Felix era un omega que había aprendido a sobrevivir más que a vivir.
Con un pasado marcado por la violencia y el abandono, había llegado a un punto donde no esperaba nada de la vida... salvo un poco de calma.
Trabajaba en un pequeño y colorido kínde...
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La casa, que alguna vez fue refugio, ahora olía a invasión.
La marca en su cuello ardía, no por quien la dejó, sino por la ansiedad que ahora lo comprimía.
Jeongin lo miraba fijo, esperando una respuesta.
Seungmin, detrás, había dejado de respirar.
- Son ellos...
El que me jodió la vida. El que juré no volver a ver.
El picaporte se movió, luego se detuvo.
Felix retrocedió dos pasos, temblando.
- Corran cuando yo diga -susurró Jeongin.
Pero no hubo tiempo para contar hasta tres.
La puerta se abrió.
Una figura entró y una más atrás le seguía el paso, ambos eran altos, cubiertos con capuchas negras, rostros borrosos por la penumbra, pero por más cubiertos que estaban el rubio sabía perfectamente quiénes eran
Wonho y taeyong..
Su ex, y el mejor amigo y complice de su ex, que juro protegerlo, algo que jamas cumplio.
Sus perfumes habían cambiado, pero la mezcla seguía siendo igual de asfixiante: hierbabuena con vino barato. Felix no pudo evitar sentir náuseas...ansiedad.
- ¿Extrañaste esto, Lixie? -la voz de Wonho le heló la columna.
- Pensé que estarías feliz de verme... ahora que no estás tan ocupado con tus niñerías -dijo Tae, con burla venenosa.
Jeongin se puso delante del pecoso intentando protegerlo a toda costa de ambos, minnie sigilosamente sacó de uno de los cajones un cuchillo que el pecoso tenía como un "por si acaso"..
El rubio actuó antes de pensar y metio a jeongin en un closet que tenía detrás, y sin dejar actuar al menor cerró las puertas intentando protegerlo, algo en él decía que debía proteger a ambos omegas de ese par de inservibles
Tae al ver a seungmin moverse lo miro fijamente, una mirada fría, imposible de descubrir sentimiento alguno, y entonces este lo apuntó en el pecho con un arma plateada que sostenía
― Un paso más y date por muerto. - su voz ronca resonó en la habitación, sonrió sin ganas
Y entonces..wonho tomo del brazo a felix y lo saco de aquella habitación, camino por el pasillo con un rubio en brazos mientras buscaba una habitación abierta, y no fue para su mala suerte que la última estaba abierta..