"Un amor que nació para encontrarse, y unas miradas que cuentan historias sin necesidad de voz."
Después de esa noche todo cambio. Mi vida en cierto modo cambio por completo. No me esperaba algo así y sin duda creo que es lo mejor que me ha pasado.
Llegamos al hotel después de todas las emociones vividas. Nos metemos en el ascensor y esperamos a que llegue a nuestra planta. Antes de salir, Asher me coge de la mano y me tira hacia atrás.
- Pero ¿qué? – digo sin entender
- Vamos a subir arriba, esta noche es especial – me susurra al oído
Y así hacemos. Subimos a la última planta, donde se encuentra una terraza. Cuando entramos me voy a la barandilla que hay y observó las vistas.
Desde aquí se puede observar la Torre Eiffel, y recuerdo lo que ha pasado allí hace unos momentos. Nunca llegue a imaginar que me hubiese pasado a mí eso. Supongo que es lo que tiene cuando vienes a la cuidad del amor.
Siento como sus manos se ponen alrededor de mi cintura. Hecho la cabeza hacia atrás y así nos quedamos observando las vistas que son espectaculares.
En un momento dado me giro hacia él y nos quedamos mirando. Ahora que estamos así, me doy cuenta de que tengo un regalo especial para él. Pero no sé si le gustara.
- ¿Qué te ocurre? – me pregunta alzándome la cara
- Tengo algo para ti, pero no sé si te gustara – pongo una mueca
- Cualquier cosa que venga de ti me va a gustar – me sonríe
Le cojo de la mano y lo llevo a sentarnos en las tumbonas que hay, yo frente a él.
- ¿Qué pasa? – pregunta preocupado
Cojo el papel que me guarde en el bolso. Mis pensamientos me dicen que no se lo de, pero mi corazón me dice que debo hacer lo correcto.
- Toma – le tiendo una carta
- ¿Qué es esto, estrellita?
- Ábrelo
Cuando lo abre, su cara pasa de estar preocupado a confuso. Así que decido hablar.
- Es la matrícula para dentro de unos meses en la universidad. Un día me dijiste que te gustaría poder estudiar para ser actor y que lo harías si te diesen la oportunidad.
- Pero...
- Ahora me toca hablar a mí – río - ese día cuando vi que te brillaban los ojos, supe que lo tenía que hacer. Mande correos a universidades hasta que aceptaron en esa que tienes ahí. Todo fue gracias, también a tu abuela.
- ¿Qué? – se asombra
- ¡¡Felicidades!! Vas a estudiar la carrera que te gusta. No sabía si dártelo o no hoy, pero creo que he hecho lo mejor – le sonrío
- Muchas gracias, estrellita, eres la mejor – se levanta y se acerca a darme un beso
Me abre sus brazos y los dos nos sentamos allí a ver las estrellas juntos. Me encanta estar entre sus brazos. Se ha vuelto mi lugar favorito.
Siempre he pensado en que no llegaría a encontrar a alguien que me quiera como soy y no por lo que demuestro. Mis expectativas eran tan grandes que nunca imaginé esto. Pero me alegra poder vivir todo aquello que siempre soñé.
- Oye, ¿cuándo me enseñaras algunos de tus escritos? – me saca de mis pensamientos
- ¿Quieres que te enseñe unos de mis escritos? – me asombro
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Lograr Sanar Heridas
Teen FictionLas heridas no siempre se ven, pero todas, sin excepción dejan una marca, una huella. Algunas son profundas, otras sutiles que parecen que nunca llegaron a estar allí. Pero no importa lo grandes o pequeñas, porque todas ellas tienen algo que contar...
