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Era sábado, estaba durmiendo plácidamente mientras abrazaba una gran almohada pero una voz grande resonó por la habitación

-despierta dormilona- yo solo me revolví, estaba tan calentita y cómoda que me negaba a levantarme de mi cama

Un suave y cálido toque en mi cintura me erizó la piel al instante

-si no despiertas tendré que hacerlo a mi manera- me estremecí y abrí mis ojos lentamente

-no juegues conmigo de esta forma...- me quejé -es muy temprano- su sonrisa ladina me revolvió el estómago, se acercó más a mí y besó mis labios

-¿Quién dice que estoy jugando?- sus ojos me miraban con todo el amor del mundo

Seguramente estaba despeinada y mi pijama estaba mal puesto, pero él me miraba como si fuera la persona más preciada en su vida...

Me miraba con amor... Como yo lo miro a él...

Me sentía la única chica en el mundo, la más especial de todas...

-eres hermosa...- susurró mientras acomodaba mi pelo

-c-callate- lo empujé y cayó a mi lado en la cama mientras reía, yo estaba sonrojada por sus palabras

-tu padre quiere que bajes a desayunar- avisó y yo asentí comprendiendo la situación -si no bajamos rápido subirá para buscarnos- suspiré y nos levantamos de la cama, me acerqué la armario con la intención de vestirme pero me detuve al ver que seguía tumbado en la cama y no apartaba los ojos de mí

-voy a cambiarme- avisé

-adelante- bromeó, le lancé una almohada que había en el suelo y él comenzó a reír

-salte!- señalé la puerta, se levantó alzando las manos en señal de paz

-está bien, no hay nada que no haya visto antes- volví a sonrojarme como un tomate y lo empujé fuera de mi habitación, él reía y yo cerré la puerta en sus narices

El corazón me latía demasiado rápido...

-idiota- murmuré con una sonrisa tonta y comencé a vestirme

Podría jugar un poco con él... De todas formas, él siempre me ponía nerviosa y devolverle su propio juego me parecía divertido. Me vesti con una falda que llegaba a la altura de los muslos y un top, mi cintura y mis piernas relucían con la ropa

Di una vuelta frente al espejo, mi cuerpo tenía buenas curvas y aprovecharía eso para provocarlo. Bajé a desayunar y ya todos estaban sentados en la mesa, me senté en mi lugar frente al rubio

Sentí sus ojos clavándose en mi cuerpo, su mirada me recorría de arriba hacia abajo. Sonreí satisfecha al ver que todo salía según lo planeé, bajo la mesa rocé mi pierna contra la suya. Sentí su mirada sobre mí pero simplemente lo ignoré con una sonrisa

-Nana, ¿Me das mermelada?- Lily señaló el bote rosado a mi lado, lo tomé y se lo di con una sonrisa -¡Gracias!- trató de abrirlo pero al ver que no podía lo hice por ella

-hoy tenemos trabajo que hacer, pueden venir a la oficina si quieren- propuso mi padre

-tengo que terminar algunas tareas, otro día será- asintió

-yo tengo que entrenar-

-¿Lily?- preguntó y mi hermanita asintió entusiasmada

-¿Podré jugar de nuevo con Mia?- preguntó emocionada y papá asintió -¡Sii! ¡Quiero ir!- terminamos de desayunar, yo fui a mi habitación a terminar mis tareas para la universidad y Katsuki fue al patio a entrenar. Cuando acabé ayudé a Lily a cambiarse de ropa y salí al patio

No me quejaría de las vistas, Katsuki sin camiseta y jadeante por el esfuerzo. Algunas gotas de sudor caían por su cuerpo con descaro y su pelo estaba aún más despeinado que de costumbre

-que buena vista- me crucé de brazos con una sonrisa ladeada y llamé su atención

Sus ojos me encontraron rápidamente y sonrió de la misma forma

-lo mismo digo- tomó una pequeña toalla a su lado y secó el sudor de su cara, luego la colocó sobre su hombro

Me acerqué con la intención de darle un beso pero me apartó

-estoy sudando, Tn- me encogí de hombros

-¿y qué?- un suspiro salió de sus labios y sonreí victoriosa, trataba de contenerse

-espera a que me dé un baño y luego te besaré todo lo que quieras- bromeó

-lo tendré en cuenta, más te vale cumplir- él soltó varias carcajadas y asintió con una sonrisa. Entró en la casa y subió las escaleras en dirección al baño

-Tn- Mitsuki llamó mi atención -ya nos vamos, nos vemos por la noche- me dió una sonrisa y yo se la devolví

-claro, vayan con cuidado- Lily alzó su manita

-¡Adiós Nana!- correspondí su gesto con una sonrisa y los tres salieron de la casa

No desaproveche la situación y subí a la habitación de Katsuki pero al no encontrarlo me acerqué al baño y llamé a la puerta

-¿Katsuki? ¿Sigues ahí adentro?- no obtuve respuesta verbal, la puerta se abrió y una mano tiró de mi cuerpo al interior del baño

La puerta se cerró de nuevo y sus brazos me acorralaron contra la pared, el vapor del habiente nos rodeaba y nuestras respiraciones levemente agitadas resonaban por el lugar

-nuestros padres ya se han ido- avisé y él sonrió ladeadamente

-bien por nosotros entonces- comenzó a besarme con amor y desesperación al mismo tiempo -¿Sabes cuánto pensé en esto?- negué y volví a besarlo con desesperación, mis brazos rodearon su cuello para acercarlo más a mí

-¿Desde cuándo?- pregunté entre besos y jadeos

-Desde que te vi con esa maldita ropa para provocarme- sonreí victoriosa

-te diste cuenta- afirmé y él asintió

-estoy pendiente de tí constantemente- volvió a besarme con fogosidad

Me alzó con fuerza y yo enrede mis piernas en su cintura para no caer. Cada movimiento era intenso, húmedo, rápido. Apenas pude respirar con el ritmo que él marcaba, me besaba y murmuraba mi nombre entre gemidos roncos

-Mía, Tn. Aunque no deba… eres jodidamente mía- susurró en mi oído 

Y en ese momento, no queria ser de nadie más...

-dime ¿Te divertiste provocándome?- bajó sus besos por mi cuello

-Tal vez- contesté jugando de nuevo

Me empujó aún más contra la pared, aumentando a su vez el contacto entre nuestros cuerpos

-Entonces prepárate para el castigo-

Me gira y pega de espaldas a la pared, recorre mi cuello con besos húmedos, mientras su mano baja sin pausa por mi cintura

-Vas a rogarme que no pare- susurró de forma ronca en mi oído

Mordí mi mano para no gemir

Sus dedos juegan conmigo, lentos y expertos, mientras murmuraba cosas en mi oído, palabras de amor que me hacían estremecer

Cada palabra suya es fuego líquido...

Cada movimiento, una tortura deliciosa...

~Porque te amo~ //Katsuki Bakugo Y Tú//Donde viven las historias. Descúbrelo ahora