Solo habían pasado un par de días desde su primera pelea como novios, probablemente Harry exageraba o realmente se sentía de esa forma en que no quería comer o hablar con alguien después del altercado, Louis no había llamado, ni mucho menos se le había visto por el campus, aunque lo ignorara era algo normal, cuando Louis se lo proponía podía desaparecer por varios días sin que los demás le vieran o supieran de su paradero.

Justamente seguían sin hablarse cuando el partido inicial de la mini liga de futbol de la universidad se llevaría a cabo, donde Louis siempre era la estrella. El primer partido donde Harry pensaba que dejaría de escabullirse entre las gradas solo para ver a Louis jugar, se suponía que esta vez sería diferente, él estaría gritando su nombre a un lado del campo para apoyarlo. Pero como todo sueño perfecto, había sido desplazado.

Un mensaje de texto hizo la diferencia, el corazón de Harry comenzó a palpitar más de lo normal por las palabras que mostraban la pantalla "Debemos hablar, te veo detrás del campo de fútbol". En cualquiera de los escenarios las palabras "debemos hablar" nunca eran buenas del todo, ¿no?

Sus rodillas se tambaleaban a cada paso cuando tuvo que cruzar todo el campus hasta donde había sido citado. Muchos de los estudiantes ya cantaban con euforia celebraciones anticipadas ante el partido. En un lugar no tan escondido estaba Louis de pie, con su uniforme del equipo limpio, su cabello echado hacia atrás con ayuda de una banda para cabello y su semblante completamente serio.

—Hola —saludó titubeante Harry. No tenía el valor suficiente de mirar a los ojos a Louis si lo iba a botar minutos antes de su partido, así que simplemente el suelo le pareció un lugar más indicado para observar—. Entonces...

—Mira, Harry —se anticipó Louis—, soy un completo idiota, sé que está mal pero cuando estoy molesto prefiero alejarme y sé que no soluciona nada —dio un suspiro largo— pero realmente estaba asustado de entrar a ese campo y no verte ahí. He hecho esto infinidad de veces, incluso cuando he estado con personas, sin embargo, jamás me había sentido tan mal como hoy sobre la idea de que no estarías ahí cuando esto termine. No sé cómo lo haces pero estás tan profundamente en mí ser, que da miedo.

El corazón de Harry estuvo a muy poco de salirse de su pecho, incluso no estaba seguro sobre si era un sueño o la vida real, solo sabía que Louis también se sentía de la forma en la que él lo hacía y por supuesto que él podría perdonar los días en que fue ignorado, solo por el mini discurso.

Las mejillas de Louis estaban sonrosadas y sus ojos expectantes, pero no era tan difícil de adivinar que Harry en pocos segundos estuviera obligando a sus labios a corresponderle un beso profundo y húmedo.

—Sí eres estúpido —sonrió Harry, alejándose del beso—, pero creo que en un futuro yo puedo cambiarlo.

—¿Entonces te quedarás al partido?

—Bueno, lo hacía incluso antes de que estuviéramos juntos aunque me aburriera el fútbol. Yo realmente sólo estaré ahí porque me gusta verte sonreír y ver a lo lejos tus ojos brillar —dejó un beso en su muñeca.

Sus labios se tomaron bastante en marcarlo simbólicamente, donde más tarde tras anotar un gol, Louis, volvió a besar ese mismo punto.

~*~

Los sábados se habían hecho exclusivamente para estar en ropa cómoda todo el día mientas se ve una temporada completa de una serie. Y Harry merecía eso después de haber limpiado las habitaciones de arriba abajo por más de dos horas.

Ahora era realmente justo que él regresara a dormir hasta que su estómago hubiera procesado todo su desayuno y reviviera en la hora de comida. Pero al parecer Louis pensaba diferente, él no había dejado de parlotear sobre el primer partido del año, hablaba de él como un niño esperando por Santa Claus.

Disenchanted || Larry Stylinson¡Lee esta historia GRATIS!