POV Rookie
Desperté con una sensación cálida y un peso pequeño sobre mi pecho. Abrí los ojos lentamente, aún medio adormilado. Nova estaba abrazado a mí, profundamente dormido, con la boca ligeramente abierta y su cola moviéndose de vez en cuando.
"Se ve tan tranquilo…" pensé, observándolo por un momento. La luz del sol se filtraba por la ventana, iluminando la habitación de Infinite con un brillo suave. Pero el chacal ya no estaba.
Me quedé allí por un rato, sin moverme. Mi mente se perdió en todo lo que había pasado desde que llegué aquí. No era el mismo Rookie que entró a este lugar lleno de miedo. No sabía si eso era algo bueno o malo.
Nova se removió, aferrándose más a mí y enterrando su rostro en mi pecho. Sentí una punzada en el corazón. El pequeño me llamaba "papá" ahora, o al menos siguio con eso en el lapso de la noche cuando me pidió un vaso de agua o que le contara algo para dormir.
Al principio, me sorprendió, y no sabía cómo reaccionar. Después de todo… no pude evitar encariñarme con él. Era adorable.
—Supongo que no es tan malo. —Sonreí y le acaricié la cabeza.
No pasó mucho tiempo antes de que Cream llegara. Tocó la puerta antes de entrar con una expresión dulce, como siempre.
—Rookie, vine a buscar a Nova para desayunar —dijo con una sonrisa—. ¿Por qué están aquí?
Mi cuerpo se tensó. No podía decirle que había dormido con Infinite, no quería levantar sospechas ni rumores.
—Ah… bueno, el general me pidió que tradujera algo y me quedé dormido—me aclaré la garganta —. Nova no podía dormir y vino a buscarme. Ya sabes, pesadillas y esas cosas de niños.
Cream pareció creerme, o al menos no hizo muchas preguntas, pero Nova, con toda la inocencia del mundo, corrió hacia ella diciendo:
—¡Rookie es mi papá ahora!
Cream dejó escapar una risita, cubriéndose la boca con una mano.
—Aw, eso es adorable —comentó, mirándonos con ternura—. Bueno, será mejor que bajes a desayunar, papá Rookie.
—¡No me llames así! —me quejé, sintiendo que mi cara se encendía aún más.
Nova rió y se dejó guiar por Cream, pero antes de salir, me lanzó una mirada y movió la mano en señal de despedida.
—¡Adiós, papá!
Me dejé caer en la cama con las manos en la cara.
Esa tarde, me llamaron a la oficina de Infinite. Lo mismo de siempre: pergaminos de Camelot para traducir.
Entré con la cabeza en alto, decidido a ignorar cualquier comentario de Infinite. No importaba cuántas veces lo hiciera, él siempre encontraba la forma de hacerme perder la paciencia.
—Llegas tarde, cachorro —dijo Infinite, sin levantar la vista de unos documentos.
—No llego tarde, llego a la hora que me llamaron —repliqué mientras tomaba asiento frente a su escritorio.
Infinite levantó una ceja, divertido.
—Hmph, hablas demasiado para ser un prisionero.
—Y tú trabajas demasiado para alguien que debería estar descansando —le devolví, señalando con los ojos el vendaje en su torso.
Infinite me lanzó una mirada afilada, pero no dijo nada. Solo sonrió con una expresión que no auguraba nada bueno.
"Ya me metí en problemas."
—Traduce, cachorro. —dijo con una sonrisa burlona, apoyando la barbilla en su mano.
—Sí, Señor… —murmuré, comenzando con la traducción.
Pasaron las horas mientras mis ojos recorrían las letras antiguas de los pergaminos. Infinite se mantuvo en silencio, pero sabía que me estaba observando. Lo hacía todo el tiempo. No quitaba los ojos de mí.
Cuando terminé con el último pergamino, solté un suspiro de alivio y estiré los brazos.
—¿Eso es todo?
—Hmph. No todavía.
Antes de que pudiera reaccionar, Infinite se acercó, agarrando mi muñeca y tirando de mí. Su rostro quedó cerca del mío. Demasiado cerca.
—Tu recompensa, cachorro —susurró antes de presionar sus labios contra los míos.
Mi cuerpo se tensó, pero no tardé en relajarme. No debería estar acostumbrado a esto… pero lo estaba. Era suave, lento.
Cuando se separó, una sonrisa triunfante apareció en su rostro.
—Te estás acostumbrando, cachorro —se burló, soltándome lentamente.
—Cállate… —dije en voz baja, mi cara completamente roja mientras me daba la vuelta para irme.
Los días pasaron y se convirtieron en una rutina. Traducción por la tarde, besos por la noche, y de vez en cuando, dormir con Infinite y Nova. Al principio, me ponía nervioso dormir con Infinite, pero terminé acostumbrándome. No me hacía nada más allá de los besos, y para ser sincero, el calor de su cuerpo me ayudaba a dormir mejor.
Pero la calma no duró.
Mi cuerpo empezó a fallar. La tos se volvió constante. Cada vez que creía que podía controlarla, una nueva crisis llegaba de forma inesperada. Las gotas de sangre en el pañuelo se hicieron más frecuentes La fiebre venía y se iba, pero cada vez se quedaba más tiempo.
No podía dejar que Infinite se enterara.
Si lo hacía, seguramente me consideraría inútil y me reemplazaría. Después de todo, soy un prisionero, no una persona importante para él. Eso es lo que seguía diciéndome. Pero… algunas de sus acciones no encajaban con eso.
Me quedé mirando la pequeña mancha de sangre en mi pañuelo. No debía pensar en eso. Lo último que necesitaba era que alguien descubriera mi condición.
—Solo un poco más… puedo aguantar un poco más.
Alguien golpeó la puerta.
—¡Cachorro, es hora! —La voz de Infinite resonó desde el otro lado.
Me apresuré a esconder el pañuelo debajo de mi almohada.
—¡Ya voy! —respondí, intentando sonar enérgico.
Me miré al espejo y vi mi reflejo pálido y cansado. Mi respiración era más pesada de lo normal. Me pasé una mano por la cara y me di un par de palmadas en las mejillas.
—No dejes que lo noten.
Salí de la habitación con una sonrisa forzada, dispuesto a enfrentar otro día más.
— Continuará —
Shipper: Digamos que es la ruta 1 de tres.
El capítulo 11 variará para las otras dos rutas. Espero poder organizarme.
ESTÁS LEYENDO
Rookinfinite
FanfictionHe visto muchas historias románticas de sonic con la temática de caballero y rey, pero ninguna con Infinite y Rookie, así que es hora de tomar cartas sobre el asunto. No soy experta, pero espero disfruten de mi historia.
