-Shh... silencio, omega -susurró Bangchan con la voz grave mientras cerraba la puerta de su habitación, el seguro resonando con un click metálico. Seungmin ya temblaba.
El mayor lo había traído hasta allí sin darle respiro, cargándolo con una sola mano en la cintura, su boca susurrándole al oído todo lo que iba a hacerle. El olor del celo impregnaba la habitación. Bangchan ya estaba afectado por el pañuelo, por el calor... por su omega.
- Channie... -jadeó Seungmin, sus mejillas rojas, su camisa medio desabrochada mientras retrocedía lentamente hasta caer en la cama
- ¿Qué dijiste? -gruñó el alfa, su lobo a flor de piel-. ¿Quién soy?
El omega tragó saliva, su voz apenas un suspiro.
- Mi enigma...
Bangchan sonrió de lado. Una sonrisa peligrosa. Lenta. Posesiva.
- Eso es, Minie. Soy tu enigma... y tú mi omega. Mi dulce omega, el que no sabe cerrar las piernas cuando lo toco, ¿verdad?
Seungmin gimió bajo, bajando la mirada. Su entrepierna ya reaccionaba a cada palabra. Bangchan no dudó. Se arrodilló frente a él, bajando con los labios calientes hasta la pretina del pantalón. Sus dientes lo arrastraron con una paciencia cruel, dejando al descubierto la piel sensible.
-Bang... espera -susurró Seungmin-. Todavía no...
El enigma rió.
- ¿No? Pero si estás temblando solo con sentir mi aliento. Mírate...
Su lengua tocó la parte baja del vientre, subiendo despacio mientras sujetaba las caderas de Seungmin con firmeza. El menor gimió, una de sus manos se aferró a los rizos de Chan cuando este empezó a devorarlo, bajando de golpe, quitó el pantalón del menor dejando la piel expuesta y introdujo el miembro en su boca con rapidez, lo chupo y lamio una y otra vez. Con ruido. Con presión.
Seungmin no podía más. Su cuerpo se arqueaba, su voz rompía el silencio con gemidos altos, humillantes, llenos de deseo.
- ¡ Channie, basta ! -rogó, con la voz cortada-. Me vas a hacer...
- Hazlo -susurró él sin detenerse-. Hazlo encima de mi lengua si quieres. Te quiero sucio, entregado. Te quiero como eres solo para mí.
El omega se derrumbó, temblando, con lágrimas calientes bajando por sus mejillas. Bangchan se incorporó, su boca húmeda, sus ojos brillando de puro deseo.
- ¿Crees que ya terminé contigo? -dijo ronco, mientras desabrochaba su pantalón con una sola mano-. Todavía no te he comido como mereces, mi omega.
- Chan... por favor... necesito...
- Lo sé, lo sé, Minie -susurró contra sus labios, lamiéndolos lento-. Tu enigma te va a llenar, te va a marcar bien profundo, hasta que no recuerdes ni cómo caminar.
Y sin más, se coloco entre las piernas del menor sintiendo el cuerpo de este temblar bajo él, separó sus piernas con las rodillas. Le besó las caderas, le mordió los muslos, y lo volteo, luego bajó otra vez.
Esta vez fue a por la parte trasea
Su lengua tocó aquel pequeño agujero con una delicadeza criminal. La saboreó como si fuera un manjar. Lento. Profundo. Casi adorándolo. El omega se arqueó con fuerza, llorando entre jadeos. Las palabras eran incoherentes.
-Channie.. por favor, me voy a correr otra vez
Bangchan lo sostuvo firme por las caderas y lo mantuvo ahí, devorándolo sin tregua, gruñendo como una bestia en celo. Su voz grave y rota decía:
-Derrámate. Hazlo para mí. quiero saborearte completo...
Y Seungmin se corrio denuevo con un gemido desgarrador, su espalda arqueada, las sábanas arrugadas bajo sus uñas. Las sábanas manchadas y el enigma aún seguía saboreandolo hasta hacerlo temblar.
Pero no lo soltó. No aún. Lo volteo dejando boca arriba al omega
Se recostó sobre él, su cuerpo caliente rozando la piel sensible del omega.
-Ahora sí, Minie... vas a sentirme completo -murmuró contra su cuello.
- chris... -susurró el menor, sus ojos llorosos al mirarlo.
- Te voy a hacer mío tantas veces que vas a olvidarte de cómo era vivir sin mí dentro tuyo.
Y sin más aviso, Bangchan se acomodó entre sus piernas nuevamente, su miembro palpitante empapado en deseo, apuntando directamente a esa entrada ya sensible y roja de tanto roce. Lo empujó adentro, lento, con firmeza, sintiendo cómo el cuerpo de Seungmin se estremecía bajo él.
- Mírame... mírame cuando te llene -ordenó, con voz grave.
Seungmin lo hizo, aunque las lágrimas nublaban sus ojos. Era demasiado. Demasiado bueno. Demasiado intenso. Sentía todo, cada milímetro, cada movimiento, cada pulsación.
Y Bangchan no se detuvo.
Comenzó a moverse, lento al principio, profundo. Su cadera bajaba con fuerza, sus manos mantenían las piernas de su omega abiertas de par en par. Lo observaba con ojos encendidos, deseando memorizar esa imagen para siempre.
-Así me gusta -gruñó-. Mirándome, sin esconder tus gemidos... cada vez más mío.
- channie.. más... más fuerte, por favor
Bangchan aceleró el ritmo, sin piedad, haciendo temblar el colchón con cada estocada. Seungmin apenas podía pensar, solo sentir cómo lo llenaba una y otra vez, como si su interior solo existiera para albergar a su enigma.
-Te voy a dejar tan lleno que vas a oler a mí por días -jadeó el mayor, bajando a morder su cuello, el pecho, marcándolo con hambre.
Seungmin gritaba. El dolor se mezclaba con el placer, con la adrenalina, con la necesidad carnal de ser poseído por completo. El miembro de Bangchan rozaba justo donde más lo hacía temblar, y el cuerpo del omega ya no respondía.
- Chan... me vengo..otra vez
- Hazlo, mi vida. Hazlo sobre mi pecho como el buen omega que eres.
El menor se corrió de nuevo, con un gemido que pareció rasgarle el alma. Bangchan lo siguió poco después, rugiendo su nombre, enterrándose hasta el fondo mientras lo llenaba hasta rebosar.
Pero ni así se detuvo.
Lo giró boca abajo, alzándole la cadera con fuerza.
-Aún no terminamos, Minie.
- No puedo más...!!
-Claro que puedes. Yo te sostengo.
Y volvió a entrar, profundo, más salvaje. Sus cuerpos chocaban con fuerza, los sonidos de piel y jadeos llenaban la habitación.
Cada movimiento era una promesa: "Eres mío".
Cada gemido, una rendición total.
Seungmin se aferraba a las sábanas, su cuerpo ya desbordado, pero no dejaba de pedir más. Y Bangchan lo daba todo. Porque en ese momento, solo existía su omega, temblando bajo él, rogando por su amor salvaje.
Y lo tendría. Una y otra vez....
ESTÁS LEYENDO
¿united by a bond? - hyunlix
RomanceFelix era un omega que había aprendido a sobrevivir más que a vivir. Con un pasado marcado por la violencia y el abandono, había llegado a un punto donde no esperaba nada de la vida... salvo un poco de calma. Trabajaba en un pequeño y colorido kínde...
