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El reloj en la pared marcaba la 3:37 p.m. La casa seguía vibrando con murmullos, risas suaves y el ruido de platos chocando. Pero tras esa puerta cerrada, reinaba un silencio espeso, como si el tiempo se hubiera detenido.

Jeongin seguía en el suelo, con las piernas dobladas y los ojos clavados en un punto cualquiera. No lloraba. No hablaba. No respiraba con normalidad. Solo pensaba y no quería hacerlo.

No quería unir los síntomas, ni recordar como changbin le quito los anticonceptivos. No quería que su corazón latiera tan fuerte. No quería sentir el eco de la voz de Changbin diciéndole que lo preñaría.

"Te voy a llenar..."

Una oleada de calor le recorrió el cuello. Y luego frío. Un mareo más fuerte lo hizo cerrar los ojos con fuerza.

Toc, toc.

Alguien llamó a la puerta con suavidad.

- Innie... ¿Estás bien? -Era Felix. Su voz sonaba preocupada, pero baja, como si temiera molestar.

Jeongin no respondió al principio. Se limpió el rostro, aunque no supiera de qué, quizas las lagrimas, el sudor que lo recorria. Se obligó a levantarse, pero al apoyar la mano en el pomo, dudó.

-Sí... solo me mareé -respondió por fin, sin abrir-. Ya salgo.

No estaba listo. No quería que Felix -ni nadie viera lo que había en sus ojos.

Detrás de él, el cuarto olía a coco. A él mismo. A su alfa, A algo que no podía controlar.




























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El tenedor entre sus dedos apenas se movía.

La comida frente a él empezaba a enfriarse, pero su mirada estaba fija en el pasillo por donde Jeongin había desaparecido minutos atrás. Lo había visto irse. Lo había sentido. Estaba pálido, demasiado callado. Y aunque intentaba no sacar conclusiones, algo en el pecho le gritaba que algo no estaba bien.

- ¿Le pasa algo? -susurró Seungmin a su lado, con el ceño levemente fruncido. Él también lo había notado.

Felix solo negó con la cabeza, pero su mandíbula estaba tensa. No dejaba de apretar las manos sobre las piernas. Un mal presentimiento crecía como espinas en su pecho, había perdido el apetito y hyunjin había notado eso.

-No sé... pero tengo un mal presentimiento.

La conversación en la mesa continuó como si nada. Han reía bajito con Minho, y los más pequeños peleaban por quién servía más jugo. Todo parecía normal.

¿united by a bond? - hyunlixDonde viven las historias. Descúbrelo ahora