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Felix no sabía cuánto tiempo había pasado, pero cuando despertó, estaba recostado en una de las sillas de piscina, el suave crujir de las fibras bajo su cuerpo como única señal de que aún no había desaparecido por completo. El cielo comenzaba a oscurecer, el aire fresco de la noche lo acariciaba, pero su cuerpo estaba tenso, aún atrapado en las pesadillas que lo habían consumido.

Había soñado con él. Con Wonho.

El sueño fue cruel, como una corriente que lo arrastraba sin piedad. La oscuridad lo envolvía, el frío en su piel era insoportable, y la sensación de estar atrapado lo hacía respirar con dificultad. De repente, la presión de las manos de Wonho lo inmovilizó, sus dedos aprisionando su cuerpo con fuerza, como si no tuviera derecho a moverse. Felix intentó gritar, pero su voz quedó atrapada en su garganta. Cada jadeo que intentaba escapar se ahogaba en el aire pesado, cada uno más débil que el anterior.

Sus ojos se abrían y cerraban en el sueño, viendo las manos de Wonho sobre su piel, el odio en su mirada. Felix sentía el dolor, el miedo, su cuerpo inerte. "No..." pensaba, luchando contra esa sensación de impotencia. Pero nada cambiaba. El miedo lo ahogaba, lo aprisionaba, y la oscuridad se tragaba su grito.

Soltó un jadeo entrecortado, aún atrapado en la pesadilla, el sudor frío cubriendo su frente. Su cuerpo se retorcía en la silla de la piscina, pero seguía atado a ese maldito sueño.

- ¡No...! -murmuró, entre jadeos, como si pudiera despertar de alguna forma.

Pero la figura de Wonho seguía ahí, burlona y cruel, acercándose más. La presión aumentaba, el pánico se apoderaba de él.

Hasta que, de repente, un sonido lo sacó de ese abismo. Un movimiento cercano. Y algo lo trajo de vuelta, lo arrastró de nuevo a la realidad.

Felix despertó de golpe, respirando entrecortadamente, el pecho subiendo y bajando con rapidez. Aún podía sentir la presión, como si las manos de Wonho estuvieran en su piel, como si estuviera atrapado otra vez en aquella oscuridad.

- Felix...

La voz suave de Hyunjin lo hizo sobresaltarse, su cuerpo temblando por la repentina intrusión. El enigma estaba a su lado, agachándo con una mirada cargada de preocupación.

Felix lo miró con los ojos vidriosos, todavía atrapado entre las sombras de su sueño y la realidad. Sentía que el aire le faltaba, el miedo seguía corriendo por su cuerpo como un veneno.

- ¿Otra pesadilla? -preguntó Hyunjin, suavemente, sin moverse aún, observando con cautela.

Felix no respondió de inmediato. Estaba hiperventilando, jadeando aún, como si su cuerpo no pudiera liberarse de esa angustia. Su mirada vagó por el espacio, como buscando algo en la oscuridad.

- Lo vi otra vez. -Felix susurró, la voz temblorosa, quebrada. - No lo soporto... no quiero que sea real.

La culpa, el miedo, todo eso lo golpeaba con fuerza. No quería llorar frente a Hyunjin, no quería que viera lo roto que se sentía, pero no podía evitarlo.

Hyunjin se acercó más, sin dudarlo, su mano posándose suavemente sobre el hombro de Felix, sintiendo su temblor.

- Te lo prometí, lindo. No estás solo. -dijo, con una mezcla de gravedad y ternura en la voz.

Felix lo miró, y por primera vez en todo el día, algo dentro de él comenzó a relajarse. La presencia de Hyunjin era como una paz interior, algo que lo mantenía pegado a la realidad. Pero el peso del miedo seguía ahí, aplastante, como un muro invisible.

- Lo siento por todo. -Felix murmuró, su voz rota, su pecho aún lleno de jadeos.

Hyunjin no dijo una palabra más. En lugar de eso, se acercó más y lo atrajo hacia él, abrazándolo con suavidad, con una ternura que casi parecía contradecir la fuerza de su cuerpo.

¿united by a bond? - hyunlixDonde viven las historias. Descúbrelo ahora