Capítulo 21 🦋

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"Un amor que nació para encontrarse, y unas miradas que cuentan historias sin necesidad de voz."

Después de esa noche todo cambio. Mi vida en cierto modo cambio por completo. No me esperaba algo así y sin duda creo que es lo mejor que me ha pasado.

Llegamos al hotel después de todas las emociones vividas. Nos metemos en el ascensor y esperamos a que llegue a nuestra planta. Antes de salir, Asher me coge de la mano y me tira hacia atrás.

- Pero ¿qué? – digo sin entender

- Vamos a subir arriba, esta noche es especial – me susurra al oído

Y así hacemos. Subimos a la última planta, donde se encuentra una terraza. Cuando entramos me voy a la barandilla que hay y observó las vistas.

Desde aquí se puede observar la Torre Eiffel, y recuerdo lo que ha pasado allí hace unos momentos. Nunca llegue a imaginar que me hubiese pasado a mí eso. Supongo que es lo que tiene cuando vienes a la cuidad del amor.

Siento como sus manos se ponen alrededor de mi cintura. Hecho la cabeza hacia atrás y así nos quedamos observando las vistas que son espectaculares.

En un momento dado me giro hacia él y nos quedamos mirando. Ahora que estamos así, me doy cuenta de que tengo un regalo especial para él. Pero no sé si le gustara.

- ¿Qué te ocurre? – me pregunta alzándome la cara

- Tengo algo para ti, pero no sé si te gustara – pongo una mueca

- Cualquier cosa que venga de ti me va a gustar – me sonríe

Le cojo de la mano y lo llevo a sentarnos en las tumbonas que hay, yo frente a él.

- ¿Qué pasa? – pregunta preocupado

Cojo el papel que me guarde en el bolso. Mis pensamientos me dicen que no se lo de, pero mi corazón me dice que debo hacer lo correcto.

- Toma – le tiendo una carta

- ¿Qué es esto, estrellita?

- Ábrelo

Cuando lo abre, su cara pasa de estar preocupado a confuso. Así que decido hablar.

- Es la matrícula para dentro de unos meses en la universidad. Un día me dijiste que te gustaría poder estudiar para ser actor y que lo harías si te diesen la oportunidad.

- Pero...

- Ahora me toca hablar a mí – río - ese día cuando vi que te brillaban los ojos, supe que lo tenía que hacer. Mande correos a universidades hasta que aceptaron en esa que tienes ahí. Todo fue gracias, también a tu abuela.

- ¿Qué? – se asombra

- ¡¡Felicidades!! Vas a estudiar la carrera que te gusta. No sabía si dártelo o no hoy, pero creo que he hecho lo mejor – le sonrío

- Muchas gracias, estrellita, eres la mejor – se levanta y se acerca a darme un beso

Me abre sus brazos y los dos nos sentamos allí a ver las estrellas juntos. Me encanta estar entre sus brazos. Se ha vuelto mi lugar favorito.

Siempre he pensado en que no llegaría a encontrar a alguien que me quiera como soy y no por lo que demuestro. Mis expectativas eran tan grandes que nunca imaginé esto. Pero me alegra poder vivir todo aquello que siempre soñé.

- Oye, ¿cuándo me enseñaras algunos de tus escritos? – me saca de mis pensamientos

- ¿Quieres que te enseñe unos de mis escritos? – me asombro

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