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Era sábado, papá había salido con Mitsuki y Lily y no volverían hasta la noche. Yo me había quedado a solas con Katsuki y lo aprovecharía para pasar tiempo con él, siempre teníamos que tener cuidado para no ser descubiertos por nuestros padres, así que esto sería como un breve descanso para nosotros

-holaa- entre en su habitación y sus ojos me recorrieron rápidamente, tenía puesta una camiseta suya que me quedaba bastante grande

El cuerpo de Katsuki era grande y musculoso mientras el mío era un cuerpo normal y corriente de un chica adolescente, tenía unos pantalones cortos bajo la camiseta pero no se veían ya que ésta los cubría por completo

-joder...- murmuró y yo me lancé sobre él en la cama, sus manos apretaron mi cintura -¿cuándo cogiste la camiseta?- yo vacilé un poco, divertida por la situación

-la tomé prestada hace unos días, ¿Te molesta?- sus ojos volvieron a recorrer mi cuerpo sobre el suyo y negó

-para nada, coge las que quieras- besó mis labios, el besó subió de tono rápidamente

-yo creo que me queda un poco grande, ¿Tú que opinas?- bromeé con picardía mientras le devolvía el beso, que se tornaba un poco más desesperado

-te queda perfecta, pero si quieres podemos dejarla más corta- sus manos se colaron bajó la camiseta y la alzaron hasta la altura de mi ombligo

-oye!- reí y lo besé de una forma más tierna

-solo bromeaba, te queda bien así...- sonrió ladinamente

-Katsuki... ¿Puedo hacer algo que quiero hacer desde hace unos días?- pregunté con las mejillas muy sonrojadas, el dudó unos instantes pero luego asintió lentamente

Con su mirada supervisando todos y cada uno de mis movimientos agarré el borde de su camiseta y la saqué por encima de su cabeza, lanzando la prenda a un lado de la cama. Mi mirada inspeccionó rápidamente su figura y no pude evitar morder mi labio inferior con tan hermosa vista... Aparte de tener una cara hermosa también tenía un cuerpo bien trabajado, este hombre era el sueño de cualquier mujer...

Obviamente me enamoré de él por sus acciones y su complicada pero hermosa personalidad (hermosa solo conmigo), pero si también era guapo y sexy no me iba a quejar...

-se te cae la baba, hermosa- su voz ronca resonó en mis oídos y a fin reaccioné unos segundos después

-ah, si, claro...- balbuceé "Tn reacciona!!"

-¿Esto es lo que querías hacer? ¿Quitarme la camiseta?- preguntó burlón y yo asentí sin apartar la mirada de sus abdominales "joder... ¿De verdad este chico es mío? Parece un sueño... Uno demasiado sexy" los malos pensamientos no salían de mi mente -¿no te parece injusto que tú tengas la camiseta y yo no?- bromeó, yo aún perdida en mis pensamientos me quité la camiseta sin tener en cuanta lo que hacía -joder Tn!- desvío la mirada muy sonrojado y entonces me di cuanta de lo que había hecho

-puedes mirar, no me incomoda- sus ojos encontraron los míos y luego bajaron a mis pechos aún tapados por el sujetador con descaro, sentir su mirada hacía que mi cuerpo se prendiera

-joder... Tápate o no podré resistirme- volvió a desviar la mirada, yo agarré su cabeza con mis manos y lo besé

-nadie te pidió que te resistieras, cariño-

.
.
.

Me encontraba en el tejado observando las estrellas mientras escuchaba una canción con mis auriculares, me sentía calmada. Disfrutaba de esos momentos de paz y desconexión

Unos golpes en la ventana llamaron mi atención, Katsuki salió por ésta y se sentó a mí lado, yo lo recibí con una sonrisa y recargué mi cabeza en su hombro disfrutando de la paz que me brindaba su presencia

-¿que haces aquí sola? Hace frío- antes de darme cuanta nos había rodeado con una manta a los dos, el calor de la manta y el del su cuerpo contra el mío me reconfortaba

-disfruto de la soledad y tranquilidad de la noche... El cielo está hermoso hoy...- murmuré

-que escuchas?- le extendí uno de los auriculares y él se lo colocó en la oreja. Volví a recargar mi cabeza en su hombro y cerré lo ojos para disfrutar aún más el momento, nos quedamos así unos minutos

-me gusta pasar tiempo contigo- confesé

-a mí también- alcé mi mirada al cielo y él se dió cuenta -¿te gustan las estrellas?- asentí

-se un poco sobre ellas, esa constelación de ahí es Andrómeda- señalé la constelación -Andromeda fue una princesa sacrificada en la mitología griega. Casiopea, su madre, se jactó de ser más bella que las ninfas del mar, lo que desató la furia de Poseidón. Para calmarlo, Andrómeda fue encadenada a una roca como ofrenda a un monstruo marino, pero fue salvada por Perseo- expliqué y señalé otra constelación -esa de ahí es la de Perseo-, fue un héroe que mató a Medusa y rescató a Andrómeda. Aparece en el cielo con su espada y la cabeza de Medusa- señalé las partes -y esa de ahí es Pegaso, el caballo alado, nació de la sangre de Medusa al ser decapitada por Perseo. Luego ayudó a Perseo a rescatar a Andrómeda- terminé -esas son algunas, el vuelo es inmenso y está lleno de estrellas e historias sobre ellas, noté que Katsuki me miraba fijamente y yo lo miré con una sonrisa tonta en mis labios

-que?-

-sabes mucho sobre constelaciones- reí suavemente

-no tanto, solo algunas historias de la mitología griega. Me gusta mucho- una pregunta apareció por mi mente

Me alcé y miré a sus ojos con determinación

-Katsuki- llamé su atención -¿Qué ves en diez años?- sus ojos se clavaron en los míos

-¿Diez años? Ugh- se quejó mientras lo pensaba

-Vamos, solo imagina- después de unos segundos habló suave

-Una casa con ventanas grandes. Tú cocinando con una camiseta mía. Nuestros hijos gritando desde el cuarto porque quieren panqueques para la cena. Y yo... viendo todo eso y sabiendo que lo logré- Lo miré con un gran brillo en mis ojos, una sensación de calidez se apoderó de mi pecho

-¿Sabes lo que yo veo?- pregunté con una sonrisa

-¿Qué?- me sonrió de la misma forma

-Un idiota que me ama más de lo que admite- Katsuki no respondió. Solo me besó, expresando todo lo que las palabras no podían...

~Porque te amo~ //Katsuki Bakugo Y Tú//Donde viven las historias. Descúbrelo ahora