Capítulo 16 🦋

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Cuando llegamos, Asher se baja de la moto y me ayuda a bajarme. Nos adentramos en el oscuro sendero que nos lleva a lo que él llama "Nuestro refugio".

Al llegar, nos sentamos donde siempre y contemplamos el cielo oscuro. No dice nada, es como si las palabras no hiciesen falta en estos momentos. Pero decido ser yo que la interrumpa este silencio.

- Nunca me trato bien – miro hacia el cielo – de pequeña sentía la sensación de que ninguno me quería, no me daban el suficiente cariño que necesitaba – un nudo se me forma en mi garganta, no puedo seguir así

- Sigue, no pasa nada, estás conmigo – me pasa un brazo por mi cuello atrayéndome a él.

- Poco a poco me acostumbre a vivir así – susurro- estaba muy poco en casa ya que me iba a la de mi mejor amiga a pasar el rato. Pero las cosas cambiaron cuando se fue. Años después, mi abuela enfermo – contengo las lágrimas - Era mi pilar, mi luz, mi apoyo fundamental en este mundo, ella... - trago el nudo que estaba acumulando - Ella sabía lo que me estaba ocurriendo. Meses después, se vinieron mi tío y mi prima a vivir en mi casa, las cosas cambiaron por completo. Mi madre se metía conmigo, me insultaba, me dijo unas palabras que nunca llegue a imaginar que me dijera.

- ¿Cuáles fueron esas palabras? – susurra

- "Eres un estorbo" "Menuda hija tengo" – mis lagrimas recorren mis mejillas

- Lo siento mucho, Emma, no deberías de haber pasado por todo esto tu sola

- Lo sé, nunca debí, pero lo supere – digo con una sonrisa triste – hubo momentos en lo que quería irme del mundo y ser feliz, ya que si no podía aquí quería que lo fuese. Estuve durante mucho tiempo, metida en un agujero sin salida, no veía la luz. Se me quitaron las ganas de comer, de estudiar, no quería nada. Siempre soñaba en tener una familia perfecta, igual que en las que salen en las películas – reflexiono - pero nunca la llegué a tener. Nunca tuve una familia. Cada noche era un sufrimiento, ya no solo por las peleas con mi madre, sino también por mí abuela. Se me juntaron tantas cosas que, a día de hoy, no sé ni como todavía sigo aquí.

- Eres muy fuerte estrellita, nunca lo dudes

- No soy fuerte, aparte yo tengo la culpa

- No digas eso – se frustra – lo que paso no es tu culpa, nadie sabía que lo te iba a tocar y como tú has dicho, hoy sigues aquí

- Ya

Después de contarle todo, nos quedamos allí sentados viendo las estrellas. Pero, su pregunta me deja pensando

- ¿Qué has aprendido? – me mira

- ¿Qué?

- ¿Qué has aprendido después de lo que te paso?

- Pues...

"Aprendí con el tiempo a ocultar lo que me pasa por miedo a que se burlen de mí. Aprendí a esconder bajo llave sentimientos que dolían como fuego y me los guardé. Aprendí a fingir sonrisas para demostrar que estoy bien.

Aprendí a ocultar el dolor para que no se me viese mal. Aprendí a secarme las lágrimas y salir como si nada hubiese pasado. Aprendí que quien más te quiere te puede llegar a traicionar. Aprendí en no confiar en nadie, por miedo a que al contarle me dejasen de lado por ser como soy. Aprendí que a nadie le voy a importar. Aprendí a luchar y seguir adelante, con fuerza y con la cabeza bien alta. Aprendí a dejar de luchar por personas que ni se merecían. Aprendí que la familia, en ocasiones, no es tu lugar seguro. Aprendí que por más que duela, no voy a volver a ser la chica de antes de que pasara todo. Aprendí a estar mejor sola, porque me siento bien conmigo misma. Aprendí que el amor llega cuando menos te lo esperes y que no debemos de esforzar las cosas. Aprendí a ser yo, y para eso debía dejar cosas e irme al lugar donde si podía serlo. Aprendí que a veces lo que llamamos "casa" es simplemente el lugar donde menos quieres estar. Aprendí a no dejar que me afectase todo e ir con la cabeza bien alta sin importar lo que me dijesen. Aprendí que los sueños se cumplen, pero para ellos tienes que esforzarte y dar todo de ti. Aprendí a no guardar rencor ni odiar a alguien, porque yo nunca fui así. Aprendí a perdonar cosas que ni siquiera tenían perdón alguno. Aprendí a controlar mis emociones. Aprendí que todo no es malo, la vida ha sido muy dura para mí, pero, aun así, sigo aquí, con la cabeza bien alta y en busca de aquel futuro que desde niña soñé, porque cada paso que doy en una meta para lograr todo aquello que siempre me propuse".

