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Me desperté de madrugada, una fuerte tormenta rugía en el exterior y yo estaba inquieta. Decidí levantarme de la cama y bajar a por un té o algo para calmarme, odiaba las noches como esa. Salí de mi habitación y bajé lentamente la escalera, para mi sorpresa la luz de la cocina estaba encendida

-que haces aquí?- una voz de hizo presente a mis espaldas, lo que provocó que me asustara y diera un salto en mi sitio. Giré rápidamente mi cuerpo y tapé mi boca para evitar gritar y despertar a todos, Katsuki no aguanto la risa y comenzó a reír por mi reacción, no de manera escandalosa, su risa era suave y muy linda...

-me has asustado!- susurré con el ceño fruncido y una de mis manos en mi pecho, mi corazón aún latía muy rápido

-lo siento- dijo entre risas -que haces aquí a estas horas?- yo alcé una ceja

-lo mismo que tú, supongo- me crucé de brazos y lo miré burlona -aunque me sorprende que la princesa esté despierta a estas horas, tú sueles dormir temprano- iba a seguir burlándome pero un gran trueno me interrumpió, no pude evitar aferrarme a su brazo por instinto

-Ja! Te ríes de mí pero mírate, temiéndole a una estúpida tormenta- otro trueno sonó y me aferré aún más a su brazo, mi cuerpo temblaba y él pareció notarlo -hey, estás bien?- me rodeó con uno de sus brazos, eso me calmaba...

Asentí ante su pregunta pero no pude evitar pegarme más a él cuando otro trueno sonó

-m-me dan miedo las tormentas- cerré los ojos con fuerza y escondí mi cabeza en su pecho, su mano comenzó a acariciar mi cabello como consuelo

-tranquila, estoy contigo- susurró y yo me aferré a su abrazo -si hace falta pelearé con esa estúpida tormenta, la desharé a explosiones... Pero no le temas, ahora estoy yo para protegerte- sus palabras me tomaron por sorpresa, levanté la cabeza y sus ojos encontraron los míos

Esos ojos carmesíes, podría perderme en ellos toda la vida. Deseaba que solo me miraran a mí, deseaba que él fuera mío... Pero era imposible, somos hermanastros

-gracias...- susurré y me separé de él, esto estaba mal y tenía que terminar con el problema de raíz -volvere a mí habitación, buenas noches- Katsuki parecía confundido por mi repentino cambio de actitud, pero asintió y me deseó buenas noches de vuelta

Volví a mi habitación pero no pude dormir el resto de la noche, no por la tormenta de fuera, sino por la que había en mi cabeza...

No puedo amarlo

Esto está mal

Pero me gusta...

No es posible

Pero me enamora...

¿Me enamora?

Si...

Creo que me estoy enamorando de él

.
.
.

Nuestros padres habían salido de viaje juntos durante una semana, todo estaba bien hasta que Lily se despertó llorando una mañana. Fui a ver qué pasaba, al revisarla noté que tenía fiebre y una tos muy fea, la llevé al hospital donde me dieron algunas medicinas y me recomendaron que debía descansar, tenía un resfriado común así que tendría que mejorar con las medicinas

-hola- entré en su habitación lentamente con la medicina y algo de fruta -tienes que comer y tomar tú medicina- Katsuki entró en la habitación en ese momento

-noo~ sabe mal! No quiero~!- comenzó a sollozar haciendo un pequeño berrinche, Katsuki se acercó y ella lo miró con sus ojitos cristalinos

-tienes que comer enana, si quieres recuperarte debes tomar esa medicina. Si la tomas, prometo que cuando te recuperes iremos al parque de nuevo- sus ojitos brillaron e hizo un puchero con sus labios

-me lo prometes?- le extendió su meñique mientras templaba levemente por la fiebre, Katsuki le sonrió con ternura y correspondió su gesto sellando la promesa

-te lo prometo, ahora hazle caso a tu hermana y tómate la medicina- Lily asintió y abrió su boquita para recibir un trozo de manzana

-gracias- susurré y recargué mi cabeza en su hombro, Lily se comió toda la fruta y luego le di su medicina

-Tn... Me cantas una canción?- los ojos de Katsuki se clavaron en mí y me sonrojé levemente

-claro- me recosté junto a ella en la cama mientras acariciaba su pelo con mi mano

-tú también, Suki- Katsuki se sonrojó pero se recostó con nosotras, al principio dudó pero nos rodeó a ambas colocando su mano en mi cintura

Lily estaba entre nosotros, recostada en mi pecho. Coloqué mi mano restante sobre la de Katsuki y nuestros ojos se encontraron, como dos imanes que luchaban por no separarse y se atraían constantemente

Comencé a cantar una canción suavemente, las vibraciones de mi pecho por la melodía ayudaban a que Lily se durmiera rápidamente. Cantar era algo que amaba, pero solo lo hacía en mis tiempos libres, era una especie de pasatiempo que pocos conocían y que me permitía escapar de la realidad cuando me abrumaba... No puedo creer que lo esté compartiendo con Katsuki en este momento, y lo peor es...

Que quiero hacerlo...

Quiero abrirme a él, que me conozca. Mostrarle mis gustos, lo que amo y mis debilidades...

De la mismas forma, quiero conocerlo todo de él

Terminé de cantar la hermosa melodía y un silencio inundó la habitación durante unos segundos

-eso fue... Impresionante- murmuró -no sabía que podías... Ya sabes- reí, sabía que Katsuki no era bueno con las palabras

-es algo que amo, mamá me cantaba de pequeña de esta forma. Me calmaba y ahora amo hacerlo, me ayuda a escapar de la realidad- confesé

-tu madre estaría orgullosa- sus palabras se clavaron en mí corazón y no pude evitar que las lágrimas cayeran por mis ojos

Había superado la muerte de mi madre, la acepté. Pero algo que siempre me aterraba era pensar "si mamá estuviera aquí... ¿Estaría orgullosa de la persona que soy? ¿En la persona en la que me convertí?"

-tu... De verdad lo crees?- su mano acarició mi mejilla y asintió

-no lo creo, estoy seguro- sonreí y entrelacé su mano con la mía

-gracias Katsuki-

Ambos nos quedamos dormidos poco después, disfrutando del toque y compañía del otro

~Porque te amo~ //Katsuki Bakugo Y Tú//Donde viven las historias. Descúbrelo ahora