaba, Nova no dejaría de insistir en todo el día. Además, tenía razón en algo: Rookie no había salido del castillo desde que lo traje de Camelot como prisionero. Quizá un poco de aire fresco no le haría daño.
—Está bien, pero solo si ambos son escoltados por guardias. No quiero riesgos.
Los ojos de Nova brillaron de emoción mientras asentía rápidamente.
—¡Gracias, papá! ¡Será divertido!
—Ve a desayunar primero, Nova. Rookie no va a ir a ningún lado sin ti.
Lo vi correr emocionado por el pasillo mientras yo retomaba mi camino hacia la sala de reuniones. No podía evitar sonreír levemente al pensar en cómo Nova y Rookie se habían llevado tan bien desde el principio. Tal vez esa pequeña salida no era tan mala idea después de todo.
— Continuará —
ESTÁS LEYENDO
Rookinfinite
FanfictionHe visto muchas historias románticas de sonic con la temática de caballero y rey, pero ninguna con Infinite y Rookie, así que es hora de tomar cartas sobre el asunto. No soy experta, pero espero disfruten de mi historia.
