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La habitación estaba envuelta en un calor denso. El aire parecía vibrar entre sus cuerpos, cargado del aroma embriagador de Hyunjin, que se aferraba a cada superficie. Felix lo sentía impregnarse en su piel, nublarle el juicio, dispararle el instinto.
Felix jadeó cuando los dedos de Hyunjin se deslizaron por su abdomen desnudo, sintiendo cómo el pelinegro desabrochaba su cinturón con una facilidad que solo podía venir de la experiencia..y de la desesperación. Los ojos oscuros del mayor no lo soltaban, como si lo estuviera devorando con la mirada incluso antes de tocarlo.
Hyunjin bajó su rostro y dejó un camino de besos húmedos desde su pecho hasta justo donde comenzaba su pantalón. Felix se arqueó ligeramente, sus piernas abiertas sobre la mesa, expuesto, temblando, con los labios entreabiertos por los jadeos que apenas lograba contener.
-Eres tan sensible... -murmuró Hyunjin mientras rozaba su entrepierna por encima de la ropa interior, provocando que el menor gimiera alto, sin pudor.
Los dedos de Hyunjin se colaron por dentro de la tela, acariciándolo directamente, sintiendo como un liquido se esparcia por su entrada, introdujo un dedo haciendl jadear al menor pues si bien queria tomarlo antes debia prepararlo, minutos fueron los que pasaron y ya tenia 3 dedos, al principio fue lento, explorando cada reacción del omega. El cuerpo de Felix se estremecía, su aroma era dulce, espeso por el celo, y su voz... su voz era un canto desesperado que encendía aún más al enigma
-Por favor... Hyunjin... -suplicó, bajito, con los ojos vidriosos-. Hazlo ya...
Hyunjin gruñó, su lobo reclamaba a su omega, no podia controlarse mas. Este se liberó rápidamente de su propia ropa con urgencia, el sonido de la cremallera fue seguido por un jadeo contenido. Sabia que su omega estaba vulnerable y eso le encendía algo primitivo: protegerlo. Marcarlo. Hacerlo suyo. Felix al ver el tamaño se asusto y nego rápidamente, coloco ambas manos en el pecho del mayor y suspiro con rapidez
― No va a entrar, es muy...grande - dijo con voz entrecortada
― y que esperabas? Soy un enigma, no un alfa, estas seguro de querer hacerlo?- menciono con voz ronca
Felix lo miró por última vez y asintió, algo en él le decía que no importaba el tamaño, realmente el iba a domarlo, iba a ser de él, ese enigma que lo volvió loco desde que lo vio. Hyunjin se acomodó entre las piernas del menor, tomándolo por la cadera, firme, dominante, y lo alineó con cuidado, como si supiera exactamente hasta dónde podía hacerlo esperar.
Cuando lo penetró, fue lento, pero profundo. Felix se arqueó con un grito ahogado, lágrimas de placer cayendo por sus mejillas mientras sus uñas se clavaban en los hombros del mayor.
-Eres perfecto... tan jodidamente perfecto para mí... -susurró Hyunjin contra sus labios antes de comenzar a moverse, cada embestida haciéndolo gemir más alto, más descontrolado, mientras el sonido de la piel chocando llenaba la sala vacía.
Los movimientos se volvieron más intensos, más necesitados. Felix lo envolvía con sus piernas, pidiendo más, suplicando con jadeos entrecortados. Hyunjin lo besaba entre los gemidos, lo marcaba con sus colmillos en el cuello mientras el omega gritaba su nombre sin filtros, sin vergüenza.
Hyunjin golpeó el punto dulce de felix varias veces hasta que noto como el menor se corrió, este gritó de placer, su cuerpo estaba temblando por completo y Hyunjin se dejó caer sobre él, abrazándolo mientras sus cuerpos permanecían unidos, respirando pesadamente.
- eres mío..felix -susurró el enigma, con la voz ronca, mientras acariciaba su cabello con ternura.
Felix se arqueó contra él, con las mejillas sonrojadas y los labios entreabiertos, buscando más contacto, más roce. Su cuerpo temblaba, suplicante, acalorado, con la camisa abierta y la piel erizada bajo las caricias del enigma
-Hyunjin... -jadeó, apenas consciente de lo que pedía, pero su cuerpo hablaba por él-. Me duele...
Hyunjin sujetó su rostro con una mano, obligándolo a mirarlo a los ojos, mientras la otra bajaba por su espalda hasta la cadera, donde lo atrajo con fuerza. El pecoso jadeó, sus piernas temblaron, y sus pupilas brillaban con la mezcla perfecta de necesidad y entrega.
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¿united by a bond? - hyunlix
RomanceFelix era un omega que había aprendido a sobrevivir más que a vivir. Con un pasado marcado por la violencia y el abandono, había llegado a un punto donde no esperaba nada de la vida... salvo un poco de calma. Trabajaba en un pequeño y colorido kínde...
