POV Rookie
De vuelta en mi habitación, o mejor dicho, en mi prisión. Al menos estaba mejor de salud.
Cream estaba emocionada y Nova más inquieto que de costumbre. Iba a haber una celebración en el castillo. Al parecer, era el cumpleaños del rey Eggman. Según Cream, era malvado y cruel, pero con aquellos que le servían bien y le eran útiles, podía ser generoso. "Un poco", agregó ella, como si no quisiera darle más crédito del necesario. Sin embargo, suspiró con cierta preocupación cuando mencionó que su madre estaba trabajando más de lo habitual por la celebración.
—No te preocupes —dijo Nova, en un intento torpe de consolarla—. La señora Vainilla es la mejor cocinera.
Cream sonrió levemente, aunque más por la torpeza en su cumplido que por sus palabras.
Llegó la noche y, aunque no podía salir de mi habitación, escuchaba el ajetreo de los preparativos. El sonido de pasos apresurados, el tintineo de vajillas y la música lejana me recordaron los festivales de mi aldea, donde Tails improvisaba fuegos artificiales con lo que tuviera a la mano. Me perdí en esos recuerdos hasta que la puerta se abrió de golpe.
Nova y Cream entraron, vestidos un poco más formales. Nova más que Cream, como si intentara parecer importante.
—Venimos a llevarte a la cocina —dijo con orgullo.
Lo miré con confusión.
—¿Y eso?
—Padre me dio permiso de ir con la servidumbre y tomar algunos aperitivos que el rey obsequió.
—Eso no suena como algo que haga el rey.
—Está de buen humor hoy —respondió Cream—. Pasa pocas veces.
No pregunté más, pero sí miré a Nova con sospecha.
—¿No deberías estar con tu padre en la celebración?
Nova hizo un gesto de desinterés.
—Solo tenia que estar un rato ahí con él, ahora puedo ir con Cream.
—¿Y no sería mejor que estuvieras en la reunión principal?
—La reunión de la servidumbre es más entretenida.
No discutí más.
Cuando llegamos a la cocina, el lugar era claramente más pequeño que el salón del banquete real, pero el ambiente era mucho más cálido. Se escuchaban risas, conversaciones animadas y el sonido de cubiertos chocando suavemente contra los platos. No era algo que imaginara dentro de este castillo. Nova parecía estar divirtiéndose, mientras que Cream se acercó a hablar con los pocos niños de su edad.
Me quedé vigilando a Nova, asegurándome de que no hiciera alguna travesura, aunque dudaba que alguien se atreviera a decirle algo si lo hacía.
La noche avanzó y Nova empezó a frotarse los ojos, claramente cansado. Cream aún estaba ocupada con su conversación, así que decidí llevarlo a su habitación para que ella pudiera quedarse un poco más.
Los pasillos estaban apenas iluminados por las antorchas. No era la primera vez que caminaba por ellos, pero llevar a Nova en brazos dificultaba el camino. No tardé en chocar con alguien.
Era un guardia.
Me quedé inmóvil por instinto. Nunca hablaba con los guardias, en parte por miedo, y esta no iba a ser la excepción.
— ¿Qué haces con el hijo del general?. — cuestionó con desconfianza.
—Estoy llevándolo a su habitación —respondí, tratando de sonar tranquilo.
Él asintió, pero su expresión cambió ligeramente.
—Aquí. —Sacó algo de su bolsillo y me extendió un dulce.
Ahora yo lo miré con desconfianza.
—No, gracias.
—Tómalo. Es solo un dulce.
No me gustaba. Algo en su tono me hizo dudar más, pero si seguía negándome, podría parecer sospechoso.
Lo acepté con cierta incomodidad y me despedí rápido.
Mientras caminaba, llevé el dulce a mi boca sin pensar demasiado. Era amargo.
Fruncí el ceño, pero no le di más vueltas.
Cuando llegué a la habitación de Nova, el lugar estaba oscuro. Esta vez pude acostarlo en su cama sin problemas. Sin embargo, un mareo me golpeó de repente. Me apoyé contra la pared, intentando calmar mi respiración.
Era extraño.
No era el mismo malestar que solía sentir por mi enfermedad.
Decidí volver a mi habitación para descansar, pero apenas di unos pasos fuera cuando algo me detuvo.
O, más bien, alguien.
Fui acorralado contra la pared.
Estaba confundido, pero al ver el rostro de la persona frente a mí, mi confusión se convirtió en temor.
Era el mismo guardia de hace rato.
Estaba sonriendo, y no de una manera agradable.
—Te ves algo pálido. ¿Te sientes bien?
Intenté apartarme, pero me agarró del brazo y me hizo entrar a una de las habitaciones cercanas.
—Déjame ir.
—Tranquilo —susurró, inclinándose hacia mí—. Solo quiero asegurarme de que estés bien.
Su aliento chocó contra mi piel y sentí un escalofrío cuando su boca rozó mi cuello.
Mi corazón se aceleró.
Intenté forcejear, pero mi cuerpo se sentía pesado. Todo giraba a mi alrededor.
No…
Algo estaba mal.
Patalée cuando caímos en la cama, intenté apartarlo, pero mis fuerzas no eran las mismas, solo podía sollozar.
— Continuará —
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Rookinfinite
FanfictionHe visto muchas historias románticas de sonic con la temática de caballero y rey, pero ninguna con Infinite y Rookie, así que es hora de tomar cartas sobre el asunto. No soy experta, pero espero disfruten de mi historia.