- ¿Ves? La vida es muy injusta, va a ver momentos en los que vamos a estar bien y otros mal, es como una montaña rusa. Pero de todo se sale y cuando salimos, nos damos cuenta de que la vida es mejor

- Si supongo

- ¿Cuál es aquel sueño que quieres cumplir?

- Aquel que haremos dentro de dos días

- ¿Ver a Ed Sheeran?

- Si, pero mi sueño desde que era niña era viajar a Paris

- Ohh, la ciudad del amor

- Esa misma

Dejamos las palabras en el aire. No volvemos a sacar tema de conversación ninguno, creo que ya todo está dicho. Nunca llegue a imaginar que le iba a contar esto a alguien, pero fíjate aquí estoy y sin duda, creo que ha sido lo mejor que he hecho.

Me he quitado un peso de encima. Ahora ese vacío que sentía ya no lo siento. Es como si todo volviera poco a poco.

Cuando decidimos de irnos, pienso en que no he hablado mucho con mi tío esta tarde. No sé cómo estarán las cosas, pero tampoco quiero averiguarlas. Así que hago, o mejor digo lo que nunca se me hubiese pasado por la cabeza en estos momentos.

- Oye Asher, ¿podría quedarme esta noche en casa de tu abuela? Las cosas con mi tío...

- Está bien, no hace falta que me des explicaciones – me interrumpe

- ¿Seguro? ¿A tu abuela no le molestara?

- Oh por favor, sabes que mi abuela te adora

- Gracias

- No hay de que, estrellita – me da un beso en la mejilla – sube

Y así ponemos rumbo hacia su casa, bueno a casa de sus abuelos. Ma abrazo a su espalda como un koala, mientras que el viento me da en mi cara. Cierro por un momento los ojos y siento un cumulo de emociones. La felicidad. El miedo. La libertad. Y el poder estar viva.

💜💜💜💜

Después de unos largos minutos, aparca su moto en el garaje de casa. Al bajarnos me da la mano, subimos las escaleras hasta llegar donde vive. Al entrar todo está a oscuras. Asher le da a las luz del pasillo y me acompaña a la habitación donde dormiré.

- Buenas noches estrellita, cualquier cosa me tienes en la habitación de al lado

- Buenas noches, gracias por escucharme – le doy un abrazo

- Sabes que siempre estaré ahí para escucharte – me sonríe

- Buenas noches, Asher

Se va y me adentro en la habitación. Cojo la manta de al lado del escritorio y me acuesto en la cama.

En el momento en el que lo hago, los recuerdos vienen a mi como fuego. Intento dormir, pero mi mente me traiciona. No puedo seguir. Doy vueltas a la cama, pero nada, el sueño no llega a mí.

Así que, no sé si será buena idea o no, pero me encuentro tocando la puerta de la habitación. Cuando oigo un "pasa" de fondo me adentro en la habitación.

- ¿Te he despertado? Lo siento mucho

- No tranquila, no podía dormir – susurra - ¿Estas bien?

- Si, solo que no puedo dormir

- Ven aquí

Voy hacia allí y me acuesto a su lado, pero dándole de lado. Siento una mano en mi cintura y noto como me acerca a él, mis mejillas en este momento echan fuego.

- De pequeño mi padre me decía, que algún día encontraría a alguien que pusiese mi mundo patas arriba que brillara tanto como las estrellas de noche – su voz me sorprende, abro los ojos, pero solo veo oscuridad, hasta que el sigue hablando – Pero al fin pude encontrar a aquella persona que brilla como las estrellas. Aquella que tiene luz propia. Aquella que es única y especial.

- ¿Quién es? – hablo sintiendo como mi corazón para de latir

- Tú

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