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Una semana después...





















El sol se colaba a través de las ventanas del cuarto de Han, iluminando las mantas amontonadas en el suelo y los cojines dispersos. Una semana había pasado desde aquel momento tenso en el patio, y aunque el ambiente entre los omegas había vuelto a la normalidad, algo en el aire seguía siendo un poco más pesado.

Esa noche, como de costumbre, estaban reunidos para una pijamada. Las risas y los murmullos llenaban la habitación, mientras Jeongin, Felix, Seungmin y los demás discutían sobre qué película ver. Han había decidido que era el momento perfecto para lanzar su idea de "maratón de películas de terror".

-¡¿Películas de terror?! -exclamó
El rubio, fingiendo horror. - ¡A esta hora, Han, estás loco!

-Es por eso que soy tu amigo -respondió él cacheton con una sonrisa de satisfacción.

Los niños, ya en pijamas, corrían de un lado a otro, subiendo y bajando por las camas y el suelo, haciendo más ruido que el propio televisor. Los alfas estaban un poco al margen, en el sillón más grande, conversando entre ellos mientras sonreían ante el caos alegre de los omegas.

-Tienes que admitirlo, esta es la mejor pijamada de todas -dijo Hyunjin, tirado en el sillón junto a Chan.

Felix se echó atrás, dejándose caer sobre el montón de almohadas, mientras la vibración de su móvil sobre la mesita lo hizo saltar ligeramente. El nombre en la pantalla le provocó una sensación extraña: "Minhyuk".

Jeongin, que estaba a su lado, no pudo evitar ver la pantalla y fruncir el ceño. Los mensajes que Felix había ignorado durante toda la semana, ahora parecían casi imposibles de evitar. En ese momento, los ojos de Jeongin se posaron en el teléfono.

-¿Otra vez él? -murmuró Jeongin en voz baja, su tono casi imperceptible para los demás.

Lix, al notar la mirada de Jeongin, rápidamente tomó el móvil y lo deslizó en su bolsillo sin decir nada. Aunque no era una conversación abierta, Jeongin ya lo sabía. Había visto cómo Felix miraba el teléfono cada vez que llegaba un mensaje y cómo intentaba evitarlo.

-¿Todo bien? -preguntó Seungmin, mirando a ambos con curiosidad.

-Sí, solo... -Felix no supo qué decir, no quería que la conversación tomara un giro incómodo. - Solo estoy cansado, creo.

Jeongin lo observó en silencio, una molestia palpable surgiendo en su pecho. Aunque no quería hablar al respecto en ese momento, no podía dejar de pensar en lo que sentía al ver el nombre de Minhyuk en la pantalla. Algo no estaba bien, y Jeongin lo sabía.

La noche continuó con risas, películas de terror que realmente no daban miedo, pero sí les hacían saltar de vez en cuando. Los niños jugaban, los alfas miraban con sonrisas tranquilas, pero Jeongin se quedó pensativo, observando cada gesto de Felix como si en cada uno de ellos pudiera encontrar una respuesta que aún no entendía.

Cuando la película terminó y los demás comenzaron a acomodarse para dormir, Jeongin se quedó despierto, mirando el techo y dando vueltas en su mente a la conversación que sabía que tendría que tener con Felix tarde o temprano.

Pero no era el momento, no aún.

La habitación estaba en silencio, solo el leve sonido de la respiración profunda de los omegas llenaba el aire. La noche había pasado tranquilamente y todos se encontraban en sus camas, sumidos en un sueño reparador. Pero Felix no lograba conciliar el sueño, la incomodidad en su pecho seguía creciendo.

¿united by a bond? - hyunlixDonde viven las historias. Descúbrelo ahora