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Changbin jadeaba, la frente llena de sudor, las pupilas levemente dilatadas y con un gran desespero.

- Innie... -gruñó su nombre con voz ronca, la respiración descontrolada.

Jeongin no dijo nada. Se quitó la camiseta, la arrojó al suelo y subió a la cama. Lo miró fijamente.

-No me asusta tu celo, Bin...

-¿Estás seguro? -susurró él, clavando los ojos en los del omega.

-Estoy hecho para ti. Y quiero que todos lo sepan.

Eso bastó para que changbin se lanzara sobre él con desesperación, atrapándolo entre sus brazos, mordiendo su cuello sin llegar a refortalecer la marca aun. Sus labios bajaron, dejaron un rastro ardiente por su clavícula, su pecho, mientras sus manos temblaban, deseando tocar todo, poseerlo entero. El pelinaranja se aferró a sus hombros, el cuerpo arqueado, perdido entre gemidos que ni él reconocía como propios.

-Te voy a marcar -dijo Changbin con voz rasposa.

- Hazlo -respondió Jeongin, jadeando-. Hazlo y que el mundo sepa que soy tuyo.

Y entonces lo hizo, El grito de Jeongin fue ahogado por los labios de su alfa. La marca ardió, profunda, y el olor a coco se mezcló con el aroma fuerte de lirios de innie, formando un perfume inconfundible.

Pero la noche no terminó ahí. Changbin no se detuvo. Su instinto tomó el control.

-Te voy a preñar, Innie...

-Hazlo. Lléname. -le suplicó, con lágrimas de placer.

Al escuchar aquellas palabras changbin recorrió el abdomen del omega, dejando leves besos y caricias en este, al llegar al miembro cubierto por la tela comenzó a masajearlo, aunque segundos después ya harto del short se lo quito rápidamente junto a su ropa interior, fue rápido y lo introdujo es su boca, hizo un vaivén y lo masajeo.

Jeongin por los masajes y el sentir su miembro en la boca de su alfa solo le hacía jadear levemente alto, intentó tapar su boca con su mano pero changbin le arrebato, se detuvo y recorrio su abdomen dejando varios besos, tomo ambas manos y lo ato a la cama

El pelinaranja lo miraba desde abajo, con las mejillas rojas y los ojos llorosos, pero no de dolor, sino de necesidad. Su cuerpo temblaba, pero no se resistía. Estaba entregado por completo.

- No te contengas... -susurró con voz temblorosa, intentando moverse bajo su cuerpo, pero las ataduras se lo impedían-. Soy tuyo, Bin... siempre lo he sido.

Changbin gruñó, besándolo con desesperación, mientras su cuerpo lo cubría por completo. Se frotó contra él, marcando territorio, besando cada rincón de su piel. Sus colmillos rozaban la marca, queriendo volver a morderlo ahi, reforzar la marca, mientras sus manos recorrían el cuerpo caliente del omega.

-Tu cuerpo me está llamando... tu olor... -susurró contra su oído-. Está pidiéndome que te haga mío de una forma que nadie más podrá igualar...

El omega soltó un jadeo, apretando los muslos alrededor de su cintura.

-Entonces hazlo, Bin... Rómpeme si hace falta. Pero no pares.

Con un movimiento fluido, Changbin liberó sus pantalones, su erección marcada y palpitante entre los dos cuerpos. Se posicionó entre las piernas del menor, pero antes de continuar, lo miró con una mezcla de deseo y amor salvaje.

-¿Seguro?

- ¿Te parece que estaría así si no lo estuviera? -respondió Jeongin, arqueando la espalda y alzando la cadera, invitándolo a continuar-. Hazlo ya!

¿united by a bond? - hyunlixDonde viven las historias. Descúbrelo ahora